Relatos de la Noche

Las Secta Más Oscura de Querétaro (7 historias de horror)

47 min
Dec 13, 20254 months ago
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Summary

This episode of Relatos de la Noche features seven paranormal horror stories from Mexico, including accounts of supernatural encounters in Tijuana, Guadalajara, and Querétaro. Stories range from ghostly apparitions and demonic presences to alleged cult activities and shape-shifting entities (nahuales), with listeners sharing personal experiences of hauntings, possessions, and unexplained phenomena.

Insights
  • Paranormal experiences often cluster around specific locations with dark histories (abandoned cinemas, former brothels, sacred sites), suggesting environmental or psychological imprinting as potential explanations
  • Family sensitivity to supernatural phenomena appears hereditary, with multiple generations reporting similar encounters in the same households
  • Religious intervention (blessings, prayers, exorcisms) is consistently cited as effective treatment for paranormal disturbances, indicating cultural reliance on spiritual remedies
  • Cult activity in Mexico operates with apparent impunity due to corruption and wealth-based protection, creating fear-based silence in communities
  • Listener engagement through personal story submission creates community validation and normalization of paranormal beliefs across Latin American audiences
Trends
Growth of paranormal podcast genre in Spanish-language media targeting millennial/Gen-Z audiences seeking alternative explanations for unexplained phenomenaIncreasing reports of supernatural encounters linked to pre-Columbian sites and locations with indigenous spiritual significanceCult-related paranormal narratives gaining traction in true crime adjacent content, blending folklore with alleged criminal activityDigital communities forming around paranormal content as spaces for sharing experiences previously confined to family/friend circlesMonetization of paranormal storytelling through merchandise (books, merchandise) and audience engagement metricsBlending of indigenous Mexican folklore (nahuales, brujas) with contemporary paranormal narratives in mainstream mediaPsychological trauma narratives framed through paranormal lens as alternative to medical/psychiatric explanations
Topics
Paranormal Hauntings and Ghost EncountersCult Activity and Occult Practices in MexicoShape-shifters and Nahuales in Mexican FolkloreDemonic Possession and ExorcismParanormal Activity in Abandoned BuildingsFamily Hereditary Psychic SensitivityReligious Intervention for Supernatural PhenomenaSleep Paralysis and Nocturnal VisitationsUnexplained Illnesses with Paranormal CausesSacred Sites and Spiritual ContaminationCorruption and Criminal Cults in MexicoChildhood Paranormal ExperiencesSupernatural Protection and Guardian EntitiesPsychological Trauma from Paranormal EncountersCommunity Validation of Paranormal Beliefs
Companies
Su Carnicería
Meat market chain where a store manager reports ongoing paranormal activity in a location built on former abandoned c...
Farmacia Guadalajara
Pharmacy mentioned as tenant in shopping plaza built on abandoned cinema site with reported paranormal phenomena
Quotes
"esa gente es peligrosa, tiene mucho dinero y mucho poder, se sabe que hacen cosas raras, que hasta los mismos del gobierno están metidos"
Grandmother's husband (police officer)Cult story segment
"no te metas en broncas, esa gente es peligrosa... es bien sabido que se trae muchachas a la sierra y nunca las vuelven a ver"
Grandmother's husband (police officer)Cult story segment
"desde entonces me siento vacía como si una parte de mí se hubiera muerto"
Listener from GuadalajaraColomos forest story
"compadre no deja las muchachas andarte anoche, no siempre voy a estar para protegerlas"
Señor Corrabia (alleged nagual)Tlascala nagual story
Full Transcript
La trabajadora del hogar abrió la puerta. Quizás no debía hacerlo. Encontró el niño vestido como un monaguillo pero con otros colores, con una vestimenta muy extraña y le dijo, ¿hora tú? ¿Por qué estás vestido así? Parece que vas a una procesión. El niño no respondió y fue peor cuando se dio cuenta de cómo estaban vestidos los padres, de lo que estaban preparando. Supo inmediatamente que era algo que ella no debía ver, que no debía estar ahí. Buenas noches comunidad, hoy hay siete historias para ustedes, historias extrañas, paranormales, reales, desectas de fantasmas, de nahuales, de espíritus que permanecen aún después de que los cuerpos ya no están. Esperamos que las disfruten y si hoy le están pasando mal, si hoy tú la estás pasando mal no dudes que este episodio es para ti, que esta es tu familia, tu comunidad. Estamos juntos y ya comienza relatos de la noche. Buenas tardes, te escribo desde Tijuana, te quisiera contar una anécdota que me pasó hace 15 años aproximadamente, solo se lo he contado amigos y familiares, pero en estos meses he visto demasiado tu canal y me animé a escribirte. Tenía 16 años a ir en la prepa cuando pasó todo. Ese día andaba con mis amigos Luis y René, caminando por las fías del tren en la presa, en Tijuana, por ese túnel largo