Relatos de la Noche

La Voz de los Muertos (y otras historias de horror)

38 min
Dec 1, 20255 months ago
Listen to Episode
Summary

This episode of Relatos de la Noche features three paranormal stories from listeners: a family experiencing supernatural phenomena at a funeral home, a rural encounter with a mysterious child-like entity in Argentina, and a community's experience with a bird-like creature connected to a man's disappearance. The show emphasizes community engagement and announces a book giveaway.

Insights
  • Paranormal experiences often occur in liminal spaces (funeral homes, rural areas, transitional times) where cultural beliefs about death and the supernatural are strongest
  • Collective witnessing of paranormal events (multiple family members, friends) is presented as validation of experiences rather than individual psychological phenomena
  • Rural folklore and indigenous beliefs about supernatural creatures maintain cultural significance and are treated as legitimate explanations for unexplained disappearances
  • The podcast format creates community through shared fear narratives, encouraging listener participation and personal story submissions as validation mechanisms
Trends
Growing podcast audience for Spanish-language paranormal content with strong community engagement modelsBlending of indigenous folklore with contemporary paranormal narratives in Latin American storytellingListener-submitted content as primary source material for paranormal podcast episodesEmphasis on multi-witness accounts as credibility markers in paranormal storytellingRural/remote location settings as preferred backdrop for paranormal narratives in Latin American contextsIntegration of religious practices (prayer, crosses, rosaries) as protective mechanisms within paranormal narrativesMonetization through merchandise (autographed books) and community-building rather than traditional sponsorships
Topics
Paranormal phenomena in funeral homes and death-related spacesRural folklore and indigenous supernatural beliefs in Latin AmericaCollective paranormal experiences and multi-witness accountsUnexplained disappearances in remote communitiesSleep paralysis and nocturnal supernatural encountersReligious protection practices against paranormal entitiesBird-like cryptids in indigenous mythologyPodcast community engagement and listener participationParanormal content monetization and anti-piracy measuresPsychological impact of paranormal experiences on witnesses
People
Jorge de Aguas Calientes
Listener who submitted story about family experiencing supernatural phenomena at funeral home during Christmas 2024
Segundo Sarlanga
Listener from La Prida, Argentina who submitted story about encountering mysterious child-like entity while hunting
Andréa
Listener who submitted story about experiencing paranormal phenomena after attending funeral in 2017
Javier
Listener from Sierra Norte de Puebla who submitted story about community's encounter with bird-like creature
Uriel
Host/narrator of Relatos de la Noche podcast who presents listener stories and manages community engagement
Quotes
"no me quiero morir, no me quiero morir"
Supernatural voice heard at funeral homeEarly in episode
"por esto no quería venir, no sé qué es ni qué quiere, hoy está acá en el monte y otras lo veo más cerca de casa"
Uncle character in Argentina storyMid-episode
"chomacos, lejen de andar de chismosos, a ese viejo ya le tocaba"
Supernatural entity/bird creatureLate in episode
"nosotros nunca nunca nunca les vamos a pedir una donación"
UrielMid-episode announcement
Full Transcript
Me desperté, eran las tres de la mañana, tenía una sensación muy extraña, la certeza de que había alguien conmigo en la habitación. Con la esquenita de la vista había algo parado junto a mi cama, una sombra muy negra y con un sombrero alto. Sentí en miedo que no sé ni cómo describir, pero no cerré los ojos, solo me quedé ahí, viendo esa silueta de reojos sin moverme, esperando que se fuera. Muy buenas noches comunidad, espero encontrarles bien y del mejor humor para escuchar las siguientes historias. En este episodio hay relatos muy cercanos que podrían pasarnos en cualquier momento, sobre todo si tenemos la desfortunad de asistir a una funeraria, pero también hay historias que nos hablan de encuentros con leyendas, historias que