8 Abr- Promesa 98 | El Señor recompensa a los que viven listos
63 min
•Apr 8, 202612 days agoSummary
Episode 8 of 365 con Dios explores Promise 98 from Luke 12:37-40, teaching that God rewards those who live spiritually awake and prepared for Christ's return. Host Wendy Necio-Sup emphasizes that spiritual readiness is not about fear but about daily discipline, maintaining an active prayer life, and avoiding spiritual drowsiness caused by distractions rather than overt sin.
Insights
- Spiritual preparedness is a daily discipline and lifestyle choice, not an emotional state or one-time decision; it requires consistent feeding of the spirit through prayer and Scripture study
- The greatest spiritual danger in modern times is not overt rebellion but gradual spiritual drowsiness caused by constant distractions, busyness, and entertainment that slowly cool faith
- God's reward for faithfulness is not just His return but His active service and honor toward those who remained vigilant—a radical image of a King serving His faithful servants
- Discernment is the ability to distinguish what is of God from what is not, requiring spiritual sensitivity that develops through consistent communion with God rather than intellectual knowledge alone
- Obedience to God during painful circumstances (like family rejection) produces unexpected blessings and opens doors that seemed impossible, demonstrating God's faithfulness to those who honor Him
Trends
Rising awareness of spiritual burnout and fatigue in faith communities despite increased access to religious content and podcastsGrowing emphasis on spiritual disciplines and contemplative practices as antidotes to digital distraction and constant connectivityShift from transactional faith (seeking God only in crisis) toward relational faith (daily communion with God as lifestyle)Recognition that generational spiritual decline stems more from neglect and distraction than from active rebellion or doctrinal disagreementIntegration of personal testimonies as primary teaching method to demonstrate God's faithfulness in real-world circumstances across different cultures and situations
Topics
Spiritual vigilance and preparedness for Christ's returnOvercoming spiritual drowsiness and distractionDaily spiritual disciplines and prayer practicesGod's faithfulness during family rejection and abandonmentDiscernment and spiritual sensitivityDiligence as spiritual disciplineIdolatry in modern forms (social media, entertainment, financial security)Obedience during uncertainty and painGod's protection and divine interventionRedefining readiness as heart alignment rather than external performanceThe role of consistency in spiritual growthDistinguishing between God's voice and worldly noiseProvision and God's role as sustainerSpiritual inheritance and generational faithfulnessFear versus faith-based living
People
Wendy Necio-Sup
Host of the podcast episode, delivers teaching on spiritual preparedness and God's promises based on Luke 12:37-40
Stefanie
Shared personal testimony of leaving Peru, family rejection, and experiencing God's provision including unexpected It...
Luis
Shared testimony of passing difficult online work test after receiving word from podcast, experiencing God's provisio...
Wendy (Honduras)
Shared testimony of divine protection when lost in dangerous gang-controlled zone; experienced two miraculous interve...
Quotes
"La preparación espiritual no comienza con el reloj. La preparación espiritual comienza con el corazón."
Wendy Necio-Sup•Mid-episode teaching
"No vivan espiritualmente desparramados. No vivas espiritualmente distraído, ni mucho menos adormecido."
Wendy Necio-Sup•Core message section
"El enemigo no necesita destruirte. Si solo logra distraerte."
Wendy Necio-Sup•Teaching on spiritual danger
"Estar preparados no significa vivir con miedo, significa vivir con fidelidad."
Wendy Necio-Sup•Clarification of readiness
"Yo sé que tú me vas a fallar. No me vas a dejar sola y siempre me vas a sostener."
Stefanie (testimony)•Personal testimony section
Full Transcript
3.5 promesas 3.5 razones para creer que Dios nunca falla Las hojas caen, bailan sin control Mi suspiro rompe el silencio Buscando un rayo de sol Descubriendo al Dios que cumple lo que dice Con Wendy Necio-Sup 8 de abril, promesa 98 El Señor recompensa a los que viven listos Libro de Lucas capítulo 12, Versos del 37 Al 40, en la Biblia NTB Los siervos que estén listos y a la espera de su regreso serán recompensados Les digo la verdad, el mismo les indicará dónde sentarse Se pondrá el delantal y le servirá mientras están a la mesa y comen Puede ser que llegue a la mitad de la noche o durante la madrugada Pero cualquiera sea la hora a la que llegue Recompensará a los siervos que estén preparados Entiendan lo siguiente, si el dueño de una casa Supiere exactamente a la hora que viene un ladrón No dejaría que asaltara su casa Ustedes también deben estar preparados todo el tiempo Porque el hijo del hombre vendrá cuando menos lo esperen La Biblia en mensaje, estos mismos versos de Lucas 12 del 37 al 40 dice Manténganse con la ropa puesta, manténgan las luces encendidas Sean como los sirvientes de la casa Que esperan que su amo vuelva de su luna de miel despiertos Y listos para abrir la puerta cuando llegue y llame Dichosos los sirvientes a quienes el amo encuentre de guardia Él se pondrá un delantal, los sentará a la mesa Y le servirá una comida para compartir su banquete de bodas con ellos No importa a qué hora de la noche llegue Ellos están despiertos y son muy bendecidos Sepan que si el dueño de la casa hubiera sabido Que en la noche vendría el ladrón No habría estado fuera de la casa Hasta tarde ni habría dejado el lugar sin cerrar con llave Así que no sean perezosos y descuidados Justo cuando ustedes no lo esperan El hijo del hombre aparecerá Esta promesa es poderosa porque Jesús Recompensa a los que viven despiertos espiritualmente Así que hoy tenemos que despertarnos espiritualmente No se está hablando solo a personas que creen En el regreso de Jesús Sino a las personas que ordenan su vida alrededor de esa verdad Y aquí hay algo que rompe con nuestros esquemas mentales El Señor no solo promete venir Él también promete servir a los que lo esperaron fielmente Qué imagen tan comovadora, ¿verdad? Un rey con delantal, un maestro sirviendo a la mesa El Señor honrando a los que no se durmieron Eso revela el corazón de Jesús ¿Te acuerdas de Jesús? Arrodillado lavándole los pies a sus discípulos Él no es un amo frío No es un jefe que exige Él es un señor amoroso Alguien que recompensa la fidelidad de corazón En el contexto de Lucas capítulo 12 Jesús venía hablando de la ansiedad ¿Se acuerdan del día de ayer? Él hablaba de prioridades, hablaba de tesoros ¿De dónde está puesto el corazón? Y luego