que da hacia un arrollo. Según René ahí el lugar estaba muy bonito y queríamos conocerlo, llegamos como las tres de la tarde, hacia un poco de frío, pero nada raro, no había neblina ni nada, era una tarde de lo más normal, algo gris pero normal. Nos quedamos ahí un buen rato y se nos fue el tiempo, estamos a gusto y tranquilos, ni la policía baja para esos lados. Cuando decidimos regresarnos ya eran como las 8 de la noche y en cuanto empezamos a caminar de vuelta al túnel nos dimos cuenta de que venía una neblina muy pesada, salió de la nada, espesa y callada y desde ahí todo se sintió raro. Mientras avanzábamos empezamos a escuchar como si alguien viniera detrás de nosotros, murmullos, por momentos escuchaba como si alguien viniera rezando, por momentos como si se viniera riendo. Seguimos caminando y cuando entramos al túnel volvimos la vista, queríamos ver la niebla que venía detrás de nosotros, se veía como una nube pegando en el suelo, se veían como oleadas de niebla que de pronto dejaban ver más lejos y de pronto nada, y entre esas oleadas entre la niebla vimos algo, a alguien que parecía purarse para alcanzarnos, pareció una señora como una abuela con su ropita desgastada casi rota colgándole. Cuando pusimos atención notamos algo y quizás era que la niebla era espesa en esa altura pero a la señora no se le veían los pies y como se acercaba sin moverse, sin mover su cuerpo, parecía, parecía que venía flotando. Mientras acercaba nos dimos cuenta de que ella era la que venía rezando y que por momentos se reía, venía directo hacia nosotros, muy lento pero sin parar, y cuando la tuvimos como a dos metros fue como si recibieramos una descarga eléctrica, como si de repente las piernas nos respondieran y nos echamos a correr. Aunque corriamos tan rápido como podíamos en el túnel sentíamos que ella venía justo atrás, le escuchábamos cerca pero ninguno se atrevió a voltear, imagínense hacerlo y haber comprobado que venía detrás de nosotros flotando. Ya no escuchamos risas ni rezos, nada, salimos del túnel y seguimos corriendo hasta que las piernas ya no respondieron y paramos hasta llegar a la caseta de una fábrica, en cuanto cruzamos hacia donde estaba la luz volteamos y ya no había nada detrás de nosotros, ni risas ni rezos, nada. Los papás de Luis pasaron por nosotros y nos llevaron a todos a nuestras casas, yo me subí al carro pero no dejaba de sentir que todavía venía detrás de nosotros, no sé, sentía que venía muy cerca algo que no podía ver, algo que yo me imaginaba flotando todavía y es que cierro los ojos comunidad aún después de tanto tiempo y esa es la imagen que viene a mi cabeza, esa semana que siguió me daba miedo hasta salir a la escuela, no quería estar solo, no quería ir a ningún lado, pero lo peor vino después, la siguiente semana se empecé a soñar con ella, muy real, como si la tuviera enfrente, más real que cualquier otro sueño que he tenido y en las noches sentí que alguien me miraba desde la oscuridad de mi cuarto, desde una esquina que es particularmente más oscura que el resto de la habitación, yo con puntos donde ya me daba panico la noche, no podía dormir y cada día me sentía más cansado y sin energías, mi tía fue la que se dio cuenta de que algo no estaba bien y me llevó a la iglesia, le pide al padre una bendición y que horará por mí, le pide una bendición para mi casa y mi familia, no fue de un día para otro pero poco a poco empecé a sentir paz otra vez en la cabeza como si ya no hubiera algo recargándose sobre mí, fue algo que jamás fui a olvidar y jamás olvidé ese lugar, nunca, y se andan cerca de la presa, por favor, nunca bajen al túnel del tren. Hola Uriel quiero mandarte mi pequeña historia, amo mucho su programa, yo soy de Guadalajara Jalisco y siempre he tenido la sensibilidad de ver cosas que no están en este plano, por eso siempre he sido muy cuidadosa con estos temas, esto que voy a contar en pieza este año, en julio, con tres amigos fui al bosque de los colomos, era el cumpleaños de uno de mis amigos y decidimos ir a caminar un rato, llegamos a la casa de los barrancos y nos sentamos a platicar, una plática normal de adolescentes, yo ahí ya sentí una vibra muy rara, pero no dije nada, a veces siento eso pero luego se estaba solo, en eso mi amigo vio una muñeca cerca del camino y quiso ir hacia ella, yo lo seguí sin saber por qué, aunque ya estaba cansada y quería regresar por nuestras cosas, cuando subimos la vibra se sentía todavía más pesada, al llegar al punto donde estaba la muñeca ya no la vimos, pero había aparecido en otro lugar más cerca de la barranca, mi amigo quería seguir acercándose incluso bajar, pero yo lo jale porque sentí que algo no estaba bien, me sentía débil, mareada, muy feo por dentro, como pude lo aleje de ahí, no recuerdo con qué pretexto, luego fuimos a comer y a platicar con sus tíos y papás, su papá nos llevó una cueva y los que son de guadalajara saben que esas cuevas ya están cerradas porque las usaban para brujería y otras cosas, aun así como pudo nos metió y la cruzamos, la vibra era horrible, muy fuerte, no tienes que tener ninguna sensibilidad especial para sentir algo así, salí con un dolor en la espalda que solo me da cuando un