La Mano Peluda

LA Mano Peluda I Martes 07 de Abril 2026

92 min
Apr 8, 202611 days ago
Listen to Episode
Summary

La Mano Peluda episode featuring paranormal testimonies centered on the legend of El Cucuy and supernatural encounters. Listeners shared experiences including miraculous phone interventions during suicidal ideation, mysterious bag recovery through dreams, haunted hotel encounters with phantom families, and a deeply disturbing account of a Ouija board session that allegedly unleashed demonic forces resulting in multiple deaths within a family.

Insights
  • Ouija board usage carries severe psychological and spiritual consequences that extend beyond the user to family members and bystanders, with documented physical manifestations (scratches, apparitions) occurring within days
  • Paranormal phenomena often target vulnerable individuals (those grieving, suicidal, or spiritually open) who become conduits for malevolent entities rather than benign spiritual contact
  • Physical evidence of supernatural activity (rotted eggs, animal manifestations, door scratches) appears consistently across multiple witnesses and locations, suggesting shared psychological or genuine paranormal phenomena
  • Religious intervention and spiritual cleansing are presented as primary remedies for demonic manifestation, with Catholic priests diagnosing demonic rather than ghostly presence
  • Temporal proximity between supernatural events and health decline (15-day weight loss, sudden death) suggests energy depletion or spiritual attachment mechanisms
Trends
Resurgence of Ouija board warnings in Latin American paranormal discourse, positioning it as dangerous invocation tool rather than parlor gameDocumented cases linking grief-driven spiritual seeking to demonic attachment and family-wide supernatural consequencesPhysical manifestation patterns (animal forms, scratching, sound phenomena) appearing consistently across independent testimonies suggesting cultural archetype or genuine phenomenonIncreased listener engagement with paranormal content during nighttime hours, indicating growing audience for supernatural storytellingIntegration of Catholic theological framework (demonic vs. ghostly distinction) into paranormal analysis and remediation strategiesDocumented cases of sudden health decline following supernatural encounters, attributed to energy depletion or spiritual attachmentGeographic clustering of paranormal reports in Mexico City and surrounding regions with specific architectural/historical patterns
Companies
Grupo Fórmula
Radio broadcasting network that produces and distributes La Mano Peluda podcast across Mexican stations
Spotify
Streaming platform where La Mano Peluda podcast is distributed and available to listeners
Radio Fórmula
Radio station network providing broadcast infrastructure and audience reach for the paranormal podcast
People
Gina Abiles
Co-host of paranormal podcast, conducts interviews and guides listener testimonies
Nacho Muñoz
Co-host of paranormal podcast, provides analysis and theological interpretation of supernatural events
Jesús
Mexico City resident who shared testimony of suicidal crisis intervention via phone notification and mysterious bag r...
Lupita Carmona
Orange, California resident who shared account of grandmother's supernatural encounters and concerns about deceased f...
Carsole
Puebla resident who documented paranormal experiences at Hotel Campanario in Chihuahua including phantom family sound...
Leti
Mexico City resident who provided extensive testimony of Ouija board session consequences including demonic manifesta...
Joaquín López Dóriga
Mentioned as host of interview podcast on Grupo Fórmula platform promoting news and entertainment content
Quotes
"Fue a raíz de que estuvieron jugando a la huija, ya les dije que no. Fue el comentario otro día lo mismo, Nacho."
LetiApproximately 2:45:00
"El padre cuando yo hablé con él me dijo que yo había despertado demonios no fantasmas ni entes fueron demonios"
LetiApproximately 3:15:00
"Aquí en mi historia, nunca fue un grande que tiene, que ya la dejé, pero ya, después de el día siguiente, me fui a trabajar"
JesúsApproximately 0:45:00
"Se dice que el cucú y se mueve cuando apaga la luz, ahí empieza el verdadero terror."