entra a este llamado a decirnos Oigan, tienen que vivir preparados O sea, la preparación espiritual no comienza con el reloj La preparación espiritual comienza con el corazón En los tiempos bíblicos, tener la ropa puesta O ceñirse era recogerse la túnica con un cinturón Para poder caminar, para poder trabajar O para correr sin tropiezos No era ropa de descanso, no era ropa para estar en casa Era postura de alguien disponible Y luego la Biblia dice que debemos mantener las luces encendidas Esto implica tener aceite, tener vigilancia, tener atención Estar despiertos, estar atentos Jesús está diciendo no vivan espiritualmente desparramados No vivas espiritualmente distraído, ni mucho menos adormecido Tenemos que vivir listos, con el alma despierta Con nuestra lámpara llena, con nuestra espiritualidad a tope Con un corazón alineado a la voluntad de Dios Mi pregunta para ti es ¿Estás viviendo despierto? Porque no te debes dormir espiritualmente Hay personas que el día de hoy se han dormido espiritualmente Dejaron su espiritualidad para después Pero yo quiero recordarte algo Nosotros somos espíritu, alma y cuerpo Somos seres trinos porque Dios es trino Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo Nosotros alimentamos nuestro cuerpo tres veces al día Comemos tres veces al día, desayuno, almuerzo, cena Algunos comen dos, bueno, digamos que todos comemos tres Alimentamos nuestra mente con pensamientos, con educación Leemos y constantemente vamos alimentando nuestra mente De lo que vemos, de lo que sentimos, también alimenta Pero ¿Cómo alimentamos nuestro espíritu? Que es la parte que se conecta con Dios Igual horas, tres veces al día ¿Alimentas tu espíritu lo mismo que alimentas tu mente Y lo mismo que alimentas tu cuerpo? Si hiciéramos una encuesta acerca de ti ¿Quién estaría en desventaja? Tu espíritu, tu alma o tu cuerpo Muchos de nosotros hemos sobrealimentado nuestro cuerpo La Biblia dice que nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo No es la catedral del Espíritu Santo Tenemos que aprender a cuidarnos Si tú vives despierto espiritualmente La Biblia dice que Jesús mismo te recompensará No es solo que Él viene Es que Él viene a honrar aquellos que no se durmieron Aquellos que cuidaron su parte espiritual No te puedes dormir en tu área espiritual Jesús no está hablando de gente mala Aquí Jesús está hablando de gente que estaba dormida Y no todos los que se pierden se desviaron Muchos simplemente se descuidaron Y no es tiempo de estar distraídos Es tiempo de estar atentos Porque el problema no siempre es ese pecado evidente No, es la somnoliencia espiritual Tú puedes amar a Dios, pero puedes estar dormido Tú puedes servir a Dios, pero puedes estar desconectada de Dios Tú puedes estar en una iglesia así Pero sin aceite en tu vida Una fe dormida no se pierde en un día Se enfría con pequeños descuidos Hay personas que iniciaron este reto Con todo el corazón el 1 de enero Y decían, sí, yo me he comprado mi Biblia, voy a leer Pero poco les duró la emoción Y muy pronto dejaron sus hábitos Y cambiaron de prioridad Así que hoy te animo a hacer una pausa Hace cuánto que no te detienes A revisar cómo está tu vida espiritual Hace cuánto que no conversas con Dios Genuinamente En qué momento sientes que esa conexión Se cortó, se hizo un lado Jesús dice, mantenga la ropa puesta Mantenga las luces encendidas Esto no es una emoción, esto es una disciplina espiritual Porque estar listo no es sentir bonito Tener ganas Esperar un domingo para ir a la iglesia No, es decidir todos los días Voy a cuidar mi corazón Voy a cuidar mi relación con Dios Voy a cuidar lo que entre en mi vida Estar atentos no es vivir con miedo Es vivir enfocados El enemigo no siempre te apaga de golpe Pero te va adormeciendo lentamente Te llena de ruido, te llena de ocupación Y yo sé que estoy hablando con muchas martas De muchas distracciones De muchas cosas que roban nuestro tiempo con Dios Hasta que ya, en un momento ya no eras igual Ya no te sientes igual Te sientes lejos de Dios Y te alejas, ya no escuchas igual Y tú mejor que yo debes saber En qué área has empezado a dormirte Porque lo que más te duerme No siempre es el pecado No todo lo que nos duerme es malo Pero sí lo que nos aleja Es como cuando uno está viendo rills Y dice bueno voy a ver redes sociales En unos 5 minutos Cuando reaccionas ya pasa una hora Así funciona lo espiritual No fue un ataque, fue una distracción El diablo no necesita destruirte Si solo logra distraerte Y hay muchos que están distraídos Una persona distraída Deja de estar preparada Deja de estar lista Deja de estar activa assured assured! assured assured en Dios. El peligro es pensar que aún hay tiempo. Jesús dice, vendré cuando menos lo esperen. O sea, cuando no estés lista, cuando no te ordenes, cuando no quieras, ahí, cuando menos lo esperes. La gente, en tiempos de noe, vivía normal, pero no estaba preparada. Comían, trabajaban, vivían, pero no estaban atentos. Así mismo, hoy, el mayor engaño no es negar que Jesús viene, es vivir como si no fuera hoy. Vive cada día preparado, vive cada día lista. Dile, Señor, decido vivir despierta. Decido vivir despierto. No voy a dormirme espiritualmente. Quiero que mi lámpara esté encendida, quiero que mi corazón esté listo. Y cuando Jesús tú regreses, quiero que me encuentres fiel. ¿Y sabes qué pasa? Muchos aman la idea de que Cristo venga, sí, pero no todos aman vivir como si realmente Él fuera a venir. Estar preparados no significa vivir con miedo, significa vivir con fidelidad. No significa vivir en paranoia, significa vivir con obediencia. No es andar asustados por el fin, es andar apasionados por agradar a Dios todos los días. ¿Sabe por qué? Porque la segunda avenida de Cristo no se presenta como una amenaza para el fiel, sino como una bendición para aquellos que estuvieron preparados, para los vigilantes. Para el que ama a Dios, su llegada no es de terror, es el cumplimiento, es el encuentro, es una honra, es la mesa, es la recompensa. Imagínate todo lo que vamos a vivir con Dios. Me gustó mucho la Biblia, el mensaje que dice no sean perezosos y descuidados. Porque ahí Jesús toca algo muy actual, porque una de las grandes crisis de esta generación no siempre es la maldad abierta, sino la distracción constante. Hay gente buena, sí, pero dispersa. Te has dado cuenta? Gente que ama a Dios, pero que vive agotada, vive desenfocada, vive adormecida por tanto ruido. Es como si el enemigo no necesitara sacarte de la fe, porque a veces le basta con mantenerte entretenido. Y una fe entretenida, pero no vigilante, termina siendo una fe débil. Hay temporadas donde el diablo no te ataca con un gigante, sino con somnolencia espiritual, con distracción. Y hay gente que vive su relación con Dios como quien deja cargando el celular solo cuando