lugar tiene energías malas, esa noche al bañarme me di cuenta de que tenía rasguños en lugares difíciles de alcanzar, lugares en donde no me los pude haber hecho al caminar, aunque me hubiera metido entre ramas, los meses pasaron y empecé a sentirme muy rara, que ahí en una enfermedad muy extraña, dejé de comer, dormía todo el día y me sentía muerta, mi mamá me llevó al doctor y terminé en el hospital, estaba más pálida de lo normal, el diagnóstico quedó oficialmente como Salmonellosis, pero un médico en confianza le dijo a mi mamá que realmente no estaba seguro de que tenía, una de esas noches en el hospital, vi a una mujer de negro pasar varias veces por la puerta de mi cuarto cuando lo dejaban abierto, también empecé a tener sueños muy extraños, en uno de ellos estaba en la casa de mi abuela Alvira y esa misma mujer me agarraba del brazo con sus manos frías, me decía, nos tenemos que ir, te tengo que llevar, me jalaba hacia la salida y recuerdo cómo mi abuela Alvira me detenía diciendo, no te la puedes llevar, ella todavía no se va, y yo me despertaba con fiebre, me dieron el alta porque supuestamente ya estaba mejor, comía y ya no dormía tanto, mi mamá dice que estuve al borde de la muerte, pero yo no recuerdo la enfermedad, no recuerdo haber estado tan mal, la semana pasada volvimos a los colomos, los mismos amigos de esa vez, querían ir a ver la misma cueva y me dio pena decir que no, así que lo seguí, precavida, guardando mis precauciones, pero no pude volver a entrar, me sentí a esperarlos hasta que los fui regresar corriendo, por curiosa me quedé a ver qué pasó, en la cueva, en la oscuridad, detrás de mis amigos, creí ver a la mujer del hospital, la que pasaba por mi habitación, la que soñé en casa de mi abuela, detrás de ella había otra figura, sentada, pero a esa no la alcancé a distinguir, cuando mis amigos pasaron corriendo a mi lado intenté levantarme rápido, ya la apoyarme en el piso cuando bajé la mirada, noté junto a mis pies una pulsera en el suelo, una pulsera de hilo que yo había perdido hasta tiempo, estaba solo sucia pero completa, en instintivamente la levanté, y en cuanto la tuve en la mano me invadió un miedo horrible, sentí como si esa mujer estuviera justo detrás de mí y corrí, claro al principio no estaba segura de que fuera en la misma pulsera, pero al revisarla con tiempo en casa no había duda, cuando le conté a mi amigo él me dijo algo parecido, que cuando yo estaba enferma me había visto parada en su patio, pero cuando salió a verme ya no estaba, solo encontró una liga con un hilo y una medalla que yo había perdido hace meses, la verdad no sé qué pensar, ya había tenido roses con cosas así pero nunca uno tan fuerte, hasta hoy veo sombras y escucho cosas, mi mamá dice que es porque estuve al borde de la muerte y yo a veces creo que no sobreviví del todo, porque desde entonces me siento vacía como si una parte de mí se hubiera muerto, me animo a compartir esto porque no tengo a quien más contárselo, a alguien que me crea, y también por si alguien pueda ayudarme con un consejo, tal vez para otros no sea tan fuerte esta historia, pero para mí que la he vivido, que la sigo viviendo, si lo es, gracias por dejarme compartirla. Hola a todos, hoy es mi último día de vacaciones y he estado escuchando relatos en la noche todos los días, de hecho ya terminé toda la colección de canasas de historias de horror, hace tiempo había escuchado algunos de los relatos que comparten aquí y siempre me parecieron interesantísimos, pero no había tenido tiempo de escuchar los completos, aprovechando la calma de este día quiero compartirles algo que le ocurrió a mi familia y que hasta la fecha seguimos recordando, cuando yo tenía unos 6 años comencé a ver a una niña pequeña, nunca la veía de frente, solo de reujo, a veces le veía apenas la parte superior de su cabeza, asomándose, aun así hubo una ocasión que me marcó muchísimo, estaba en la cocina, una cocina que ya no existe hoy, ayudando a preparar la comida, tenemos un cancel grande de vidrio y afuera hasta una lavadora de esas redondas muy sencillas, yo siempre fui miedosa y ese día estaba completamente sola porque mis papás habían salido, al voltearse el cancel, vi que la niña estaba colgada de la lavadora, asomándose para verme como jugando, recuerdo perfectamente el movimiento de su caballola encrinarse y su sonrisa, era una sonrisa imposible de olvidar, mi abuelita ya sabía que a veces veía esa niña y me había consejado que si algo me espantaba cerrará fuerte los ojos y pensar en no dejar volar la imaginación y me dijo que al abrirlos ya no habría nada, así que eso hice y abrir los ojos hasta que mi mamá regresó de hacer las compras y la niña ya no estaba, la vi en más ocasiones pero eso fue la única vez en que pude verle la cara, también pasaban otras cosas, yo por ejemplo tenía una muñeca que decía frases al presionar su pancita y de la nada en las muches comenzó a activarse sola cuando mis papás y yo estábamos dormidos, era como si alguien la presionara o jugara con ella y ocurría tanto que mis papás terminaron quitándolo en las pilas, pasaron los años, recuerdo muy bien que cuando tenía unos 10 una tarde escuché que mi mamá gritó, ay