nos harán saber que algunos mitos que se cuentan en zonas rurales son mucho más reales de lo que imaginamos. Te invito a escuchar con mucha atención y que dartes del final de este episodio porque vamos a regalar 10 libros autografiados de relatos de la noche, quédate para que sepas cómo puedes llevarte uno de ellos, apaga la luz y déjate llevar, ya estás escuchando relatos de la noche. Soy Jorge de Aguas Calientes y apenas tengo unos meses escuchando relatos, la verdad es que ya se volvió mi compañía en la oficina porque me viento 10 horas ahí metido. Quiero contar algo que no me pasó a mí directamente, le pasó a mi mamá y lo aclaro desde el principio porque en familia casi nunca hablamos de cosas paranormales, mi mamá es cero de esos temas, nunca ha visto nada, nunca cuenta cosas raras, nada. Eso es más a la familia de mi esposa que sí son de los gitanos del barrio de Triana y traen historias para ventar para arriba, pero bueno, no es el momento de contar esas. Lo que voy a contar inició el 24 de diciembre de 2024, fue literalmente la noche buena más triste que hemos vivido porque ese día en la tarde falleció mi tío abuelo Chui, para mí era como mi abuelo, yo lo quería un montón y como era fecha festiva y estaban cerradas las oficinas al panteón, el velorio duró dos días completos, terminamos pasando la noche del 25 al 26 en la funeral. Él no tuvo esposa ni hijos, así que estuvimos ahí sus sobrinos y sobrinos nietos, nada más, tratando de acompañarlo y orar para que descansara. Como era 5 de la mañana yo ya no podía dormir y me levanté del sillón para ir por un café, ese sillón daba a una ventana que daba al patio central de la funeraria en un segundo piso, cuando me moví desperté sin querer a mi mamá, le pregunté si quería algo caliente porque se afrió, pero me dijo que no, que quería seguir intentando dormir, así que se volvió a acomodar y cerró los ojos, y fue justo en ese ratito, en ese punto donde estás quedando dormido otra vez, cuando ella escuchó algo que la hizo abrir los ojos de golpe. Dice que escuchó un grito, pero un grito de verdad, desesperado, angustiado, como de alguien que estaba sufriendo muchísimo, que decía no me quiero morir, no me quiero morir así tal cual. Mi mamá abrió los ojos todas sus tade, voltó a ver a sus hermanas y primas, y vio como todas despertaron igual, como si los hubieran jalados del sueño, se miraban entre ellas pero nadie decía nada, y antes de que pudieran reaccionar bien se escuchó otra vez igualito. Ahí fue cuando todas se dieron cuenta de que no había sido un sueño, una de ellas preguntó si también lo habían escuchado, otra dijo que que había sido eso, pero nadie tenía una explicación, no se vían que hacer, solo empezaron a rezar, fue lo único que le salió en ese momento, lo más curioso es que ese día mi mamá no me dijo nada, no sé si por el cansancio o porque no le gusta hablar de esas cosas, me enteré meses después cuando fui a verla con mi esposa para contarle algo raro que nos había pasado nosotros en la casa, y entonces ella me dijo, bueno si tú ya estás contando esto, yo también te voy a contar algo. Tiempo después nos enteramos de que la sala donde estuvimos esa noche está arriba de lugar donde preparan los cuerpos de los difuntos antes de pasarlos con sus familiares, honestamente no se si llamarlo morgue, pero ustedes que creen comunidad, que al momento de morir el alma se desprende de inmediato del cuerpo, o quizás si no estás preparado, el alma se aferra a quedarse un poco más de tiempo, les deseo felices fiestas, felices siempre y gracias por escuchar. Hola Uriel, hola al equipo de relatos en la noche y hola a la comunidad más linda de internet, espero poder escuchar esta historia en el canal porque es algo que siento que pueda gustarles y además me gustaría ver si alguien puede ayudarme, mi nombre es Segundo Sarlanga, tuve la oportunidad de compartirles una historia a través de la voz de Uriel hace ya un tiempo, no sé si alguno se acuerda, esa casa embrujada en La Prida, el pueblito de Buenos Aires, Argentina, tengo que admitir que tuve que alejarme de relatos por un tiempo por temas laborales, el día no me alquienza para poder escucharlos, pero por suerte hace poco pude cambiar mi trabajo y ahora tengo uno que me permite disfrutar los relatos de personas de todos lados mientras creo artesanías en mi