la batería está en 1%. Ahora, pero cuando ya nos puede más, busca Dios, pero cuando la crisis ya explotó. Pero Jesús nos llama a otro estilo de vida, de lámparas encendidas, de aceite suficiente, de un corazón despierto. Esta no es una fe de emergencia, es una fe de comunión de relación con Dios. La preparación no se improvisa la noche de la llegada, no, se cultiva en la constancia cada día. ¿Sabes por qué? Porque hay personas que ordenan su closet, ordenan su fit, ordenan su trabajo hasta sus viajes, pero nunca se detienen a ordenar su interior. Y el Señor hoy nos recuerda que el lugar más importante que debes tener preparado es tu corazón, porque tarde o temprano todos terminamos revelando qué estamos esperando realmente. El que espera plazos vive para aparentar, el que espera oportunidades vive corriendo, pero el que espera al Señor vive despierto, vive limpio, vive sensible, vive enfocado. Si uno que a veces cuando nosotros sabemos que alguien importante viene a casa, no esperamos a que toque la puerta para ir recién ordenar, no, ya abarrimos antes, ya acomodamos antes, ya preparamos la mesa antes. Porque la honra anticipa la llegada. Eso mismo pasa con Dios. Una persona que ama de verdad la presencia de Jesús no deja para mañana la obediencia de hoy. Por eso es que Jesús nos está diciendo con estos pasajes, bien aventurado el corazón que me prepara un lugar antes de verme. Hoy te invito a revisar tres áreas de tu vida. Primero, tu ropa, es decir, tu disposición. Pregúntate si estás disponible o si estás adormecido. Lo segundo, tu lámpara, es decir, tu aceite. Pregúntate si tu oración y tu palabra están vivas o estás viviendo en piloto automático. Y lo tercero, tu puerta, es decir, tus accesos. Pregúntate qué has dejado entrar que te está robando ese tiempo de estar atento, de estar en vigilancia. Ahora conmigo y dile, Señor Jesús, hoy no quiero vivir ni pedezosa ni descuidada espiritualmente. Enciende otra vez mi lámpara. Ajusta mi corazón, Señor. Ordena mis prioridades. Despierta mi alma. Quita de mí toda distracción que me enfría. Toda rutina que me adormece. Toda puerta que he dejado abierta. Y que roba mi común contigo. Yo quiero vivir. Lista. Vivamos listos, Señor. Sensibles a tu voz, obedientes a tu palabra, enamorados de tu presencia. Gracias porque tú no solo prometes venir, sino también recompensar a aquellos que te esperan y te esperamos con fidelidad. Encuéntranos despiertos con aceite, con fe, con amor por ti. Perdona todas las áreas en las que nos hemos descuidado. Perdona las distracciones que hemos permitido. Y todos los momentos donde nos dormimos en la fe. Hoy decidimos volver a buscarte con todo el corazón y volver a estar atentos a tu voz. Oramos en el nombre de Jesús. Amén. Y las lecturas que nos acompañan el día de hoy las encontramos en Deuteronomio capítulo 32, versos del 28 al 52. Lucas capítulo 12, versos del 35 al 59. El Salmo 78, versos del 56 al 64. Y Proverbios capítulo 12, verso 24. Y ahora te pido que tomes tu Biblia, tu lapicero, tu cuaderno y le pidas al Espíritu Santo que te hable. Abrochate los cinturones, ponte tus lentes de la fe. Comenzamos en tres, dos, uno. Adelante. Deuteronomio 32, verso 28. Pero Israel es una nación insensata, su gente esnesia sin entendimiento. Ay, si fueran sabios y entendieran estas cosas. Ay, si supieran lo que les espera. ¿Cómo podría una persona perseguir a miles de ellos y dos personas enceruir a 10.000? A menos que la roca de ellos los hubiera vendido. A menos de que el Señor se los hubiera entregado. Pero la roca de nuestros enemigos no es como nuestra roca. Hasta ellos mismos se dan cuenta de eso. Subit crece de la vid de Sodoma, de los riñedos de Gomorra. Sus uvas son veneno y sus racimos son amargos. Subino es veneno de serpientes, veneno mortal de cobras. El Señor dice, ¿acaso no estoy sellando todas estas cosas y almacenándolas en mi cofre? Yo tomaré venganza, yo les pagaré lo que se merecen a su debido tiempo. Sus pies resbalarán, les llegará el día de la calamidad y su destino los alcanzará. Sin duda, el Señor hará justicia a su pueblo y cambiará de parecer acerca de sus siervos. Cuando vea que ya no tienen fuerzas y no queda nadie allí, ni siervo ni libre. Y luego preguntará, ¿dónde están sus dioses y esas rocas a las que acudieron para refugiarse? ¿Dónde están ahora los dioses que comían la gordura de sus sacrificios y bebían del vino de sus ofrendas, que se levanten esos dioses y los ayuden? ¿Que ellos les den refugio? Miren ahora, yo mismo soy Dios. No hay otro Dios aparte de mí. Yo soy el que mata y el que da vida. Yo soy el que hiere y el que sana. Nadie puede ser librado de mi mano poderosa. Ahora levanto mi mano al cielo y declaro tan cierto como yo vivo. Cuando afile mi espada reluciente y comience a ser justicia, me vengaré de mis enemigos y daré su merecido a los que me rechazan. Haré que mis flechas se emborrachen de sangre. Mi espada devorará carne, la sangre de los masacrados y cautivos y a las cabezas de los jefes enemigos. Alegrense con él o cielos y que lo adoren todos los ángeles de Dios. Alegrense con su pueblo o gentiles, que todos los ángeles se fortalezcan en él, pues él vengará la sangre de sus hijos, cobrará venganza de sus enemigos. Dará su merecido a los que lo odian y limpiará la tierra de su pueblo. Entonces Moisés fue con Josué, hijo de Núñe, y recitó todas las palabras de ese canto al pueblo. Cuando Moisés terminó de recitar todas esas palabras al pueblo de Israel, agregó, toma en serio cada una de las advertencias que te hice hoy, trasmítelas como una orden a tus hijos para que obedezcan cada palabra de esas instrucciones. No son palabras vacías, son tu vida. Si las obedecen, disfrutarás de muchos años en la tierra que poseerás al cruzar el río Jordán. Ese mismo día, el Señor le dijo a Moisés, vea Moab a las montañas que están al oriente del río, y sube el monte Nebo, que está frente a Jericó. Contempla la tierra de Canán, la tierra que le doy al pueblo de Israel como su preciada posesión. Entonces morirás allí en la montaña, te reunirás con tus antepasados tal como tu hermanarón, quien murió en el monte Orr y se reunió con sus antepasados. Pues los dos me traicionaron ante los israelitas en las aguas de Meribá en Cádes, en el desierto de Zin. Allí ustedes no le demostraron mi santidad al pueblo de Israel, así que verás la tierra desde lejos, pero no podrás entrar en la tierra que le doy al pueblo de Israel. Este pasaje de Deuteronomio capítulo 32 forma parte del cántico de Moisés, una especie de testamento profético cantado, y Dios le pidió a Moisés que lo enseñara al pueblo. El propósito de Dios era recordarle a Israel su historia, su tendencia a la rebeldía y también la fidelidad inquebrantable de Dios. Desde los versos 28 al 43 Dios expone la necesidad espiritual