tonta me sustaste y luego entró riendo hacia mi cuarto, pero cuando me vi acostada su expresión cambió, me preguntó si yo la acababa de asustar y le dije que no, que yo no había salido del cuarto, ella se asustó muchísimo porque esa misma semana había comentado con mi papá que a ella nunca les fantaban, que podía estar sola como si nada, con música y en oscuridad sin problema, pero esa tarde al pasar junto a una ventanita pequeña y elevada del baño que tenemos antes, vio la parte superior de la cabeza de la niña y unos bracitos que se levantaron para hacerle, bu, pensó que era yo hasta que me encontró acostada en mi cuarto, fue entonces que mis papás me contaron que cuando yo era más pequeña, mi papá también veía a la niña, asomándose por esa misma ventana donde espantaron a mi mamá, incluso me dijeron que en ocasiones le hablaba a mi papá cuando él estaba suave en casa, una vez un vecino vino a tocar la puerta y escuchó clarito la voz de una niña diciéndole, no hay nadie, el pensó que era yo y hasta le respondió, pero mis papás le juraron que yo no estaba en la casa, el vecino se puso pálido del susto, hubo varias experiencias más, pero estas son las más fuertes y bueno, la última ocurrió cuando yo estaba quedando a dormir en casa de una tía, mis papás me contaron que esa mañana volvieron a ver la cabecita de la niña asomada en la ventana, incluso la cortina estaba ligeramente levantada, mi papá entonces le habló como si fuera una niña real y le dijo que ese no era su hogar, que no pertenecía a nuestra familia y que debía irse porque ya nos había espantado a mi mamá y a mí, que era mala por asustarnos, tal vez eso funcionó porque después de ese día nunca más volvió a aparecerse, no sé si tenga relación, pero antes de que empezara a ver a esta niña, mis papás me llevaron el exconvento de Culguacán, yo iba jugando delante de ellos y justo al dar una vuelta en una esquina vi una especie de tela blanca volando, vi una telita blanca arrastrándose, corrí pensando que era una novia tomándose fotos, como a veces ocurría en una iglesia cercana a mi casa, pero al doblar la esquina no había nadie, tiempo después de estar en mi casa volví a ver esa tela blanca a través del cancel del vidrio, arrastrándose, alejándose de mi vista, como si alguien se estuviera escondiendo, me escondí, me espanté tanto que me puse a llorar hasta que llegó mi papá, eso no sé si realmente tenga relación, pero hace poco me salió un vídeo del exconvento de Culguacán y al leer los comentarios vi que muchas personas han tenido experiencias paranormales ahí, eso precisamente hizo que volviera a conectar los recuerdos y me hizo pensar que tal vez de alguna manera la presencia de la niña la trajimos a nuestra casa de ese lugar, espero que les haya gustado mi relato, a mí me encanta escuchar las historias que compartan aquí, todos ustedes, les mando mis mejores deseos y buenas vibras a todos. Hola Uriel, buenas noches y un abrazo a toda la comunidad, mi nombre es Uriel igual que tú, ya te he enviado dos o tres historias, de hecho publicaste una mina que nace historia 25, ya tiene tiempo de eso, actualmente soy gerente de tiende en una de las cadenas más grandes del país, su carne, para entrar en contexto la tienda en la que trabajo está ubicada en una plaza relativamente nueva, hechas en unos tres años aproximadamente, en esa plaza también hay una farmacia guadalajara, una barrotera y un laboratorio, pero antes de existir la plaza ese terreno era un cine abandonado, completamente en ruinas, cuando trabajaba en un restaurante a veces ayudaba al repartidor a entregar pedidos y uno de los clientes más asiduos era el vigilante de ese antiguo cine, él siempre pedía algo los fines de semana, pero cada vez que iba a llevarle su pedido lo encontraba fuera en la calle, un día le pregunté por qué nunca estaba adentro y me dijo que porque lo espantaban, que no le gustaba estar ahí, años después por estar desde el destino, empecé a trabajar en esa misma plaza, en la carnicería, entré como vendedor de piso y con el tiempo me dieron la gerencia, desde el primer día noté sonidos fuera de lo común, puertas que se cerraban solas, llaves de agua que se abrían, puertas de las cámaras de refrigeración que aparecían abiertas, ese tipo de cosas ocurría en todo el tiempo, pero cuando me dieron la gerencia y empecé a quedarme solo durante dos meses y medio, lo más fuerte comenzó a pasar, ya no eran solo ruidos, se escuchaban palabras sin sentido en los pasillos vacíos, pasos, murmullos, la actividad se volvió más clara y constante, incluso algunos clientes fieron cosas o escucharon ruidos desde el interior, fue tan fuerte que dos clientes me regalaron algo bendita para rociar la tienda, porque ellos mismos fueron testigos de lo que ocurría ahí, vieron sombras moviéndose en pasillos donde no había nadie, e incluso una vez un cliente vio un garrafón de 20 litros salir disparado del dispensador. A veces nuestro jefe de célula nos pide fotografías de la tienda, de ciertos lugares específicos, en diferentes fechas tome fotos de ellos, no sé, quizás es mi imaginación, pero yo siento que se ve algo, que ya verás, si consideras que debes hacerlo te paso las fotos para