Nacho MuñozApproximately 1:30:00
"Yo vi un toro negro, enorme, grande, gigante, dice. Pero yo vi que se echó su carrera desde su puerta de usted, señor, hasta arriba"
Leti (recounting taxi driver testimony)Approximately 2:50:00
Full Transcript
y los que están en el programa. Y si no, no se puede hacer. Y si no, no se puede hacer. Y si no, no se puede hacer. Y si no, no se puede hacer. Y si no, no se puede hacer. Y si no, no se puede hacer. Y si no, no se puede hacer. Y si no, no se puede hacer. Y si no, no se puede hacer. Y si no, no se puede hacer. Y si no, no se puede hacer. Y si no, no se puede hacer. Y si no, no se puede hacer. Y si no, no se puede hacer. Y si no, no se puede hacer. Y si no, no se puede hacer. T aspecto impresionante que aspecto impresionante que y la vida. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas, voces, apariciones, psicofonías, mitos y leyendas que rodean al mundo sobre natural, que generan un aspecto impreso que genera un aspecto Bienvenidos a esta emisión donde escucharemos temas que a ustedes de nosotros nos apasionan. Soy Gina Abiles. Gracias por acompañarnos en el programa en donde no necesitas ver, pero pon mucha atención porque lo que aquí se escucha en muchos lados lo han vivido. Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque juntos daremos inicio a una noche llena de misterio y suspenso. Queremos tu participación a través de las redes sociales, Facebook y también tenemos en la multilínea al 55, 52.79, 57.90. La página radioformula.com.mx y en Spotify encuentranos como la mano peluda, grupo fórmula. Ponte en contacto con nosotros, utiliza todas las vías de comunicación disponibles para ti y agrega esta que puede ser la más eficaz. Contacto de WhatsApp, 55.2193 5926, 55.2193 5926, ahí nos puedes marcar y nos dices, quiero contar una historia. Se saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros, Ciudad Guzmán Jalisco, Ciudad Juárez, Chihuahua, Cuatzacualcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz Baja California Sur, Los Reyes y Guetamo Michoacán, Mazatlan, Monterrey, Posa Rica, Puebla, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas. Bienvenidos a esta noche, Espe Luz Nante. Es una historia que ha terrorizado a generaciones y que muchos aseguran haber vivido en carne propia desde sombras debajo de la cama hasta susurros en la madrugada. Hoy vamos a escuchar relatos y detalles que te harán cuestionar si realmente es un mito o algo más real de lo que crees. Apaga la luz y te atreves, ponte los audífonos y prepárate porque después de escuchar esto tal vez no quieras mirar debajo de tu cama. Hoy la leyenda del cucul y es más real de lo que tú crees. Así es, alguna vez has sentido que hay algo o alguien debajo de tu cama. Tal vez escuchaste ruidos justo ahí cuando querías dormir. De repente estabas dormido y esa sensación de que algo se movía te despertó en la madrugada. Te invitamos a participar con nosotros. Queremos relatos, buenas noches, ¿cómo te llamas? Buenas noches, me llamo Jesús. Jesús, desde donde no se escuchas? Aquí de la Ciudad de México. Perfecto, qué bueno que estamos saludando al mundo entero con el relato de esta noche y el primero es el tuyo, ¿de qué se trata? No es exactamente el terror, pero es una cosa muy, muy ensaña que me pasó. A ver, cuéntanos todo. El resulta que hace poco yo estuve muy, muy deprimido porque yo supo de la depresión clínica grave. Y pues, no, hace pocas ganas de vivir en ese tiempo, en ese momento. Sí. Tenía llevado un teléfono a su pequeñito, tenía inflado su batería, era de los que todavía se les puede quitar la batería. Sí. Fue una tontería que yo quería hacer en ese momento. Me subí al tercer piso y ya digo que yo estaba muy, pero muy mal porque me pasaban cosas. Si no se las decía yo en el, me subí al tercer piso y me estaba viendo para abajo pensando, ¿lo hago o no lo hago? ¿Este sería lo que me refiero, no? Sí, sí, sí. Y entonces estaba yo decidiendo y en ese momento me llegó una notificación en mi teléfono. Y yo dije, bueno, así que, si nada más la veo, vi la notificación y le dio un canal de videos, y me distrajo como todo como media hora y luego empecé a ver el peseje y empecé a ver que me olvidaba la idea tan segura que yo tenía. Fue vací, no me sorpresa, me estuve 8 horas ahí sentando en la social viendo videos. Sí. Y entonces yo dije, ay, bueno, yo como soy de la 2, trabajo 