del pueblo, ese olvido intencional que ellos tuvieron, y luego revela una verdad clave sobre el juicio y la soberanía. A partir del versículo 44 hasta el 52 Moisés concluye su cántico, anima al pueblo a obedecer y finalmente Dios le muestra el monte desde donde verá la tierra prometida, pero que no entrará en ella. Triste. Mire lo que dice el verso 28, pero Israel es una nación insensata, no gente esnesia y sin entendimiento, sin sentido común. Le faltaba discernimiento espiritual y la capacidad de aprender de la experiencia. Este juicio no es emocional, es un diagnóstico del pueblo que no conecta las consecuencias con sus decisiones, y hay dolores que vienen del mundo, pero hay otros que vienen de ignorar a Dios. Yo te pregunto, aprendiste de tus errores o continúas repitiendo patrones difrasados de espiritualidad. Y luego el verso 39 es uno de los versículos más poderosos del Antiguo Testamento. El verso 39 dice, miren ahora, yo mismo soy Dios, no hay otro Dios aparte de mí. Yo soy el que mata y el que da vida, soy el que hiere y el que sana. Nadie puede ser librado de mi mano poderosa. Aquí Dios nos explica que no hay poder fuera de Él, en un mundo lleno de ídolos, de falsos salvadores, de alianzas paganas, Israel, debía entender que sólo Dios tenía la última palabra. Y es que Dios no compite con nadie, porque no hay nadie que tenga su categoría. El otro día hablaba con uno de mis clientes, muy incrédulo él, y me decía, pero ¿cómo sabes que Jesús es el Hijo de Dios? Y yo le decía que su tumba está vacía. La resurrección no es un mito, es un evento histórico que cambió el curso de la humanidad. Existe un antes de Cristo y un después de Cristo. No hay nadie que haya partido la historia en dos. Él me decía, pero también hay unos grandes profetas, como Mahoma, como Buda. Yo digo claro, pero Mahoma sus seguidores lo honran, pero en su tumba. Buda también lo recuerdan, pero en su tumba. Gandhi lo admira mucho, pero en su tumba. Pero ¿dónde está la tumba de Jesús? A Jesús nosotros lo seguimos, a Jesús lo amamos, a Jesús nos sentimos vivos, porque su tumba está vacía. Él mismo dijo, yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí vivirá aún después de haber muerto. En Juan 1125, Jesús no sólo enseñó que leé el camino. Él dijo, yo soy el camino. Él me dijo, no, pero hay muchos caminos que te llevan a Roma. Sí, seguramente hay muchos caminos que me van a llevar a Roma, pero el cielo solamente uno. Jesús, la resurrección fue confirmada por más de 500 estigos. Y eso lo dice la Biblia en 1 Corintios capítulo 15, versos del 3 al 6. Los discípulos estaban totalmente dispuestos a morir por esa verdad, no por una idea, sino por un hecho que ellos vivieron. Y su impacto no sólo fue espiritual, fue histórico. No hay nadie que haya partido la historia en dos, antes de Cristo y después de Él. La tumba está vacía, pero eso no es un símbolo religioso, es una evidencia imbatible de que la muerte no tiene la última palabra, sino la vida que vino a traer Jesús. La cruz nos muestra su amor. La tumba está vacía y nos muestra su poder. Y su resurrección demuestra que Jesús no es una religión, Él es la vida eterna. Después de cantar, Moisés dice en el verso 47, no son palabras vacías, son tu vida. Si las obedeces, disfrutarás de muchos años en la tierra que poseerás al cruzar el río Jordán. Y luego Dios le dice que suba al Montenebo y desde ahí verá la tierra prometida, pero no entra. Moisés termina su carrera sin cruzar el Jordán, pero completo, pero fiel, en paz con su propósito. No entrar a la tierra prometida no fue su fracaso, fue parte de su diseño. El cirujano antes de sanar debe cortar. El paciente puede sentir dolor, pero el propósito no es herir, es salvar. Dios es ese cirujano, su juicio corta, su amor sutura y su gracia es la que nos resta ahora. Entonces el amor de Dios no siempre se siente como una caricia. A veces se manifiesta como una cirugía, como un proceso, pero nosotros tenemos que aprender a conocer cómo es que Dios a nosotros nos corrige. Te recuerdo el verso 39, Él dijo, yo soy el que mata y el que da vida, soy el que quiere y también soy el que sana. Dios no quiere para destruirte, sino para reconstruirte sin lo que te estaba matando. No huyas del Dios que te confronta, Él es el único que también te puede sanar. Así que Dios es el que quiere, sí, pero es el que quiere para sanarnos, es el que quiere para librarnos, acepta la corrección de Dios. Cuando Dios te corrige, no te estás rechazando, Él te está recordando que sigue siendo Suyo, que sigue siendo Suya. Haz una pausa para identificar esos patrones que hay en tu vida. Escríbelo que ya Dios te mostró de tu pasado, esas decisiones que no puedes volver a repetir, esas cosas que no debes volver a hacer, escríbelas. Y di, bueno, en esto me equivoqué, en esto fallé, voy a recordarlo para no volver a cometerlo y vive como si la palabra de Dios fuera vida, porque lo es. Haz de la obediencia a Dios un estilo de vida, no una reacción emocional momentánea, un estilo de vida. Agradece el proceso, incluso si no cruzas al Jordán, completar tu propósito, no siempre se ve como algo que siempre imaginaste, se ve como obedecer hasta el final. Moisés obedeció hasta el final. Acompáñeme a hacer una reacción hoy. Dios, aunque a veces no entienda tu forma, confío en tu corazón, confío en lo que tú me quieres enseñar. Si me hiere muchas veces tu juicio, las cosas que estás haciendo en mi vida, tus correcciones, que también me sane tu misericordia. No quiero vivir sorda a la corrección, ni ciega a tu fidelidad. Hazme una persona sabia, quiero aprender de cada caída, quiero levantarme y volver a ser fuerte, recibir tu verdad aunque incomode. Quiero obedecer, incluso, si no entro a todo lo que soñé. Porque lo que más anhelo es permanecer en ti. Ayúdame a permanecer en ti. Ayúdame a tener oídos sensibles a tu voz. Enseñame Espíritu Santo aquellas cosas que tú quieres que yo aprenda. Y te dejo en el nombre de Jesús. Amen. Ahora leamos Lucas 12, verso 35. Están vestidos listos para servir. Mantenga las lámparas encendidas, como si esperaran el regreso de su amo de la fiesta de bodas. Entonces estarán listos para abrirle la puerta y dejarlo entrar en el momento que llegue y llame. Los siervos que estén listos a la espera de su regreso serán recompensados. Les digo la verdad, él mismo les indicará dónde deben sentarse y se pondrá el delantal y les servirá mientras están a la mesa y comen. Puede ser que llegue en la mitad de la noche o durante la madrugada, pero cualquiera sea la hora en la que llegue, recompensará los siervos que estén preparados. Entiendan lo siguiente, si el dueño de una casa supiera exactamente a qué hora viene un ladrón, ¿dónde dejaría que asaltar a su casa? Ustedes también deben estar preparados todo el tiempo. Marques