taller, pero no les escribía para contar receso, les traigo una historia más, vivida en carne propia junto a un familiar y un amigo, en el mismo pueblo que la historia anterior, acá en La Prida, paro de divulgar el espacio a contar mi vivencia, desde hace tiempo estoy viviendo el campo con mis tios abuelos, como ya se imaginarán la tranquilidad y la paz que se siente por estas zonas es algo que no se puede explicar con palabras, esta calma obviamente es un escape para algunas personas de sus vidas ajetradas de la ciudad, como es el caso de mi amigo Rafa, a quien llamaré chino en esta historia, el chino me había avisado que quería venir un fin de semana al campo, estaba bastante tordido por la ciudad, a lo que yo respondí pidiéndole que por favor viniera, que él iba a estar esperando con gusto, le avisa a mis tíos que iba a venir el chino y como ya lo conocen se alegraron con la noticia, pasado una semana llegó el día de buscarlo en el terminal del pueblo y luego volver al rancho, en el camino fuimos hablando de cosas para hacer en los días que iba a quedarse, queríamos ir a cazar, cuidar el ganado, recurrir con los caballos y algunos otros trabajos que tenía planeado ser con él, al llegar a la casa mis tíos lo recibieron cálidamente y pronto estábamos ayudando a poner la mesa para cenar, durante la cena le comentamos al tío nuestras intenciones para los siguientes días a las cuales aceptó de inmediato la gran mayoría, excepto la de ir a cazar, cabe aclarar que yo ya había intentado salir a cazar con él, pero siempre tenía una excusa para no hacerlo y como esta vez estaba con el chino, planeaba usarlo como una ayudita para que aceptara salir a cazar, mi tío nos miró a los dos un segundo para luego seguir explicando por qué se negaba poniendo una excusa a boba, cuando mi tía le apoyó su mano sobre la muñeca y le dijo algo que nos dejó al chino y a mí extrañados, y si te llevabas tu cruz, mi tío se cayó un rato y luego dijo que aceptaría la oferta y que al día siguiente iba a ir al pueblo a comprar las balas para la noche siguiente, nosotros obviamente nos alegramos y rápidamente nos olvidamos el comentario de mi tía, el día siguiente estuvo lleno de preparativos, acitamos las armas, preparamos los cargadores y una bolsa con comida para el camino, la idea era de entrar bastante en el monte para buscar siervos o jabalíes, lo que encontramos, durante los preparativos notaba de reojo que el tío murmuraba entre dientes, o hacía caras como de resignación, como si supiera por qué no debíamos ir, no hasta desde ese mismo día yo estaba en mi taller con el chino, cuando me acordé de que tenía que cargarle a NAFTA la camioneta, mi taller queda a la derecha de la casa si se le ve de frente y el legal pón donde se guarda el vehículo está a la izquierda, así que debería pasar por el frente de la casa para llegar, cuando estaba pasando por la ventana de la habitación de mis tíos escuché a mi tía decirle a su esposo, ya lo viste un par de veces y no te pasó nada, ya sabes con esa cruza estás perfecto, yo tengo la mía acá, así que no te preocupes, anda con los chicos, yo pasé de largo a medio de espacio para terminar de escuchar eso, y luego recordé lo que le había dicho la tía al tío el día anterior, ahí comencé a sospechar algo, una cruz que no se preocupara, no lo sé, supersticiones del campo pensé, cuando llegó la noche nos subimos a la camioneta, despedimos a la tía y nos fuimos de los tres hacia el monte, toda vea de noche, con nuestros faros y internas apuntando a los lados, esperando ver un animal, al llegar al pie de una loma decidimos estacionar la camioneta y subir el monte a pata, queríamos ir con el mayor silencio posible para poder escuchar a los animales, al bajar del vehículo nos dimos cuenta de que el silencio nos rodeaba, no estaba oscuro porque la luna ilumina mucho más en el campo, pero sí que no se escuchaba nada, absolutamente nada, nos pareció curioso pero no exagerado, así que fuimos subiendo el monte hasta llegar a un camino que usaban los chanchos para caminar con sus lechones, entonces nos preparamos entre unos pastos y los esperamos, voy a tratar de explicarles el lugar donde estábamos, así pueden tener una imagen clara del espacio, imaginais un sendero de tierra plano, miran a su izquierda imagina una pared de piedra de unos 5 metros a alto con algunos