4 días en el hotel, pero el caso siguiente pues no tenía que ir a trabajar. Y entonces dije, yo bueno, ya me voy a acostar, ya eran las 6 de la mañana, porque cuando yo hice esto eran las 10 de la noche. Sí. Y de la mañana me voy a acostar y entonces me puse a pensar en la cosa. Bueno, como es que mi teléfono, estuve 8 horas vendidas y su cuatería no le sirve, estaba ya en clara y ya lo mucho que le dudaba era una hora o no de media. Y yo puse a pensar, bueno, pues a lo mejor era por algún milagro le dudó mal la batería. Y no me va a tener el señor y pez en la, pero cuando lo iba a cargar mi teléfono, siempre es más difícil de dormir en una cobijera en el suelo porque no tenía ni muertes. Y mi almohada para sacar mi cargador que siempre lo ponía bajo de mi almohada, y que me dio una sorpresa muy grande. Qué pasó. La batería de mi teléfono estaba bajo de la almohada. O sea que el teléfono no tenía ni batería. No tenía ni batería, estuve 8 horas vendido. Ay, no. Pero fíjate que aquí ese teléfono, que no funcionaba evidentemente, pues no tenía la batería, pero en ese momento se convirtió en un puente para darte un respiro y alejarte de una decisión definitiva. Una historia que tú dijiste no es de terror, sin embargo, no tiene alguna presencia sobrenatural porque imagínate que en medio de esa oscuridad en la que estabas, pudiste a través de este teléfono que después te diste cuenta que no era algo normal, que funcionara, tomar una mejor decisión. Exactamente así. Así es como yo lo vi y yo dije, no, de verdad, que es tan triste. Ya se que hay reflexiones fíjese. Y yo dije, no, no era tan triste lo que yo iba a hacer. Qué bueno que pasó esto. Sí, pero sí que yo lo consideré como un mirado que me pasó ese día. Por supuesto. Y yo puedo coser tan muy poquita también, señorita. Sí, claro, pues estamos aquí, vamos a escuchar. La cosa es que sigo viviendo yo ahí, pero ya no me siento tan mal como en aquel tiempo. Tengo una vecina, suena así que, oportunamente, su esposa está en la casa, pero no va a haber dos veces a la semana y seis, tienen muchos, se llevan muy bien. Pero en una lista se le regaló una bolsita, cuando te fila así, con el estado de ese tipo, como plástico. Sí. Y está muy bueno la voz, el moralista. Y un día que me la encontré ahí en el paralelo donde tomamos el camión para la casa, me dijo, se acercaba mucho el bolso, su bolsa colgada, ahí en como ganchito que hay en el paralelo, y que nos subimos al camión, y que se le olvidó la bolsa ahí. Ah, y se le dio su esposo. Sí. Y bueno, ya, ya, mi mamá lo perdí. Él más estaría hablado por término al espachado de ahí, desde el paralelo, el operador cuenchon, ya no está. Y, bueno, a ver si algún día la volvamos a ver, dice, no, no, pues cómo lo vamos a ver. Y creo que ese día en la noche, feliz que sabéis que, tengo una idea. Y me puse, me voy a apostar, y estoy pensando y pensando en esa bolsa, y me dormí. Entonces, empecé a soñar, y llegaba yo de mi casa al paralelo, agarraba la bolsa, y me la llevaba a mi trabajo, aquí donde estoy. Sí. La metí en el sueño, la metí en el... Aquí en mi historia, nunca fue un grande que tiene, que ya la dejé, pero ya, después de el día siguiente, me fui a trabajar, y no sé por qué, pero yo tenía mucha, mucha ansia de llegar a mi trabajo. Sí. Es increíble lo que me pasó, pero... Aquí me vas a permitir tantitito, porque tenemos que hacer una pausa, y regresamos con el desenlace de este experiencia. Y, por favor, no te digas nada, no te digas nada, no te digas nada, no te digas nada, no te digas nada, no te digas nada, no te digas nada, no te digas nada, no te digas nada, no te digas nada, no te digas nada, y el! un hombre exitoso es aquel que gana más dinero del que su mujer gasta sabiduría en las redes porque no todo tiene explicación lógica la mano peluda y no se ve como se ve en la casa continuamos escuchando tus vivencias de tipo paranormal y estamos platicando con Jesús entonces soñaste con esta bolsa que había olvidado tu vecina que en el sueño tú la llevabas al lugar de tu trabajo despertaste te arreglaste te fuiste al trabajo con esta impresión que te aspecto que te aspecto que te aspecto que te aspecto que te de ellos, como una sierra de ir rápido al trabajo así que tenía como ganas de ir. Lo primero que tenía que era mi trabajo, que se me inscribieron, todo el agua de cajón, no me va a decir, pero ahí ya vamos. Vaya, qué