aparte, debemos estar preparados todo el tiempo, porque el hijo del hombre vendrá cuando menos lo esperen. Pedro preguntó, señor, ¿esa la ilustración es solo para nosotros o es para todos? Y el señor respondió, un siervo fiel y sensato, es aquel a quien el amo puede darle la responsabilidad de dirigir a los demás siervos y alimentarlos. Si el amo regresa y encuentra que el siervo ha hecho un buen trabajo, habrá recompensa. Les digo la verdad, el amo pondrá a ese siervo a cargo de todo lo que posee. Pero ¿qué tal si el siervo piensa mi amo no regresa por un tiempo y comienza a golpear a otros siervos a parrandear y a emborracharse? El amo regresará inesperadamente y sin previo aviso, cortará al siervo en pedazos y lo expulsará junto con los infieles. Un siervo que sabe lo que su amo quiere, pero no se prepara ni cumple las instrucciones, será severamente castigado. Pero alguien que no lo sabe y hace algo malo, será castigado levemente. Alguien a quien se le ha dado mucho, mucho se le pedirá cambio. Y a alguien a que se le ha confiado mucho, aún mucho más se le exigirá. Yo he venido para encender el fuego en el mundo y quisiera que ya estuvieran llamas. Me espera un terrible bautismo de sufrimiento y estoy bajo una carga pesada hasta que se lleve a cabo. ¿Piensan que vine a traer paz a la tierra? No. Vine a causar división entre las personas. De ahora en adelante las familias estarán divididas. Tres a mi favor y dos en mi contra. Dos a favor y tres en mi contra. Habrá visiones. El padre estará contra el hijo. El hijo contra el padre. La madre contra la hija. La hija contra la madre. La suegra contra la nuera. La nuera contra la suegra. Entonces Jesús se dirigió a la multitud y dijo cuando ustedes ven que se forman nubes en el occidente dicen viene la lluvia y tiene razón. Cuando sopla el viento del sur, dicen hoy será un día de mucho calor. Y así sucede. Necios saben interpretar las señales del clima en la tierra y en los cielos pero no saben interpretar los tiempos presentes. ¿Por qué no pueden decidir por ustedes mismos lo que es correcto? Cuando vaya camino al juicio con el que los acusa traten de resolver el asunto antes de llegar. ¿De no ser así? ¿Su acusador podría arrastrarlos ante el juez quien los entregará a un oficial que los meterá en la cárcel? Y si eso sucede, no los pondrán en libertad hasta que haya pagado el último centavo. En esta lectura de Lucas, Jesús sigue enseñando a sus discípulos pero ahora el tono se intensifica. En esta sección introduce la urgencia del reino y la necesidad de estar preparado. Usa varias parábolas cortas para hablar de la vigilancia, la fidelidad, el juicio, el discernimiento espiritual. Y el trasfondo es el de un dueño que se ausenta y deja sus siervos encargados. En esa cultura, los siervos fieles no sólo trabajaban, vivían atentos por si el amo regresaba de noche, de madrugada o al amanecer. El mensaje era claro, no vivas como si tu vida fuera tuya. Vive como si él pudiera volver hoy. Yo te pregunto, ¿no estás viviendo como si Jesús pudiera volver hoy? ¿Qué sería de ti? ¿Qué sería de mí si Jesús regresara hoy? ¿Cómo nos encontraría? Leyendo la Biblia, compartiendo nuestro testimonio, adorándole, ¿cómo nos encontraría? Como Marta y no como María. Lo primero que Jesús dice, estén vestidos para servir y mantenga las lámparas encendidas. Estén listos con las lámparas encendidas. Así te tienes que encontrar Dios con tu lámpara encendida. Aquí hay un doble simbolismo, vestidos para servir, es decir, con una actitud de disponibilidad. Y lo segundo con las lámparas encendidas, una vida llena del Espíritu Santo, con una fe activa, no adormecidos, no atontados, creyendo en que en cualquier momento puede venir nuestro Señor Jesucristo. En el contexto judío, estar con la lámpara encendida también se asociaba a estar espiritualmente despierto. El problema de esta generación no es la juidad, es que los hijos de Dios no están encendidos, no estamos con la lámpara encendida. Yo te digo, comenzamos en enero cerca de 10.000 personas tratando de hacer este reto, de leer la Biblia, de poner a Dios primero, de leer su Biblia todos los días y que ha sucedido. Muchos se han quedado en el camino. Hay algunos que están poniéndose al día, hay otros que están tratando de avanzar, hay otros que ya lo abandonaron. El mensaje es claro, mantén tu lámpara encendida. Yo sé que no siempre es fácil. La Biblia es donde uno tiene muchas cosas que hacer, tiene trabajo, ahí es donde yo llego cansada y digo, no, tengo que leer, tengo que avanzar, tengo que grabarme. Aunque sea de madrugada, yo voy a hacerlo, porque yo ya me comprometí con Dios. Quiero que cuando Él venga, me encuentre con mi lámpara encendida. ¿Cómo quieres tú que Dios te encuentre? La Avenida de Jesús no va a ser anunciada por la prensa, no va a salir en un vivo, sino en el corazón del que está preparado. Mi deseo y oración es que tú y yo estemos preparados y con nuestras lámparas encendidas. Y en los versos del 41 al 48 nos dan un versus, el siervo fiel versus el siervo negligente. Pedro le pregunta si esa enseñanza es para ellos o es para todos. Es decir, a Pedro todavía no le había llegado el memo, ¿no? Pero decía, ¿es para mí o es para otro? ¿A quién se la está enviando esta palabra Dios? Y Jesús responde con otra parábola, la del administrador que reparte alimento a tiempo, en el versus 42. Y dice, este siervo es el líder, el que tiene la responsabilidad, el que debe cuidar a otros. Pero si piensa, versus 45 y 46, mi amor se demora y comienza a maltratar, a emborracharse y abusar. Ese será severamente castigado. Aquí el problema no fue la demora, fue la presunción. El siervo creyó que la ausencia de su amo era permiso para actuar como quisiera, como si no volviera. Cuando nosotros nos olvidamos de que Jesús regresa, comenzamos a vivir como si Él no importara. Y ese es nuestro gran problema, que somos olvidadizos. Pero ¿qué dice el versus 48? Aquí en muchos se le da, muchos se le pedirá. Este versus es crucial. Jesús no trata igual al que ignora que al que sabe. Pero ambos son responsables. El que tiene más luz, más verdad, más palabra, también tiene más llamado a vivir con intención. ¿Qué estás haciendo tú con lo que sabes de Dios? ¿Tú conocimiento se traduce en compasión, en fidelidad, en servicio? Conocimiento sin obediencia, solamente hincha el ego. Pero el conocimiento con humildad produce transformación. Y Jesús cierra este bloque, en los versus 54 al 59, y confronta la falta de discernimiento espiritual. Dice, sabe leer el clima, pero no sabe leer lo que pasa espiritualmente. El día de hoy, nosotros podemos predecir eclipses, hacer proyecciones económicas, pero nos cuesta discernir cuando Dios está hablando. Tú estás escuchando lo que el cielo está diciendo sobre este tiempo. O solamente ves lo que