que las pongas en el video, y las cosas siguen pasando, ahora ya tengo vendedor de piso, ya nadie le gusta quedarse después del cierre, pero yo tengo que quedarme para la junta de cierre y para hacer las tareas administrativas, así que esa entidad, que ya se dejó ver dos veces y yo convivimos a diario. A mi compañero lo han encerrado solo en el cuarto de máquinas y también en el baño, a veces llegamos y encontramos todo hecho un relajo, cuando la limpieza se hace al final y al inicio del día, he intentado comunicarme con ella con ruido blanco para saber que quiere, pero no me responde, solo se manifiesta cuando quiere y pareciera que incluso le gusta hacer travesuras, te envío pues las fotos, si quieres muestranlas a la comunidad, quizás no es nada, quizás alguien más ve lo mismo que yo. Muy buenas noches equipo de relatos a la noche y oyentes del podcast, mi nombre es Demián y hace poco cumplí 18 años, hoy les contaré lo que vivimos mi familia y yo hace algunos años, evitar mencionar los nombres de mis parientes y los lugares exactos donde sucedió todo, solo diré que fueron Honduras, antes de empezar a aclarar algo, mi madre desde niña ha dicho que puede ver cosas que la mayoría de la gente no puede, es súper sensible a lo paranormal y cuenta varias experiencias que tuvo cuando era pequeña y perdón de antemano si me equivoco redactando, soy nuevo en esto, verán hace muchos años cuando yo tenía 8 o 9 y familia, mi papá, mi mamá y yo nos mudamos a una casa algo grande para los tres, justo en ese tiempo a mi tía le habían pedido a la casa donde vivía y no tenía donde ir, así que aceptamos que se mudara con nosotros junto a mis dos primos que también eran pequeños como yo, iban a dividir los gastos, renta, agua, luz y demás, de lo poco que recuerdo la casa era de color rosapálido, era bastante grande y lo más impresionante era el patio trasero, enorme y lleno de árboles de guayaba, papá ya hay otras frutas, el dueño también había sembrado matas de banano o guineo como dice en total, formando casi un pasillo porque estaban plantadas a ambos lados, ahí jugábamos mis primos y yo casi todo el día, mi tía trabajaba y mi papá también, la única que se quedaba con nosotros era mi mamá, ella nos dejaba jugar siempre y cuando ordenáramos el desastre al terminar, cerca de la casa vivió otra tía, prima de mi mamá y sus hijos también venían a jugar con nosotros o íbamos a su casa, eran buenos tiempos, me acuerdo particularmente de una tarde cuando teníamos dos meses viviendo ahí, estábamos alrededor de 10 niños jugando dentro de la casa, mi mamá pintaba uno de sus cuadros, tranquila, sin prestarnos demasiada atención, cuando de repente mi primo mayor se acercó asustada y le dijo, tía, mire la silla, se refería a una mesadora de metal que era mía, las sillas estaban moviendo sola, sé que muchos podrán decir, es una mesadora, pero lo raro era que no había ventanas abiertas, ni ninguna corriente de aire, además según mi mamá al principio se movía apenas un poco, pero cuando ella le empezó a ver, empezó a meserse con fuerza, como si un niño estuviera ahí, sentado jugando, mi madre para evitar que los demás nos asustáramos, intentó distraernos diciéndonos que saliéramos al patio, pero otra prima gritó que la silla se movía sola y automáticamente todos nos espantamos, mi mamá calmó el alboroto como pudo, mandó mis primos a su casa, ya nosotros nos dejó salir al patio, luego guardó la silla en un lugar donde no pudiéramos verla, después de eso todo volvió a la normalidad, por unas semanas, una madrugada mientras dormía junto a mis padres, me desperté porque sentí movimiento en la cama, como si alguien empezado, si hubiera subido del lado donde yo dormía, había suficiente espacio porque yo era pequeño, recuerdo vagamente la escena, mis padres dormían profundamente, yo cerré los ojos de nuevo y entonces sentí un par de manos grandes a agarrarme los pies, jalarme, como si me quisieran llevar fuera de la cama, abrí los ojos pero no había nadie, obviamente me asusté mucho y empecé a llorar, esto despertó a mi mamá que me abrazó y trató de tranquilizarme, mi papá también se despertó pero molesto diciendo que era mi imaginación y que mi mamá debía dejar de ver películas de terror mientras yo estaba presente, dijo que eso era lo que me estaba afectando y sólo se volvió a dormir enojado, mi mamá me acomodó en medio de los dos para que me sintiera más seguro, después cuando me quedé dormido ella misma cuenta que podía sentir que alguien más estaba en el cuarto y entonces se dirigió a lo que fuera que estuviera ahí, que sea la última vez que asustas o tocas a mi hijo, no te quiero ver más en esta casa, lárgate, ella dice que lo hizo porque cuando era niña, su abuela, mi bisabuela le enseñó que cuando viera cosas feas debía enfrentarlas con valor de charlas con autoridad, incluso insultarlas si era necesario, según mi bisabuela eso espantaba los malos espíritus que no les mostraras miedo, pero desde esa noche yo dejé de dormir bien, empecé a tener pesadillas horribles y en todas apareció un niño, no como protagonista, sólo se asomaba desde algún rincón o simplemente estaba parado en algún punto, yo ignoraba pero siempre estaba