árboles en la cima, a la derecha imagina en una leve bajada y más o menos a la altura del camino, las copas de unos pinos dada a la bajada del terreno lo que hacía que los árboles crecieran desde mucho más abajo, nosotros nos fuimos a esconder a unos pastizales que estaban del lado izquierdo del camino, quedando contra la pared, esperamos 10 minutos, 20, 30, una hora y no pasaba nada, sin embargo se comenzaba a sentir una brisa de viento bastante fría, lo que hacía que las copas de los árboles bailaran, mi tío estaba con las manos entrelazadas sobre sus rodillas y con la espalda contra la pared, se notaba preparado para cualquier cosa pero también se notaba expectante, mi amigo también estaba ansioso, luego de un rato más escuchó algo, al fin se escuchó algo, levantamos los tres las armas muy lentamente para no hacer ruido ni alertar a nada quien tuviera por ahí dando vueltas, si recuerdan cómo era el paisaje que les expliqué, se acordarán de la bajada de tierra que había a la derecha del camino verdad, bueno no hay manera de explicar de forma razonable lo que pasó después al frente de nuestro se comenzó a escuchar el crujir de ramitas de pino seca sobre el suelo cerca del borde del camino, pero hacia abajo dejando lo que estuviera ahí todavía sin ser visto, algo venía subiendo, el sonido era cada vez más recurrente, más cercano y por momentos más lento, pero estaba ahí moviéndose a unos cinco metros más o menos, en un momento ese sonido se detuvo y luego comenzó a subir la pendiente hacia el camino acercándose a él, nosotros listos atrás de los arbustos con los dedos sobre los gatillos de las escopetas, de atrás del camino se comenzó a asomar, él no era un cierro, no era un jabalí, tampoco un puma, era algo peor un niño, un niño humano, bajito de un metro treinta sería, se notaba cómo intentaba subir al camino desde atrás de la ladera porque vimos sus manos agarrando pasto para poder trepar de todo lo que podría haber subido de la ladera, un niño era lo último en que pensábamos, mi amigo comenzó a bajar el arma y levantó apenas la cabeza para aclarar la imagen de lo que veía, para luego intentar avanzar hacia el chiquillo, vi como mi tío lo agarró del brazo firmemente pero con mucho cuidado para mantener el silencio, nos hizo una señal para que no hicieramos ruido y ahí noté en su muñeca la cual había levantado para señalar la boca con su índice, un rosario con una cruz blanca de plata, tenía una lágrima en su mejilla derecha, yo volví la mirada hacia el niño y lo vi ya parado en medio del camino, el pequeño estaba con los brazos inclinados hacia su pecho, tocándose los dedos los unos con los otros, como cuando un niño se pierde y espera que su madre lo vaya a buscar, su vestimenta extraña, tenía un ponchito rojo, un pantalón corto verde oscuro y unos zapatitos como muy antiguos, era un conjunto extraño como pasado, su piel, su piel era pálida, seguro ya se lo pueden imaginar, una piel del color de los huesos, la enquesina, la parte de las piernas que se notaba después del pantalón estaba manchada de tierra, en realidad y manchones oscuros sobre todo en las rodillas, su cara, su cabeza, por dios su cabeza estaba hinchada, no sé cómo explicarlo parecía como se lo hubieran picado muchas abejas a la vez, estaba lleno de raspones por toda la cara, su pelo negros organizaban mechones a lo largo de su cabeza, dando la perciencia de una cabellera como la de las umniacas antiguas a las que se les cae el pelo, sus ojos estaban igual de hinchados que su cara, los párpados rojos y no se le veían pestañas, luego noté sus manos a las que no había mirado más que para ver su postura, estaban desgarradas como si hubiera estado tirándose una zarza o razonando cemento, se le notaban los huesos a través de los dedos y sus muñecas estaban muradas, la visión de esa cosa se vio entrompida por un sonido, una especie de llanto mezclado con algo, no sé bien qué, pero era un llanto muy grave, parecía que en el momento de inhalar el aire lo exhalara y al revés, cuando exhalaba parecía inhalar y no se explicarlo, además parecía sumárselo a un carraspeo, como si no tuviera garganta para poder hacer esos ruidos, comenzó a mover su cabeza para varios lados, no eran movimientos eráticos, eran premeditados, parecía que estaba buscando algo en específico, realmente parecía la escena de un