sorpresa. Como si tu sueño en tu sueño realmente la encontraste y te la llevaste al trabajo. Esto soñaste, pero en realidad así ocurrió. La mente se colectó con algo que que podemos decir. Sí, yo me quedo muy pesambrado, me quedó muy triste. Quedé ponerse toda la noche pensando en la noche y no me quedo. Y la verdad no podía creer de ella. Cuando se le entregaste a tu vecina, qué dijo? De verdad no lo podía creer. Pero cómo fue posible si ya estaba lehablado al despachador y allá fue haber dijo que ya no estaba. Pero se le ocurrió de encontré. Pero los problemas que me encontré yo en un sueño no me fuese así en realidad. No sé de verdad ni cómo apareció el cajón. Quisiera un viaje astral, un desprendimiento. Pero que la hayas encontrado y no sabían dónde ya no estaba cuando ustedes la buscaron. Bueno, es sorprendente esto que ocurrió. Es de verdad algo que me pasó tan saño. No sé, no sé por qué, de qué modo pasó. Pero ahí está la voz de la hija y yo a mi vecina. ¿Hay esta la voz de como prueba? No, no sabe si que no es otra cosa más que eso. Ahí apareció y no sé ni qué, ni de cómo ni por qué llegó ahí. Dígate. Oye Jesús, dos relatos cortitos muy interesantes que en primera instancia dices no son paranormales, pero no hay una explicación lógica y nosotros agradecemos que los hayas platicado aquí. Muchas gracias, mi querida. Por favor saluden a la noche, por favor. Claro amigo, aquí estamos escuchando, muchas gracias. Sí, gracias. Hay otro día comunitario otra vez para contar otra cosita. Claro que sí. Otro día. Gracias, señor. Que estés muy bien Jesús, buenas noches. Buenas noches mi amigo, a ustedes, ¿está pasado? Que a través de un sueño resuelvan algún problema de la vida cotidiana. Que te llegue la solución, que te llegue el tip, oye es que este documento lo dejaste en tal lugar, será que tu mente se queda trabajando. Pero te puede llegar la información Nacho, pero que físicamente resuelvas algo, así como en este caso que encontró en el sueño de la bolsa, la llevó a su trabajo y cuál fue la sorpresa que efectivamente así sucedió. Eso es bueno, pues vamos a continuar platicando de historias increíbles, impactantes diría yo. ¿Sabías que el Cucuy no es exclusivo de México? ¿Sí? Esta figura del Cucuy, pues aparece en diferentes culturas, en España por ejemplo, le llaman el coco. El Boogeyman, en países anglosajones, y hay variantes en América Latina, en donde pues el patrón es exactamente el mismo. Una entidad que castiga o acecha en la oscuridad. Y al Cucuy también le conocemos como el coco, y muchas personas aseguran haber escuchado rasguños debajo de la cama antes de dormir. Aquí te ha pasado. Hola, cómo están mis queridos amigos, Gina y Nacho les mando un saludo muy especial. Aquí estoy trabajando, aquí estoy escondidita escuchándolos con mis abrigolos. Quiero platicarles un relato que me platico mi esposo. Mi esposo es originario de un pueblo en Morelos, en el estado de Morelos que se llama Lacotepec. Pues es un pueblo que ha ido creciendo, pero me imagino que hace muchos años, cuando pasó esto que les voy a platicar, pues estaba aún más pequeñito. Él me platicó que su abuelita era una persona de un carácter muy fuerte. Esas personas así como valientes, esas mujeres fuertes. Y dice que esa señora, esta su abuelita, le platicó a él que ella sabía hacer unas oraciones para bajar a las brujas. Y según en varias ocasiones, ella las bajaba, que según me iban como las bolas de fuego, y que con unas oraciones que desconozco las bajaba. Y dice que les preguntaba, por ejemplo, ¿a dónde vas? ¿Por qué lo haces? ¿Cómo lo haces? O sea, le podía preguntar lo que quisiera con esa oración. Y ya, hasta que ya les decía como que ya se podían ir, pues ya se podían ir, ¿no? Pero todo eso era bajo unas oraciones que supuestamente la viejita, la abuelita de él conocía sabía. Y también dice la señora que las brujas tenían que irse antes de que amaneciera, porque si amanecía y todavía las brujas estaban ahí, pues ya se convertían y creo que se morían, porque al parecer no tenían como las piernas, no que era parte como de su ritual, que se quitan las piernas, las brujas. Eso era lo que me platicó mi esposo, que su abuelita le comentó, y que también, o sea, había ahí algo como oscuro con la señora en paz, descanse, porque también mi esposo me platicó que cuando era chiquito, ella como que la tormentaban, espíritus le jalaban