ahí, ese niño tendría unos 7 u 8 años, era pálido de cabello negro, la aso cortado como en forma de casco, le faltaban algunos dientes, usaba una camisa roja con rayas blancas horizontales, yo despertaba aterrado, cerraba los ojos con fuerza y encogía las piernas en posición fetal porque tenía miedo de que algo volviera a agarrarme los pies, mi madre también empezó a sufrir parálisis del sueño, abría los ojos en la madrugada y veía una figura masculina muy alta, observándolas desde la oscuridad, era un hombre joven o al menos no tan mayor, pero nunca le pudo ver completamente el rostro, sólo estaba ahí, de pie sin moverse, con el paso de las semanas ese hombre se iba acercando más y más a la cama, cada noche estaba más cerca, hasta que una madrugada mi mamá abrió los ojos y lo vio con la cara centímetros de la suya, él estaba encorvado porque era muy alto, mi mamá no podía moverse y ese hombre la miraba con los ojos muy abiertos, ella cuenta que tenía sangre en la cara y en la ropa, el labio roto y que uno de sus ojos joteaba sangre, no hablaba, no se movía, sólo estaba ahí, viéndola fijamente por un largo rato y luego desapareció como si nada, esta vesí despertó a mi papá que le acompañó a la cocina a tomarse una pastilla para poder dormir, mi tía también relataba cosas, en las noches de acostada escuchaba una risa grave como un gruñido, algo imposible de describir, pero que ella asegura que no era humano, rezaba y rezaba hasta que la risa se apagaba, mi prima, la hija mayor de esa tía, comenzó a decir que veía a un niño que la seguía por toda la casa y el patio, que parecía amable, que le invitaba a jugar, mi tía siempre le decía que lo ignorara y se lo contó a mi mamá que al saberlo dijo que ya era demasiado, decidió entonces investigar la historia de la casa, vecinos le contaron que antes de estar en renta este lugar había sido una cantina, un burdel donde frecuentaban personas peligrosas, que ahí hubo peleas, asesinatos y todo tipo de cosas horribles, eventualmente lugar fue clausurado por multas y demandas, finalmente le comentaron que la antigua dueña de local vivía unas cuadras y mi mamá habló con ella y luego ambas, mi mamá emitía por alguna razón empezaron a buscar ayuda en iglesias, y bueno comunidad siento que este mensaje ya se está largando demasiado, así que lo dejaré por ahora hasta aquí, próximamente les compartiré las otras partes de mi relato, porque creo que lo que vivimos en esa casa fue extenso, incluso hubo un exorcismo dentro de ella para tratar de calmar todas las energías que permanecían ahí, pero bueno por ahora les deseo buenas noches y tengan cuidado con los lugares donde deciden vivir, porque uno nunca sabe cuando llegan a uno que puede cambiar su vida para siempre gracias por continuar aquí comunidad por favor déjenos un comentario con sus opiniones sobre las historias de hoy, nos alimenta mucho leerlos y si ya están de buenas muy de buenas pues un pulgar arriba, un rating de 5 estrellas o lo que sea que se haga en la plataforma donde nos escuchan para que nos trate bien el algoritmo, me gusta dejarles este descanso para respirar un poquito antes de las últimas historias sobre todo cuando se viene una fuerte y este es el caso, porque vamos a hablar de sectas y nos vamos a ir otra vez hasta Querétaro, así que ya se imaginarán, acuérdense que el libro de relatos de la noche es el mejor regalo que pueden dar esta navidad, los links están en la descripción y vamos con la siguiente historia. Hola comunidad de relatos de la noche, Uriel nos pido a la gente de Querétaro que si tenemos historias relacionadas con sectas las compartiéramos y tengo una que les sucede a abuelita a finales de los años 70, ella desde muy jovencito llegó a trabajar al centro de la ciudad de Querétaro, venía de una comunidad llamada Seja de Bravo en el municipio de Uemilpan, ahí no había muchas oportunidades de trabajo y tuvo que salir, mi abuelita no sabía leer ni escribir pero era excelente las labores del lugar así que rápidamente consiguió trabajo con las familias más acaudaladas de la ciudad, llegó a trabajar con gente de los nieto, de los alcocer, de los ruiz, duró muchos años trabajando como empleada doméstica desde que estaba soltera, ya casada e incluso cuando tuvo hijos siguió realizando esta labor, con el pasar del tiempo se hizo alguien de confianza, sus patrones en turno la recomendaban con amigos y familiares para que también la contrataran, afortunadamente trabajo nunca le faltó, le lleva muy bien pero un día pasó algo que le alejó de esta actividad, algo que le causó muchísimo miedo, su zona de trabajo era cerca de plaza de armas, muchas vecinas la conocían y la saludaban y aunque no trabajaba con ellas le regalaban ropa y juguetes para sus hijos, un día una señora de tantas que le hablaban y cuyo nombre y apellido me voy a reservar, le dijo que le ayudara a las labores domésticas en su casa, mi abuelita ya no tenía espacio para más trabajo pero como la señora había sido muy bondadosa con ella se sintió comprometida y aceptó, le dijo que solo podía los jueves que era cuando tenía el día libre, la señora dijo que sí pero le pidió encarecidamente que acabara todas las labores de la casa antes