niño buscando a su madre, era terriblemente esgarrador verlo ahí parado, llorando, en un momento mientras movía su cabeza, el chino se hizo un sonido como de un jadeo, como cuando quieres llorar pero no te sale nada, como si liberaras una carga de aire encerrada, y con ese sonido en ese momento el niño miró hacia nosotros, mi tío estaba rezando, el chino trataba de cubrirse la boca y yo tenía mis manos duras contra la escopeta, el niño comenzó a sollozar, paró de llorar pero también era un sollozo muy raro, como muy rasposo y grave, yo no miraba directamente a los ojos, unos ojos que por momentos dejaban ver su interior, unos ojos blanquecinos como el color de la albuna, esa imagen me va a perseguir muchísimo tiempo en mi vida, quizás hasta mi muerte, el niño parado en el medio del camino, llorando sin hacer nada, mirándonos con una expresión entre tristeza, frustración y pesar, como si algo terrible hubiera ocurrido, de repente el niño dejó de llorar y nos miró a los tres, un momento a cada uno, mientras mi tío rezaba, el chino lloraba y yo seguía en shock, luego giró levemente su cuerpo y se fue caminando en la dirección contraria de la que veníamos y ese fue el fin de la aparición, ni bien se fue de nuestra vista, los tres salimos de ese estado de paralisis y caminamos hasta el camino, de ahí volvimos a la camioneta, atentos en cada esquina del camino, atentos a cada piedra, miramos detrás de cada árbol, creo que el trayecto hasta el vehículo fue la experiencia en la que más me sentí observado en toda mi vida, sentía que un niño nos estaba siguiendo, vaya a saber que otras cosas rondaban la zona, no teníamos ganas de saberlo, cuando por fin llegamos a la camioneta notamos que se escuchaban los ruidos de la noche, los grillos, las aves, etcétera, nos subimos rápido y antes de volver al rancho, miré una última vez al monte, ahí me pareció verlo con sus manos juntas sobre su pecho, su ponchito y su cabellera negra, y de hecho me pareció ver algo al lado suyo, una figura más alta que él, de pelo largo y con un camisón largo y claro, su madre, la abuela, algo más, no querés saberlo y no les comenté esto último a los demás, volviendo al rancho mi tío me miró, todavía con la cruza en sus manos y me dijo, por esto no quería venir, no sé qué es ni qué quiere, hoy está acá en el monte y otras lo veo más cerca de casa, a veces está en el potrero atrás del rancho, otras lo veo a tardecer, parado en medio del campo, caminando sin un rumbo aparente, no sé quién es o qué es o qué quiere, lo único que hago es evitarlo y rezar por lo que sea eso, por su descanso, por protección, por otras cosas, por lo que sea mientras nos dejen paz las palabras de mi tío me hicieron sentir un tonto, un tonto por no darme cuenta antes del porqué de su negación, del porqué de las palabras de mi tía, cuando llegamos al rancho nos fuimos a dormir rápido los tres, por suerte esta noche ya no pasó nada, luego me enteré de que mi tía se quedó hablando con mi tío, ayudándolo a hacerse un café y escuchándolo mientras él le contaba lo que habíamos pasado, esto lo sé porque mi tía me lo contó los pocos días, a la mañana siguiente yudel chino preparar su bolso y lo despedí en la puerta, viendo como mi tío lo hallababa al pueblo, despidiendo por el camino y no sé, no sé si fue un reflejo o algo por el estilo, pero cuando se iban, entre los árboles al lado del camino, apareció verlos de nuevo, muy a lo lejos, muy borrosos pero verlos otra vez a ambos, uno al lado del otro, bajo un ecualipto cerca de un silo, pero espero que haya sido solo eso, un reflejo, un asomo de mi memoria, de mis miedos, obviamente el chino no quiere volver al campo y mi tío me mira con mala cara cuando yo le hago chistes sobre ir a casar, tratando yo también de distraerme, intentar olvidar los sucesos ocurridos esa noche en el monte, es la única forma que tengo de lidiar con eso, reír, espero que les haya gustado mi historia comunidad, espero que alguien pueda ayudarme, que deje un comentario por favor, quiero sacarme la duda de que podría ser ese niño o esa cosa y si creen que puede ir acompañado uno, gracias Uriel por el espacio, si esa historia llega a ser leída por vos en el canal, saludos al equipo y a la comunidad y desde eso a todos un feliz día, una feliz noche, una buena vida, saludos. Gracias por seguir por aquí y antes