los pelos, o sea, como que la atacaban, y se peleaba con ellos y no se, pasaban cosas muy, muy extrañas con su abuelita. No sé si ella no era muy buena o no sé, verdad, que conocimientos ocultos tenía. Y bueno, ya para terminar nada más les quería comentar que me que les había platicado que hace unos meses mi suegro falleció, mi suegro nos platicó que están pasando cosas en su casa, como que prenen la televisión, prenen la licuadora, pero yo pienso que eso no es mi suegro, verdad, a ustedes que piensan que mi suegro puede estar espantando, para que una persona fallecida no tiene como la facultad o el poder para hacerlo. Yo pienso que no es él, y recientemente en mi suegro la caballería nos cicar con cáncer de colon, entonces, o dice, ya hubo, tal vez es él, que como sabe que estoy enferma y quiere venir por mí. Bueno, es lo que les quería comentar, los quiero mucho, su amiga Lupita Carmona de aquí de Orange, California. Saludos mi querida amiga, gracias por reportarte, y qué punto tan interesante pones aquí en la mesa, ante el micrófono, mi amiga, pues yo también estoy contigo, y yo creo que no se trata de tu suegra, ni nadie que haya fallecido regresa a molestar. O sea, si es un ser querido, no viene a molestar, puede haber ese tipo de intercambios, encuentros totalmente paranormales, en los que se sabe que hay sueños de visitación, o que son presencias que de algún modo te traen paz, tranquilidad, esas personas que no han podido superar un luto, la pérdida del mismo ser querido, ser amado, y entonces a veces se han dado los testimonios que te dicen, ya descansa, déjame ir, déjame descansar en paz, porque tu llanto no me lo permite, eso sí se puede hacer, pero no para llevarse a alguien, a ustedes qué opinan. Exacto, bueno también estamos recibiendo sus mensajes acerca del coco, del coco o del cucuy, que no es que tenga una forma específica, algunos lo han mencionado como una sombra que puede cambiar de forma, pero lo que sí es que es una historia que a través de muchas generaciones se ha comentado que se escuchan los rasgoños abajo a la cama o respiraciones que no sabes de dónde provienen en tu habitación, algunas personas también me han afirmado que les jaran los pies mientras duermen despierta y no hay nadie, ¿quién fue quien les tomó de los pies y los quiso empujar? Bueno, esto es solo alguna característica que presenta el coco. Así es ahí, detalles interesantes, como algo que ya hemos comentado, siempre parece que se presenta en la infancia, aunque casi siempre se va, no es en todos los casos, la mayoría de los testimonios comienzan entre los cuatro y diez años, sin embargo todavía algunos adultos reportan recordar con claridad esas sensaciones físicas reales, no solo un miedo psicológico, y vamos al corte y regresamos para continuar con este tema. El Miedo Fón, 55, 21, 93, 59, 26. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar, la mano peluda. Tenemos tu atención, es por eso que este espacio es perfecto para que tu producto o servicio sea conocido por millones de personas que se encuentran en este momento en su casa, su oficina o en su automóvil. Aprovecha y enúncete con nosotros, somos rss.com y tenemos un paquete justo para ti. Escribe un correo a ventasarrobarss.com, ventasarrobarss.com y sabrás que se siente estar en boca de todos. Tres cosas son inevitables en la vida, la muerte, pagar impuestos y que te tuers a un abogado, sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil, la mano peluda. Se dice que el cucú y se mueve cuando apaga la luz, ahí empieza el verdadero terror. Hola, buenas noches, Gina y Nacho, a todos los peludos maníacos, también un saludo. Les habla Carso, su amigo de Puebla. Saludos amigo. Y esta noche este es mi relato. Gracias. Excelente. Les platico que hace unos años, no muchos, tuve la oportunidad de viajar al estado de la ciudad. Y vamos a hacer un viaje desde la ciudad de Chihuahua en tren hacia el estado de Sinaloa, a los moches Sinaloa, viajando por el tren como un viaje de placentero. Viajé con dos de mis compañeros de trabajo. Llegamos a la ciudad de Chihuahua en esa ocasión, aproximadamente a las cuatro de la tarde. Y nos habían recomendado un hotel que era económico y que está muy céntrico. El hotel es el hotel campanario en la ciudad de Chihuahua. Y de inmediato cuando llegamos a la ciudad nos dirigimos a ese hotel para bajar las maletas y acomodarnos