dicen las noticias y replicas lo que salen redes sociales. El discernimiento no es saber lo que está bien o está mal. Es saber lo que es de Dios y lo que no es de Dios. Viene alguien y te cuenta algo, y mientras te lo está contando, tú vas teniendo discernimiento. El Espíritu Santo te va diciendo eso que te están diciendo es una mentira. No deben seguir esta dirección. Eso no es correcto. Eso es discernimiento. Mi consejo es, vive cada día como si fuera el último, no con miedo, con un propósito, con un destino de parte de Dios. Pregúntate, ¿Estoy listo para rendir cuentas a Dios hoy? ¿Sabes qué? Enciende tu lámpara. Dedica tiempo diario a la palabra de Dios, a la oración, a la lectura, al servicio. No dejes que tu fe se apague. No dejes que nada ni nadie te saque del propósito de Dios. Te robe la paz. Mantén tu lámpara encendida. Ahora abramos nuestra Biblia a la mitad y vayamos al libro de Salmos, capítulo 78, verso 56. Pero ellos siguieron tentando al Dios altísimo, revelándose contra él. No obedecieron sus leyes, le dieron la espalda y fueron tan infieles como sus padres. Eran tan poco fiables como un arco torcido. Hicieron enojar a Dios al construir santuarios a otros dioses. Con sus ídolos lo pusieron celoso. Cuando Dios lo oyó, se enojo mucho y rechazó Israel por completo. Entonces abandonó su morada encilo, el tabernáculo donde había vivido en medio de su pueblo. Permitió que el arca de su poder fuera capturada. Se dio su gloria a manos enemigas. Entregó a su pueblo para que los masacaran a espada. Porque estaba muy enojado con su propio pueblo, su posesión más preciada. A los jóvenes los mataron con fuego. A las muchachas murieron antes de entonar sus canciones de boda. Masacraron a los sacerdotes y sus viudas no pudieron llorar su muerte. Aquí Asaf continúa su crónica profética de la historia de Israel. Y este bloque es la tercera gran caída espiritual descrita en este salmo. El pueblo no solo desobedece. Desafía abiertamente a Dios. El término que habré usado aquí en el verso 56 es desafiar. Se traduce como tentar, provocar deliberadamente. Lo cual implica un rechazo. Pero no por ignorancia, sino por rebelía consciente. Esta acción refleja el periodo de la conquista parcial y los primeros años de los jueces. Cuando el pueblo ya en la tierra prometida comenzó a imitar las prácticas paganas. Incluso a adorar a ídolos. Y es que la rebelión más peligrosa no es la de los ateos. Es la de los que conocen a Dios y aún así lo ignoran. Verso 56 al 58 dice le dieron la espalda y fueron tan infieles como sus antepasados. No era solo desobediencia externa. Era infidelidad del corazón. El pueblo de Israel se levantó con santuario falso. Se inclinó a Dios exagenos. Pensó que podía convivir con ambas cosas. Adorar a Dios y mantener a sus ídolos favoritos. Muchos de nosotros estamos adorando a Dios el domingo pero consultando un horóscopo el día lunes. Confiando en la economía más que la provisión divina. Todo lo que te robe la confianza, el tiempo y la adoración a Dios es un ídolo bien maquillado y bien disfrazado. Tienes que tener mucho cuidado. El verso 59 dice cuando Dios oyó lo que hacían, se enojó mucho y abandonó su morada en silo. Silo era el lugar donde se encontraba el tabernáculo y el arca del pacto durante los días de los jueces. Era el centro espiritual de Israel. Pero Dios abandonó su propia morada como señal de juicio. El texto dice que entregó el arca al cautiverio. Verso 61. Y esta es una referencia cuando los filisteos capturaron el arca en tiempos del profete Lee en primera de Samuel capítulo 4. Y es que no se puede manipular la presencia de Dios cuando se vive en rebelión. Dios permitió que el enemigo se llevará a lo más sagrado para mostrar que su presencia no está en objetos, sino en obediencia. Dios no habita donde es invitado una vez, sino donde es obedecido siempre. Proverbios capítulo 12, verso 24. Trabaja duro y serás un líder. Sé un flojo y serás un esclavo. Este proverbio, como muchos en la colección de Salomón, es un contraste entre dos caminos, el diligente, el trabajador, el constante, el disciplinado y el perezoso, el flojo, el pasivo, el aplazador, el reactivo. El resultado de ambos caminos es radicalmente distinto. El diligente lidera. El perezoso sirve forzadamente. Lo cierto es que Dios no bendice la intención, Él bendice la acción. Lo que nos está hablando este proverbio es que uno debe trabajar duro. La diligencia como parte del camino de liderazgo. Este verso no habla de status, sino de influencia. Una persona diligente se gana el respeto, es confiable. Se le abren puertas porque cultiva la excelencia como estilo de vida. La excelencia no es un evento, es un hábito espiritual. Y luego nos dice, sea un flojo y serás un esclavo. La pereza es la esclavitud moderna. No porque alguien te encadene, sino porque tú mismo entregas tu poder. Por ejemplo, la esclavitud moderna, por falta de diligencia, por pereza, por flojera, son esas deudas por falta de administración. Ese es estancamiento por procrastinar, por no avanzar, por dejar todo para última. Imagina un barco perfecto, con combustible, con un destino programado, pero sin timón. Ni capitán que lo dirija. Así es una vida que tiene recursos, que tiene oportunidades, que tiene dones, pero no tiene diligencia, no tiene trabajo duro. No se trata de cuántos dones tienes, sino de cuánta disciplina vas a poner para activar esos dones. ¿Cuánto vas a trabajar para sacar adelante todo lo que Dios ha puesto dentro de ti, ese potencial? Y si hoy has identificado áreas donde estás siendo flojo, donde estás siendo perezoso, escríbelas y pídele a Dios disciplina. Sólo inspiración. Pídele que te ayude a trabajar en esas áreas. Honra a Dios con tu esfuerzo. Haz de tu trabajo, de tu ministerio, de tu vida diaria, una forma de decir Dios. Valoro lo que tú me diste y lo voy a multiplicar. Esto no se va a quedar así. Cada lugar donde yo vaya, lo voy a multiplicar. Y así llegamos a nuestros 98K. Hoy te animo a escuchar el testimonio de Stefanie. Como tú sabes, yo te comenté que yo viní a este país dejando todo en Perú, dejando mi carrera, mis hijas, todo. Me viní a este país sin nada. Aquí no vale mi carrera, no vale nada Wendy. Me vine con mi papá. Yo ya estoy más de dos meses y medio aquí, que en ese proceso Dios ya estaba procesando mi corazón para yo regresar a Él, porque yo ya conocía antes de Dios. En este lapso de un mes Wendy, mi papá garri me manda para la calle. Me dice que ya no puedo vivir con él y yo me voy. Wendy, a mí me dolió enormemente eso, porque yo no esperaba esto de mi padre. Pero en medio de esto Dios me hablaba mucho antes de ello que me decía, honra a tu padre, honra a tu padre, yo no entendía. Cuando llegue este día Wendy, yo le pido a Dios que me dé de Él su paso tranquilidad, su perdón, Wendy, porque