de continuar con las siguientes historias recuerda si aún no te suscribes este es el momento, vúélvete parte de la comunidad, recuerda también que este espacio relatos a la noche es el único original porque están saliendo muchos canales con hombres parecidos, robándose las historias, tus historias, subiendolas simplemente con otros títulos, también mencionar que las redes oficiales las encontrarás como arroba rdln oficial, en el arroba, en el usuario, pero el nombre siempre es relatos de la noche, pasen la voz cuando vean esas cuentas piratas porque mucha gente cree que tenemos varias cuentas que le cambiamos el nombre lo cual no tendría ningún sentido para hacer y lo peor es que muchas de esas cuentas le piden dinero a la gente de la comunidad para seguir creando contenido, así que por favor recuerden nosotros nunca nunca nunca les vamos a pedir una donación. Recuerda quedarte hasta el final porque vamos a decirte cómo ganar libros autografiados ya que no se escuches en tu plataforma de podcast favorita o en youtube, continuamos. Hola comunidad mi nombre es Andréa llevo mucho tiempo escuchándolos y aunque he vivido varias cosas esta fue la primera y la más fuerte me costó decidirme pero finalmente me animé a compartirla por la confianza que les tengo, esto ocurrió alrededor del 2017 cuando estudiábamos en cbtis una preparatoria pública, la abuelita de una amiga había fallecido y como éramos un grupito de niñas muy unido decidimos acompañarla al rezo de cuerpo presente, ese día después de clases viajamos de kuautla a klayakapan, el ambiente era muy tranquilo en la casa donde tenían el cuerpo, muy pacífico, había un pasillo largo que llevaba una sala donde tenían el cadáver, nosotros no entramos, solo abrazamos a nuestra amiga y nos sentamos para el rezo, las sillas estaban acomodadas a lo largo del pasillo y yo me quedé hasta atrás casi frente a la calle, a la mitad del rezo de la nada escuché que alguien susurró mi nombre muy claro en el oído me quedé a la izquierda con mucho miedo pero no había nadie, me quedé inmóvil pensando que quizás fueron mis nervios pero cuando voltee hacia el otro lado vi una de mis amigas con la misma cara de susto que yo, escuchaste? me dijo y yo nada más asentí, nos sonreímos así nerviosas y nos quedamos calladas, al final lo comentamos con las demás pero como todo estaba tan reciente el luto no quisimos darle vueltas a un simple susurro, esa noche llegué muy cansada a mi casa, yo compartí a cuarto con mi hermana Menur, me cambié, me acosté y me dormí casa en instante, ya en la madrugada desperté, revisé el teléfono, 3.15 de la mañana, me sentía muy cansada así que nada más me acomodé y traté de volver a dormir, el día siguiente fue normal, le conté a mi mamá lo del susurro pero no lo tomó como algo importante, solo me dijo que rezara, en la noche aunque traía esa inquietud me pude dormir bastante rápido pero otra vez desperté en la madrugada, volví a verla ahora, las 3.15, igual que la noche anterior y ahí sí sentí algo distinto en el cuarto como si hubiera alguien más, no era una sensación, era una certeza, quise moverme para acomodarme en opudé, me quedé completamente inmóvil y por la esquina de la vista había algo parado junto a mi cama, una sombra muy negra como un sombrero alto, sentí un miedo que no sé ni cómo describir, no cerré los ojos, solo me quedé ahí, viendo esas siluetas inmovernas hasta que empezó a amanecer y con la luz dejó de verse, no le dije nada a nadie porque estaba segura de que no me iban a creer, no le dije nada a nadie porque estaba segura de que no me iban a creer, fui a la escuela pero no pude concentrarme, todo el día estuve tensa esperando que no llegara la noche, que el día se me hiciera eterno, no podía dejar de pensar en ese momento, en que otra vez me iba a sentir totalmente amercete algo que no entendía, esa noche resé y resé, como me dijo mi mamá, me quedé dormida rezando y volvió a suceder, desperté por la madrugada pero esta vez ni siquiera quise verla ahora, me dio miedo que otra vez el erroj dijera 315, de reojo confirmé que ahí estaba otra vez, la misma sombra, igual de quieta, con ese sombrero, el miedo la peor, sentía frío pero al mismo tiempo estaba sudando, no podía mover nada del cuerpo, sube un poquito la cabeza, intentaba convencerme de que era parálisis del sueño, de que eso pasa, de