y salir a cenar algo por la tarde. Ya lo hicimos, dejamos las cosas en el hotel y salimos a dar una vuelta a las ciudades que por cierto es muy bonita. Anduimos paseando y ya por la noche dispusimos a irnos a descansar. Cuando nosotros llegamos a registrarnos al hotel, vimos que era un hotel un poco viejo, quizá del tipo colonial tal vez. Y estaba casi vacío, solamente estaba la persona de recepción. No vimos a nadie, muy silencioso y nos pareció muy bonito el hotel. Ya llegamos por la noche, nos acomodamos en una habitación porque había tres camas en esa habitación. Y como pusimos con la intención de no gastar mucho dinero para disfrutar de nuestro viaje, pues consideramos que era una excelente oportunidad. Ya nos dispusimos a acostar, pues yo me quedé viendo un poco la tele, mis compañeros ya han poco cansados por el viaje, se durmieron de inmediato. Pero pues ya por la noche empecé a escuchar, bueno se empezó a escuchar como que llegó una familia al hotel porque se empezó a escuchar muchas voces. Niños corriendo y incluso se escuchaban como pelotas en el pasillo del hotel que estaba a la puerta de nuestra habitación. Y se escuchaban risas y pláticas y pláticas y dije bueno pues que padre ya llegó seguramente a una familia que salió igual a dar la vuelta ya viene a descansar. Y bueno pues así pasó, estuve viendo la tele un buen rato todavía y se escuchaba a toda la familia, habló en lo que yo pensé que era una familia. Y se escuchaba los niños que corriendo un lado a otro y pelotas y gente adulta que hablaba y hablaba. Pues no le sé realmente mucho caso, ya al rato pagué la televisión y me dormí. Al día siguiente temprano nosotros pensábamos ir a tomar el tren, realmente no sabíamos todavía como estaba la onda con las salidas del tren. Y cuando nosotros fuimos ya nos dijeron que no había salida ya ese día del tren y nos teníamos que esperar todavía un par de días más. Pues bueno nos nos pareció mal porque la ciudad es muy bonita y encontramos cosas muy muy atractivas para conocer y nos quedamos más tiempo. Salimos todo ese día a pasear por la noche nuevamente ya volviendo al hotel, igual se vía muy solo el hotel y entramos a la habitación. De igual manera, pues ya nos quedamos a platicar un rato, ya era un poco tarde y escuchamos nuevamente que llegó la familia. Que se escuchaba que nuevamente empezó a llegar gente y yo a la y pláticas y pláticas y los niños y las pelotas. Y lo mismo que había escuchado la noche anterior, ya en esta noche pues ya están mis dos compañeros despiertos que también ellos le escucharon. Y pues nos lo que dijimos es que seguramente igual que nosotros todo todo el día se fueron a pasear y ya nada más por la noche descansar para aprovechar todo el día. Pues no le tomamos mucha importancia otra vez esa noche y hasta más tarde nos acostamos, tal vez seguían escuchando las las voces y todo lo que escuchábamos. En fin, el tercer día, el siguiente, bueno nos fuimos a pasear en la misma rutina. Y ya cuando llegamos en la noche de igual manera el hotel se veía vacío, se nos hace muy raro porque se escuchaba mucha gente en la noche y en la mañana todo muy muy en silencio. Solamente la persona de recepción y bueno también entendimos que probablemente como se habían desvelado, nos platicando y con su relajo seguramente se levantaba en tarde. Pues esa noche ya salimos a pasear y llegamos al hotel y de la misma forma ya nos acostamos, estábamos viendo la tele, ya uno de mis compañeros se durmió de inmediato. El otro pues ya estaba también a punto de dormir y nuevamente volvíos a escuchar pasos en el pasillo y que empezaron a escucharse las sonrisas de los niños y las pelotas nuevamente. Y pues lo mismo otra vez, risas y pláticas y se me hizo super raro, pero bueno lo puedo entender de alguna manera porque no nos pasaba por la mente nada malo. Pero una vez escuchamos que tocaron tocar la puerta de la habitación y la tocaron así como con insistencia, pero como escuchamos a los niños realmente pensamos que eran los chamaquitos que andaban haciendo bromas y por eso nos tocaron la puerta. No le hicimos caso, más tarde otra vez volvimos a escuchar que volvieron a tocar la puerta, ya no con tanta insistencia, pero si la volvieron a tocar y pues ya hasta le bajamos el volumen a la tele y se escucharon los niños y risas y risas. Te dije no, le digo a mi compañero no, no va a desabrir, le dije