si yo iba en la manera de cómo yo estaba, eso iba a terminar mal. Y mi papá sabía que yo conozco de Dios. Cuando yo iba llorando dentro del bus para ir a recoger mis cosas, le decía, señor me duele, pero ayúdame. Cuando yo bajé de ese bus Wendy, fue Dios poniendo una paz sobre el natural en mi corazón, que yo llegué al cuarto, saqué mis cosas, me despedí muy bien de él y me fui. Ese mismo día Wendy en la noche, yo encontré un trabajo para poder trabajar cama dentro. Cuando yo me voy a ese lugar, pasó algo que Dios me mostró, que yo tenía que sanar Wendy, pero no queda ahí Wendy, que yo tuve que salir de ese lugar, que vieron que venir a sacar de ese lugar. Y Dios puso a una familia que no me conoce aquí en este lugar Wendy, que me abró las puertas de su casa para darme alojamiento, comida, sin cobrarme ni un sol. Y no tan solo eso Wendy, que estando yo más de dos meses y medio aquí, Dios en ese lapso iba trabajando con mi documentación para yo poder estar en regla aquí. Dios no tan solo se queda ahí cuando uno trata de hacer las cosas bien, sino que Dios honra la fidelidad Wendy, porque Dios iba trabajando con mi documentación. Cuando yo dentro de ese trabajo yo me doy con la sorpresa, que yo ya tenía la residencia italiana. Entonces ni yo lo sabía. Era un proceso que se había hecho en el trámite con mi papá, que ni él mismo se había dado cuenta porque él no me quería dar la documentación. Y te diré Wendy, que yo ahora en esta actualidad tengo todos los papeles en regla. Me cambié trabajo, estoy en otro trabajo. En este trabajo me quieren hacer un contrato indefinido. Es un trabajo solamente por las mañanas. Y que yo tengo tiempo para ir a la iglesia, porque estoy asistiendo en la iglesia aquí que hablan español. Y yo le pedía tanto eso Wendy. Dios que yo le decía, señor, yo sé que tú con la sorpresa señor, yo sé que tú conoces mi necesidad, pero en medio de mi necesidad no quiero encontrar o agarrar un trabajo que termine alejándome de ti. Yo sé que tú me vas a dar un trabajo donde tú seas primero señor. Y así fue Wendy, así fue. Que Dios me ha dado este trabajo para yo poder asistir a la iglesia. Tengo tiempo para mí, tengo tiempo para irme a las células, a las reuniones por las tardes. Y Dios ha sido maravilloso Wendy. Y yo me aferraba a esta palabra mucho, porque en medio de todo este proceso Wendy, yo recuerdo que iba llorando por la calle en este país. Y le decía, señor, yo soy tu hija. Yo soy tu hija, tú eres mi padre. Aunque el mundo no me fallara, tú no me vas a fallar. No me vas a dejar sol y siempre me vas a sostener. Vas a probar la mesa de mis hijas. Tú sabes mi necesidad, señor, pero en medio de mi necesidad yo quiero honrarte. Y no me quiero alejar nuevamente de ti. Y yo he visto la mano de Dios Wendy. Para testimonio y para la gloria de él. Ahora me encuentro en espera de este contrato indefinido para poderlo firmar. Es un trabajo donde tengo mucha tranquilidad, mucha paz. Aún me está acostando el idioma, pero me recibieron. He sido poniendo gracia de mi Dios, porque nada bueno hay en mi Wendy, sino que cuando uno busca Dios de corazón y quiere hacer las cosas bien, Dios se encarga de todo lo que está en nuestro alrededor. Estefanie, gracias por abriros tu corazón. Gracias por compartir esto que es tan íntimo. Yo creo que tu testimonio es una confirmación de que cuando una hija de Dios decide obedecer aún con lágrimas en los ojos, Dios se mueve a su favor. Me comueve mucho escucharte porque en ti veo a una mujer que no permitió que la herida la endureciera, sino que dejó que Dios la fuera procesando, la levantara, la guiara. Y eso también tiene muchísimo valor para Dios. Yo quiero decirte algo. Dios no ignoró ni una sola de tus lágrimas en ese bus, ni una sola oración hecha en la calle. Ni una sola vez que tú dijiste, señor, pero yo soy tu hija. Él te escuchó, Él te vio, Él mismo te respondió. Y lo que has vivido no ha sido para destruirte, sino para mostrarte que tu identidad no depende de quién te rechazó, sino de quién te llamó hija. Y si Dios abrió camino contigo en tierra extraña, también terminará lo que comenzó. Tú vas a ver la fidelidad de Dios aún más claramente en esta nueva etapa. De repente, hoy hay índimos que me escuchan y hay momentos donde un rar duele, donde obedecer a Dios nos cuesta, donde hacerlo correcto parece dejarlo sin nada, pero nunca. Escúchenme bien. Nunca perdemos cuando obedecemos a Dios. Tal vez por un momento parezca que sí. Tal vez por un momento sintamos el vacío, el abandono, la injusticia, pero el Señor siempre sabe cómo recompensar a los que permanecen firmes en Él. Dios puede usar incluso una herida familiar para llevarte a un proceso de sanidad, tu provisión, a tu orden, a tu llamado, a una nueva temporada en tu vida. Quiero regalarte el Salmo 27, verso 10, que dice, aunque mi padre y mi madre me abandonaron, el Señor me mantendrá cerca. ¿Qué promesa tan poderosa? Stefani la está viviendo. Y quizá hoy hay alguien que me escucha que también necesita abrazarse a esta promesa. Si te has sentido solo, rechazado, desplazado, herido, recuerda esto, el amor de Dios no llega tarde. El cuidado de Dios no falla. Él sabe sostener a sus hijos. Él sabe abrir puertas donde parecía no haber nada. Él sabe darte paz, casa, provisión, documentos, trabajo, iglesia, familia espiritual y futuro. Haremos juntos por un momento. Gracias porque en medio de nuestro dolor Dios, tú siempre has sido paz. En medio de incertidumbre, tú has sido refugio. En medio de necesidad, tú siempre fuiste proveedor. Sigue afirmando nuestros pasos, completa ese proceso que ya comenzaste en nosotros. Fortalece nuestro corazón. Ven dice a tus hijos que ningún íntimo se sienta solo. Recuérdale que tu amor nunca abandona. Tú siempre estás con tus hijos. Oramos en el nombre de Jesús. Amén. Y ahora te invito a escuchar el testimonio de Luis desde Colombia. Hola Luis, desde Colombia. Vendí nada. Yo solo quería realmente testimonio. Dale gracias a Dios. Mira, voy con tu palabra. Porque empezamos con una palabra que Dios nos da los regalos. Dios nos da ya los regalos y nos da miedo a desistimarlos. Vendí. Yo soy separado hace tres años en una niña pequeña. Y yo le pido mucho a Dios que me dé un trabajo diferente. Aunque no tenga un trabajo estable, le pido a Dios que me da un trabajo donde él me suple mis necesidades, pero que yo tenga tiempo de estar aquí en la casa con ella. Dedicarle tiempo mientras no está en el colegio. Y vende nada. Pues Dios me da una visión. Yo empecé a hacer un trabajo por Internet, pero pues me ha sido difícil. He hecho muchas pruebas y no la se logra pasar. Y nada, vende hoy cuando te dijiste y van a empezar a hacer una prueba y te empezaste a hablar, yo empecé a escuchar tu podcast. Yo lo escucho desde el 3 de enero este año, empecé a