que es común, pero yo estaba perfectamente consciente, estaba completamente despierta, con toda la fuerza que pude empezar a llamar bajito mi hermana, Fernanda, Fernanda, Fer, yo pensé que no me iba a escuchar pero se levantó, me dio y su cara cambió por completo, me preguntó que tenía y yo le pedí que fuera por mi mamá, mi momento rogó la viola en la mano, se sentó conmigo, empezó a rezarme, me acariciaba las piernas y los pies, y su cara, su preocupación, nunca se me olvidó, así se quedó conmigo hasta que amaneció, hasta entonces pude dejar de sentir ese miedo profundo, ella se fue a dormir un rato y yo por fin me quedé medio dormida, después de eso ya no pasó nada tan fuerte, pero el cuarto no sé, quedó con una vibra muy fea, como si algo se hubiera quedado ahí, pasaron más cosas, se escuchaban voces cuando no había nadie, las luces apagaban solas constantemente, pero ya no volvía a tener miedo como esa noche, no tanto, hasta la fecha nadie dorma en ese cuarto, no entiendo si tiene conexión, la voz se le ponerá aria con lo que empecé a vivir, no entiendo si algo se fue conmigo, si algo se me pegó, o si algo que ya estaba ahí despertó, pero nunca volvió a ser igual, gracias por leer mi historia, ojalá algún día pueda escucharla aquí con ustedes. Hola Uriel, mi nombre es Javier, te escribo esta historia con tu amigo Valdor, nosotros crecimos en una comunidad muy pequeña de la Sierra Norte de Puebla, de nombre de la Pizalapa, Tlaó la Puebla, donde de hecho suele un transporte al día para llegar ahí, más que una historia paranormal, es un suceso que nos deja pensando hasta el día de hoy, esto no nos sucedió a nosotros, pero sí a un señor del pueblo que no diera el nombre por respeto a ella su familia, al cual le cambiaré el nombre por respeto a su familia, esta historia es remonte a finales del 2022, cuando un señor de la tercera edad, al que llamaremos a un octavio, desapareció, este señor era alguien muy conocido en el pueblo, lo caracterizaba su humor, además de que era un tanto borracho, y la mayoría de la gente lo quería, y es que siempre te saludaba con una sonrisa, y bien encima de una loma, la cual que solamente está dos minutos en el panteón de la comunidad, en nuestro caso siempre que lo veíamos le gritábamos, don octavio, y él respondía siempre con su frase rara pero graciosa, mata en pollo antes de que me echen al hoyo, ya sé que es una frase que no tiene sentido, pero era lo que lo caracterizaba, bueno una tarde lluvioso en la comunidad, don octavio salió según los vecinos a comprar algo de cervezas para pasar el rato, lo normal de siempre en un día como esos, solo que la tienda más cercana estaba 15 minutos, pues el camino se llenaba del hodo, pero él nunca llegó a la tienda, ni a esa ni a ninguna otra del pueblo, su último visitamiento fue caminando cerca del panteón, un tanto preocupado por la lluvia, desde ese entonces nadie supo de él, o al menos de su paradero, paso esa noche y su familia alertada pide ayuda para salir a buscarlo, ya que pensaron que se habían borrachado en alguna tienda y podría estar afuera, como los demás borrachos pero no, simplemente no estaba, en los días siguientes siguió la búsqueda, llegaron policías y hasta la guardia nacional, y esto fue muy raro porque en esta comunidad al ser muy alejada no viene gente de seguridad municipal y mucho menos la guardia, esto alertó la comunidad y todos apoyaron en su búsqueda, la mayor parte de la comunidad es monte, cafetales o potreros, así que no descartaban que por su horrochera hubiera subido y tenido un accidente o algo así, pero nadie encontró nada, buscaron en cada lugar, en cada recoveco y no, también hicieron una búsqueda en el río del pueblo que solía crecer por las lluvias, ese río tiene historias y sucesos bastante paranormales, difíciles de creer, pero eso te lo contaré en otro momento, nadie encontró nada en el río, ni un rastro de su ropa, también descartaron la idea de un secuestro pues nunca hay entrada desconocidos, menos porque la gente se daría cuenta de un vehículo extraño, y para llegar al poblado más grande que es Chico Tepec de Juárez son dos horas y media de un camino de tarracería, para salir por el otro lado tendrías que caminar tres horas de su vida, así que nadie supo qué pasó, te lo juro Uriel era como si se lo hubiera tragado la tierra o como si