porque pues seguramente son los chamaquitos que andan dando lata nada más, para que vas a abrir. Pues ya pasó y se seguía escuchando el mismo ambiente afuera de la habitación en el pasillo, ya mi compañero se dormió y más tarde volvieron a tocar la puerta. Pues en ese momento ya se me hizo muy muy insistente y dije bueno por lo menos voy a salir para que los niños ya dejen de molestar, que nos vean que ya salimos y sus papás que les llame la atención y ya no molesten. Se sigue escuchando el mismo bullicio y los niños riendo y corriendo se escuchaba que corrían pues en el pasillo. Me levanto en la cama, voy a la puerta, abro la puerta y está completamente vacío el pasillo. No había absolutamente nadie y estaba en total silencio, no había ni un ruido siquiera. En ese momento pues ya se me hizo bien extraño, muy muy extraño. La verdad se me disola la piel al darme cuenta de eso y me metí de medito a la habitación, cerré la puerta y ya no volví a escuchar ni un solo ni nada de ruido en el pasillo. Fue algo súper extraño que pues igual jamás me había pasado algo similar. Y como al día siguiente ya salíamos temprano para, pudimos a tomar nuestro tren para la ciudad de Los Moches. Pues ya nada más, no les comenté a mis compañeros pero me quedé con esa inquietud. Pues ya nos fuimos en la mañana en el tren, llegamos ya por la noche a Los Moches y vamos a ver a algunas personas por allá que conocemos. Y bueno nos invitaron a cenar y platicando ahí estuvimos en la plática y sale el tema que en donde nos habíamos quedado en qué hotel nos habíamos quedado en Chihuahua. Y pues le dijimos que nos habíamos quedado en un hotel que estaba en el pleno centro de la ciudad y que se llamaba Gustave, era el campanario. Y luego se empezaron a reír dos de los que estaban ahí. Dice ¿No los espantaron? Dije ¿Por qué? No, dice ¿Por qué en ese hotel de por sí pasan cosas? Dice ¿Escuchan ruidos en los pasillos? Dice ¿Ostedes no les pasó? Y pues fue cuando ya hilamos lo que nos había sucedido y creo que pues sí tiene algo de misterio este hotel. No lo digo en mala onda para desprestigiarlo. Si fuera posible hasta le pueden borrar el nombre del hotel para que no haya mala fama porque en un otro nos las pasamos muy bien realmente, nada más fue esa situación. Pero sí creo que hay algo extraño y si nos pasó nosotros y ya hubieron un par de personas más a las que nos comentaron que también les pasó, entonces pues no fue algo aislado nada más. Amigos pues les agradezco mucho su atención, les agradezco el tiempo también. El contrario. El que pasen este áudio al aire, un abrazo a ustedes y a toda la comunidad de la mano peluda y que Dios los bendiga mucho y nos seguiremos escuchando pronto. Su amigo Carsole de Puebla, bye. Saludos mi amigo Carsole, bienvenido y gracias hombre, al contrario por esta historia en esos lugares tan místicos, tan interesantes. Tenemos por aquí una llamada, vamos a ver de quién se trata, buenas noches. Hola, buenas noches. Hola, me llamo Leti. Leti bienvenida amiga, desde donde nos escuchas? Pues aquí de la Ciudad de México, del alcalde ahí está Palapa. Excelente, muy bien mi querida Leti, oye nos quieres compartir algo? Sí, sí, sí, mira yo tengo un relato, bueno ese relato febrídico hace unos cinco años. Sí. Mi abuelita luchó con el diablo, es difícil de creer pero pues fue algo muy fuerte, muy pesado. Sí. Y pues a la vez muy triste y a la vez con mucho miedo. Ay. Te comparto. Mi abuelita vivía ahí en lo que es la colonia, bueno no sé esa colonia, por el mercado de Santa Julián. Ajá. En una vecindad muy grande, de hecho ahorita pues ya no, creo que ya no está, ya tiene rato que yo no voy por allá. Entonces pues esa vecina era muy grande, mi abuelita vivía hasta el fondo, cerca de unos lavaderos, dos lavaderos pues antes estaban grandotes, grandotes y tenían piletas. Sí. Bueno, había una vecina que tenía una niña, una, bueno una hija adolescente la verdad, pues ahí crecí yo también y íbamos en la misma primaria, secundaria, digamos a preparatoria. Y este, pues siempre está el, como se dice, el explorar, no, de que, ay mira, vamos a jugar la huija, mira esto, mira el otro. OK. Pero yo la verdad, pues yo no creí mucho, o sea no creía en eso porque como yo lo veía así de plástico, yo la verdad era una huija de plástico, pero el triangulito sí era, pues estaba chiquita, así, como que lo vi muy significante. ¿Cómo un