escuchar tu podcast y me ha cambiado mucho mi vida. Y nada, vende hoy cuando te empezaste a decir eso. De que Dios nos tiene los regalos. Yo tomé esa palabra para mí y dije, esa palabra es para mí. Y Dios nada, en decirlo hace tiempo y yo no lo quería ver ni lo quería escuchar. Entonces, me vende hoy y la tomé y sin miedo, pasé la prueba. Hice la prueba y la pasé tan solo, la mitad de la prueba que me faltaba, pasé tan solo 30 segundos, llevaba 20 días pasando la otra mitad de la prueba, pero ya la pasé, gracias a Dios, porque tomé la palabra de 10 para mí. Vende hace 3 años en el pastor de mi iglesia, me ha dado la palabra de que Dios me iba a devolver 100 veces más de lo que el enemigo me ha quitado. Y nada, vende hoy, confío. Creo en Dios y para todos los que aún no confían en Él, que pronto tienen dudas, no tengan miedo, no tengan duda. Entregué cenado totalmente, en mente, cuerpo, alma, corazón, espíritu, todo. Él es nuestro proveedor. Yo también lo testigo porque hace 3 meses estoy en un accidente y no me podía mover. Entonces, Él me proveo. Yo no tenía trabajo, no tenía idea de ahorrar, porque mi trabajo no puedo ahorrar. Es poco lo que gano vas a obridir, entonces ahí, vende. Él me proveo y me sostuvo esos 3 meses que yo no puedo trabajar. Él me dio todo para sobrevivir, Wendy. Y hoy le doy gracias a Dios, porque sé que me ven de sila y Él me vendió, aunque no haya terminado todo. No se ha cumplido toda la promesa. Ya vamos por muy buen camino y yo sé que Él me seguí la Vendi siendo. Él me proveerá, me dará. Gracias Wendy, gracias a todos y la honra y la gloria hacían siempre para Dios. Adiós, buen día. Mi querido Luis, gracias por recordarnos que Dios no sólo promete, sino que Él cumple incluso en medio del proceso. Dios ha visto tu esfuerzo como padre, ha visto tu deseo de estar presente, ha visto cada intento, cada frustración y cada lágrima silenciosa. Y quiero decirte algo, lo que Dios empezó en tu vida es lo va a terminar. No sólo vas a ver provisión, vas a ver estabilidad, no sólo vas a ver puertas abiertas, vas a ver el cumplimiento completo. Y sobre tu hija, Dios va a honrar ese anhelo tuyo de estar presente. Porque cuando un padre desea estar, Dios respalde ese corazón. Así que sigue caminando, así sigue creyendo, porque lo mejor todavía está por venir. Te quiero regalar de Uteronomio capítulo 1, verso 21, que dice, mira, el Señor tu Dios ha puesto la tierra delante de ti. Ve y tómala como Él te dijo. No tengas miedo ni te desanimes. Queridos índimos, no tengan miedo de tomar todo aquello que Dios ya les dio. Hay promesas que no están en camino, ya están disponibles, pero muchas veces el miedo, la duda, la inseguridad nos hace retroceder. Hoy es un día para avanzar, hoy es un día para intentarlo otra vez. Hoy es un día para decirle, Señor, lo tomo. Y por último, quiero compartir el testimonio de Wendy, su yapa. Ella es de Honduras y nos cuenta que ha estado escuchando el podcast en este último tiempo, que ha sido lo mejor que le ha pasado en la vida, pero lo que vivió marcó en ella un antes y un después en su fe. Por motivos de estudio, ella tuvo que viajar a la capital, un lugar que no conocía muy bien. Y en medio de ese trayecto, usando el GPS, terminó en una zona muy peligrosa, un lugar controlado por bandas criminales, un lugar donde entrar puede ser fácil, pero salir no siempre. Ella estaba sola, estaba perdida, sin señal, sin ayuda, y en medio de una cuesta, su carro se apagó. El miedo la invadió, pensamientos de asalto, de peligro, incluso de muerte comenzaron a cruzar por su mente. En ese momento hizo lo único que podía hacer, cerró sus ojos y habló con Dios, Señor, ¿qué voy a hacer? Cuando abrió los ojos, en cuestión de segundos, apareció un carro frente a ella, un carro que no estaba ahí antes. De ese carro bajaron cinco policías, se acercaron a ayudarla, y en ese mismo instante, su carro, que no encendía, volvió a funcionar. Pero Dios no se quedó ahí, no solo la ayudaron, se escoltaron durante tres horas completas, hasta sacarla de la zona peligrosa, hasta llevarla a un lugar seguro, hasta asegurarse de que su familia llegara por ella. Y aún así, en su corazón pensó, tal vez esto fue casualidad, tal vez yo no soy digna de que Dios me cuide así, pero Dios tenía algo más que mostrarle, porque una hora y media después, ya de regreso a su pueblo, Dios la venció y se quedó dormida manejando. Su carro se salió de la carretera, comenzó a rebotar, y en ese momento, el carro de atrás empezó a tocarle la bocina, a hacer luces, hasta despertarla. En ese instante, reaccionó, logró volver a la carretera. Y ahí, lo entendió, no fue casualidad, fueron dos veces, dos momentos, donde su vida estuvo en riesgo. En ambos, Dios intervino. Y como si Dios quisiera confirmárselo aún más al día siguiente, al escuchar el podcast, el mensaje hablaba de cómo Dios envía ángeles para cuidarlos. Entonces, para ella, ya no vieron dudas. Dios, si había estado ahí, cuidándola, guardándola, protegiéndola. Yo quiero decirte algo, mi querida Wendy, gracias por contarnos su testimonio, gracias por abrir tu corazón. Definitivamente, nada de lo que te sucedió ni de casualidad, ni fue suerte, ni fue coincidencia, fue el cuidado de Dios. Porque cuando Dios decide guardarnos, no existe un lugar peligroso que pueda tocarte. No hay error de camino que pueda destruirte. No hay descuido que pueda quitarte la vida. Aun cuando tú dudabas de tu valor, desde el cielo, ya Dios había decidido protegerte. Y eso también para todos los que están escuchando. Dios no te cuida porque tú eres perfecto. Dios te cuida porque tú eres su hijo. Y su amor no se negocia. Te quiero regalar el Salmo 91, verso 11, que dice, pues, Él ordenará a sus ángeles que te protejan por donde vayas. Así que hoy creemos juntos que Dios te guarda, te cubre, te protege aún en los caminos que no entiendes. Y hoy también quiero agradecer a los corazones generosos de esta hermosa comunidad de íntimos. Muchas gracias a Génesis Vergara. Hoy usted bendiga Laura Flores. Gracias, Eduardo Dueñas. Gracias, Yocabeli Suárez. Muchas gracias, Jorge Salazar. Hada Acevedo. Muchas gracias a Atilano. Y a ustedes quiero regalarles Jop, capítulo 36, verso 11, que dice, si escuchan y obedecen a Dios, serán bendecidos con prosperidad por el resto de su vida. Todos sus años serán agradables. Qué hermosa bendición de parte de Dios. Quiero que sepan, nosotros no solo escuchamos y obedecemos a Dios, también recibimos de su prosperidad y de todo lo hermoso que Él tiene para nosotros. Quiero que sepan también que estarán en mis oraciones. Muchas gracias, Querida Comunidad de Íntimos, por acompañarme hasta aquí. Nos vemos el día de mañana con más de la palabra de Dios, más de su presencia y más de su Espíritu Santo. Que tengan un día lleno de luz. Shalom, shalom.