algo más se lo hubiera llevado, esos noches los tecolotes cantaban en el pueblo por todos lados y ya ven que dicen que eso es de mal agüero, así que la gente pensaba lo peor, entonces acaso se dio lo que aún nos pone a pensar, la bisabuela de mi amigo Valdu nos contó acerca de un ave con un pico rojo alargado que se encargaba de desaparecer a la gente que veía bajando de noche bajo la lluvia, nos decía que era para asustarnos por andar siempre de noche, según ella ese pájaro se convertía en una especie de hombre pájaro enorme que podía llevarse a las personas volando, obviamente no le creímos y entre burlas le dijimos agua es que ese pájaro se llevó a don Octavio, ese tieto estuvo normal hasta que de noche por ahí de las dos y media de la madrugada, mis amigos y yo bajamos después de terminar de jugar fútbol y vimos algo, entre la niebla justo entre el campanario de la iglesia que también está muy cerca de la casa de don Octavio del panteón, vimos a un hombre grande vestido totalmente de negro, se movía como si estuviera empapado de agua sacudiéndose el cuerpo con movimientos torpes extraños como si estuviera exhausto, esa tarde había llovido pero lo que se nos hizo raro fue que no conocíamos a esa persona, cuando yo que lo mirábamos quedó quieto y luego decidió bajarse del campanario muy rápido, casi corriendo, nosotros por instinto y desconfianza decidimos irnos corriendo hasta que al ir llegando al panteón se lo oscuro comunidad, escuchamos claramente encima de un árbol como cayó algo muy pero muy pesado, todos miramos hacia arriba y ahí estaba, ese pájaro del que nos habían contado recientemente, el plumaje era de un color negro intenso que apenas se veía gracias a una luz teme de un postre de luz y ese maldito pico rojo del cual nos habían advertido, le escuro que no se parece ningún pájaro real, solo nos miró y empezó a sacudir las alas, pero lo así exactamente igual que la persona que habíamos visto en el campanario de la iglesia, el mismo movimiento como de cansancio, me quedé en shock y valdó también, nuestros demás amigos conocían la historia y también se llenaron de miedo, entonces entré a ese paralisis, escuchamos algo más, un susurro, una voz que el escuro comunidad no era nada humana, pero nos dijo, chomacos, lejen de andar de chismosos, a ese viejo ya le tocaba, al oír eso la pura adrenalina y el miedio hicieron que saliéramos de ese paralisis, todos salimos corriendo, cada uno de su casa, mientras veíamos como el pájaro volaba sobre el potrero, directo hacia la loma, allá donde solía vivir don octavio, que en paz descanse, hasta el día de hoy no encontramos explicación entre su ceso y su desaparición y nuestro encuentro con ese hombre pájaro, actualmente ya no vivimos ahí, decidimos salir a distintos lugares para estudiar la prepa, porque en el pueblo el bachillerato está en pésimas condiciones, pero aún seguimos hablando de ello cuando nos encontramos y aunque no queremos aceptarlo, en el fondo sabemos, en el fondo sabemos que esa maldita criatura se ha llevado a don octavio, les mandamos los dos un saludo comunidad, que tengan buenas noches y si alguna vez escuchan una lete o fuerte, enorme bajo la lluvia, no se asomen, no miran hacia afuera, no volten hacia las copas de los árboles, comunidad para celebrar que el libro ya está disponible también en España y Chile, vamos a regalar 10 libros autografiados a continuación, 5 para youtube y 5 para plataformas de podcast, en youtube puedes participar comentando este episodio, diciéndonos, escucho relatos de la noche desde y ahí menciona tu pueblo, tu ciudad, tu estado, provincia o tu país, lo que tú quieras, puede tener más tu comentario, pero es importante que tenga esa frase para que puedas participar, puedes hacer hasta 3 comentarios si quieres, todos van a participar y si nos escuchas en podcast, toma una captura de pantalla de este episodio reproduciéndose y etiquétanos en una historia de instagram, tenemos que hacerlo así porque no en todas las plataformas hay opción de comentarios y queremos que de todas puedan participar y ya que estas por allá no dejes de seguirnos, vienen varios especiales, tenemos sorpresas que les van a encantar este diciembre que será el más aterrador de la historia, garantizado, gracias por ser parte de la comunidad que tengan muy buenas pesadillas, muy buenas noches.