de las cinco de la tarde, que no podía quedarse ni un minuto más, que si no llegaba a acabar era preferible dejar así y regresar otro día para concluir, a mi abuelita se hizo curiosa la petición pero pensó que era algo sin importancia, al final de cuentas le iban a pagar muy bien y aunque la casa era enorme, creía que ese tiempo bastaba para terminar los quehaceres sin contratiempos, el primer jueves que acudió le señalaron las actividades que tenía que hacer, barrer, trapear, sacudir, hacer las recámaras, tanto la principal como la de los dos hijos, la única indicación que dio la doña de la casa es que había una habitación al fondo a la que estaba estrictamente prohibido pasar, no podía entrar nadie, mi abuelita decía que generalmente la señora tenía un semblante muy amable pero que cuando le dio esa orden su tono cambió a un humo y seco y su cara se veía completamente seria, inexpresiva, pero mi abuelita igualmente no le dio importancia, sabía que la gente de dinero a veces es muy delicada, cuando ya estaba trabajando ahí un día el niño más grande de la casa le preguntó que si sabía por qué no podía entrar en ese cuarto, mi abuelita negó con la cabeza y el niño casi susurrando para que no lo escucharan, le dijo que era porque sus papás ahí recibían unas visitas especiales y que a él tampoco lo dejaban entrar porque estaba muy chiquito aún, pero que tampoco tenía muchas ganas de pasar porque ese cuarto siempre olía feo, ella pensó que el niño solo estaba jugando con ella, así que no le hizo caso, las semanas pasaron y todo iba normal en su trabajo de siempre, así mismo acudía a todos los jueves a limpiar la casa de otras personas, salía puntual antes de las cinco y nunca había notado nada extraño, ya hasta empezaba a agarrarle cariño a la familia, pero llegó ese jueves cuando todo salió mal, en la mañana se le había hecho tarde para iniciar sus labores, no se despertó a tiempo, el camión que la llevaba al centro no pasó y tuvo que irse caminando, por eso llegó bastante tarde, la señora de la casa lo estuvo presionando para que terminara antes de la hora acordada, lo cual logró pesar de los contratiempos, después de tan agetrado día, mi abuelito va rumbo a la casa y ya en la parada del camión, recordó que había olvidado su monedero en la casa de los patrones, pensó irse caminando y regresar al día siguiente, pero necesitaba el dinero que traía ahí para comprar la cena, pensó que iría rápido y no habría problema, por una vez no pasaría nada, se apresuró a envolver a la casa y cuando llegó estaba totalmente en silencio, tuco discretamente la campana que funcionaba como timbre, tenía pena de causar molestias, pero nadie abrió, cabe señalar que la casa tenía una entrada de servicio por un costado, quedaba justo a la cocina y que era igualmente la salida del estacionamiento de la propiedad, por eso se le hizo fácil entrar, entrar rápido esperando que no la viera, a final de cuentas tomar su monedero no llevaría más que algunos segundos, eso pensó, entró sigilosamente, encontró su monedero y cuando estaba por salir de la cocina, escuchó ruidos detrás, asustada volteó y se dio cuenta de que era uno de los niños de la familia, se le quedó viendo y soltó una nerviosa porque el niño traía puesto un disfraz, mi abuelita le preguntó, ahora tú qué traes puesto, parece que vas a la procesión del silencio, se refería a la vestimenta que se usen esa celebración religiosa en Querétaro todos los viernes santos, que consiste en una túnica y un capirote, lo raro es que a pesar de haber sido siempre muy rey sueño con ella, en ese momento el niño no se inmutó ante lo que mi abuelita le dijo, ella entonces se despidió, le dijo que solo había regresado por su monedero pero que ya se iba, justo al salir de la puerta de servicio al ir cruzando por el estacionamiento volteó y notó que la familia estaba subiendo su coche, todos vestidos igual que el niño, con túnicas que solo variaban de color, los niños de color blanco, los adultos de negro, los capirotes los llevaban en las manos como si se los fueran a poner después, cuando los señores notaron la presencia de mi abuela, se miraron totalmente desconcertados como si no creyeran que estaba ahí y la señora con un grito muy enojado le dijo, te dije que no estuvieras aquí después de las cinco, entonces el marido corrió desesperado hacia mi abuela como para intentar jalarla, afortunadamente ella estaba muy cerca de la salida y logró salir antes de ser alcanzada, pensó que el hombre la intentaría seguir a la calle pero no lo hizo, se quedó dentro de su propiedad, mi abuelita asustada se fue corriendo con rumbo a la parada del camión que quedaba en la avenida Zaragoza pero algo en su instinto le hizo saber que tal vez la buscarían, que lo mejor sería meterse en otras calles que no fueran las de su recorrido habitual, ella vivía en el barrio de Hercules así que caminó hacia los arcos y de ahí tomó el camión que la dejó hasta su casa, en el trayecto se fue pensando por qué sus patrones enojaron tanto de que los hubiera visto vestidos así, quisiera algo de la iglesia pues no tendrían por qué ocultarlo, no podía entenderlo así que esperó que llegara mi abuelito para contarle, él era policía judicial, le escuchó atento a toda su historia y cuando terminó le dijo no te metas en broncas, esa gente es peligrosa, tiene mucho dinero y mucho poder, se sabe que hacen cosas raras, que hasta los mismos del gobierno están metidos, y a donde van mantra Dios, hacen pactos, sacrificios con quien sabe quién para que les vaya bien esos negocios, ¿tu por qué crees que son más y más ricos? a esa gente es mejor tener alejos, es bien sabido que se trae muchachas a la sierra y nunca las vuelven a ver sus amigas, y nosotros como policías si sabemos o nos enteramos de algo nos toca callarnos, y no hacer nada porque corremos el riesgo no de que nos corran sino que nos quiebran, así que de ti se anda ese chismoso diciendo lo que viste, os vas a poner en riesgo a todos, ya mejorandote a venderte a males o cualquier fregadera, pero yo no te quiero ver por allá metiéndote en esas casas, mi abuelita duró mucho tiempo asustada, pero para su buena suerte en esos tiempos no se acostumbraba a pedir documentos para contratar el servicio doméstico, todo era por recomendación, mi abuela no había dado ningún detalle, solo su nombre de pila, no se vio en donde vivía ni como se llamaba su marido en el que se dedicaba, por lo que pensó que nunca darían con ella que lo intentaran, o eso quiso creer para vivir tranquila, esa historia me la contó a mí ya cuando habían pasado muchísimos años, siempre decía que nos sueñas le te hago y la virgen de la purísima concepción le habían salvado ese día, porque no sabe que le habría pasado si en esa ocasión lo hubieran alcanzado y no lo hubieran dejado a salir, hola oril mi nombre es Enrique y soy fan tuyo desde hace dos años, quiero compartirte una de varias historias que me han pasado al igual que mi familia, nosotros somos originarios del estado de Trascala de un municipio llamado Tlaltelulco, esta historia es de mi mamá y de aburre carcar que aunque ella es muy incrédula de este tipo de cosas, me la contó aunque siente que debe haber alguna explicación para lo que pasó, hace tiempo mi mamá y su hermana, mi tía, iban a natación en el polio deportivo del estado de Tlascala, para llegar a sus clases el recorrido en transporte público les tomaba una hora y media, normalmente iban al horario de las seis de la tarde, iban a las siete, una hora de práctica y lo hacían tres veces a la semana, en una ocasión se les hizo un poco más tarde y no alcanzaron el colectivo, así que tuvieron que esperar unos 20 minutos para que pasara a otro, las dejó en la entrada del pueblo, por una calle que todavía era de tierra y que después se hacía a vereda, tomaron ese camino y comenzaron a caminar platicando sobre la práctica y la escuela, pasando la vía del tren hay una pequeña iglesia, unas tienditas, un molino y como siempre saludaron a las personas que estaban ahí, buenas noches, buenas noches muchachas, respondieron unos hombres que estaban tomando, ellas continuaron su paso, aún les quedaron unas 20 minutos de camino hasta su casa, entre mil pasaltas y muy pocas casas alrededor, en una de esas casas se vio un señoral que le decían cuarravia, era compadre de mi abuelito y tenía la fama de que nunca trabajaba en nada, pero siempre tenía dinero y animales los cuales vendía, en ocasiones aparecía el estimado y el agente del pueblo decía que era un agual, que lo harían cuando lo descubrían robando animales en forma de bestia, mientras mi mamá y mi tía danzaban los tres hombres a los que habían saludado antes empezaron a seguirlas, ellas caminaron más rápido y ellos también, comenzaron a correr y mi mamá le dijo a mi tía que se separaran pensando que hacía al menos un estaría salvo, pero en ese momento justo cuando pasaba enfrente a la casa del señor, de entre la mil pasale un perro, pero no era un perro común, era más grande incluso con gran danz, era negro con un aspecto furioso, bravo, con los dientes al aire, se puso entre mi mamá y mi tía como si las protegiera, enseñando los dientes a los tres sujetos que venían detrás, los hombres se detuvieron en seco y sin decir nada salieron corriendo en dirección contraria, el animal sin voltera verlas, empezó a caminar al lado de ellas, mi mamá dice que jamás lo había visto, no parecía tener dueño, pero se veía bien alimentado, cuando llegaron a la calle de su casa el animal se separó de ellas y se perdió en oscuridad, poco después durante la feria del pueblo el señor corrabia se salcó a mi abuelito y le dijo, compadre no deja las muchachas andarte anoche, no siempre voy a estar para protegerlas, mi abuelo se quedó sin palabras, se quedó helado pensando, ¿cómo supo este señor lo que les pasó? y ahí, ahí fue cuando mi familia confirmó que el hombre era el nagual, y como no creerlo si aún vive, créeme Uriel, esto pasó hace ya 26 años y el señor se ve joven y fuerte, es muy moreno con el cabellocano y los ojos azules, casi color turquesa, es flaco con bigote y cuando te mira sientes una mirada pesada como si te atravesara, aún se cuentan muchas historias sobre él en el pueblo, tiene familia así, pero al parecer ninguno de los hijos hace lo mismo que el señor, te mando un saludo Uriel y ojalá me hagas participe de esta comunidad que tengan muy buenas noches.