juego, pareciera un juguete? Ajá, ajá, entonces yo así como que, pues yo le dije a mí, a mí, pues mi vecinita que era allá, me dice, vente, míra, me prestaron la huija y todo y pues yo le digo, ay, a poco es la huija, dice, sí, miren, vamos a invocar, dice, pues posteriormente, pues su papá tenía poco de haber fallecido y ella, pues le dolió mucho la muerte de su papá. Claro. Ella decía que quería hablar con su papá, porque lo soñaba mucho, y pues yo, pues en ese entonces, en la prepa, pues, ay, no te creo, y me decía, no, le vamos a jugar, la mina dice, para que no tenen la noche, la vamos a jugar a las doce del día, dice. Y yo, ya a poco, si será así, dice, me dicen que puedo contactarme con mi papá. Bueno, las personas, me imagino, compañeros, alumnos, yo, pues, ay, no, andale, pero no, yo no, yo no me sentía así tan necesitada, como de preguntar, ¿no? Ajá. Entonces, ese día, recuerdo, fue un viernes, no fuimos a clases, sinceramente, nos fuimos de pinta, regresamos a su casa, porque, pues, no había nadie, y éste, y éramos las dos solitas, bueno, con otra compañera. Sí. Y esa compañera no se quedó, pues, le dio miedo, y, ¿sabes? No, yo me voy, dice, yo me tengo que ir, dice, ya nos quedamos, ¿eh? Y yo, entonces, dice, anda, le dice, acompáñame, dice, voy a preguntarle a mi papá, si va a venir, dice, si va a venir. Total, como quiera que seran las 12 del día, hizo sus preguntas, y, pues, el triangulito nunca se movió, yo le dije, ves, ¿cómo es mentira eso ni el sistema? Mmm. Dice, ¿cuánto vas? Dice, que mi papá llega en la noche, y le digo, tú ya, le digo, deja tu papá, le digo, ya, déjalo, le digo. Mmm. Y, sí, el set aparece en sueños, pues, es porque te quieren decir o indicar que está bien, ¿no? Sí. No dice, pero a mí me dijeron que yo pueda hablar con él, y que él puede venir. Total, quedó olvidado eso. ¿Qué pasó? Se terminó ese día, salimos a la tienda y hicimos el diseño, ¿me acordaba? Pero, sí, sí, hicieron la sesión o no la hicieron. Ajá, pero, como yo no vi que se movió el triangulito como te comentaba, pues, al final, le cuentas, se movió, hizo preguntas, nunca se movió el triangulito, bueno, ella hizo preguntas, Ajá. Nunca se movió, entonces a mí me desespero y le dije, ay, yo agarro el triangulito del, del agujil, a 20. Mmm. Ay, luego esa cosa ni sirve, luego es pura mentira, le digo, te engañaron. Y ya hasta ahí se quedó, al ver que ya no le preguntaban, dice, bueno, vamos a la tienda, y sin nos cosas, fuimos a la tienda, pasamos a la papelería. Total, que llegó la noche para no hacerte la tan larga esencia. Mmm. Y, este, Juliana me acordaba, te lo juro, en la Juliana no me acordaba yo, yo creo que ni allá, porque pues hicimos tantas cosas. Mmm. Y, yo vivía con mi abuelita, entonces, este, yo llegué y le dije, me vuelta, bueno, mi abuelita, me dice, no, dice, pues ya, dice, mira, ya vamos a dormir, que no sé, que sí, le digo, está bien, le digo. Paso, a los baños antes estaban afuera, y estaban corriditos, así hasta el último corrido. Mmm. Entonces, pues no sé, ese día yo sentí mucho miedo, y yo le dije a mi abuelita, este abuelita le digo, yo quiero el sanitario, pero tengo miedo. Ay, dice, ve, dice, aquí, no más abre la puerta, y ahí está, luego luego dice, no, le va, acompáñeme, le digo, ay, muchachas, sana, le, pues, vamos. Pero ya, ya pasó, este, salimos, me pusimos huaraches, muchachitas, y al baño donde yo me iba a meter, yo vi unos zapatos muy grandes, como de fábrica de mineros, y me quedé así, hay un farolito, tú vas a decir, pues como es que los viste, no, pues era de noche, hay un farolito, que alumbraba muy poquito, para saber quién estaba y quién no. Entonces yo me agaché, le digo, ay, abuelita, le digo, es que los otros están cerrados, le digo, ya está ocupado. Pues Nacho nos dieron dos minutos, cinco minutos, dice, oye, si se está segura, le digo, sí, abuelita, le digo, no sé quién es, le digo, porque mira, pero yo vi unos zapatos muy grandes, muy grandes, muy gigantes, dice, me vuelta, mira, dice, ve, toca, dice, le digo, sí, entonces yo ya me salí y toqué, todo bien me agaché, dijo, ay, todavía sí, ya no hay, y toqué, le digo, perdón, le digo, está ocupado, y me hacen, no, pues me dio miedo Nacho, yo agarré y me metí, ajá, le digo, abuelita, abuelita, le digo, se quejaron, se quejaron, ay, tú estás loca, dice, a ver, pero ya fue mi abuelita y se agaché, dice, si no hay nadie, se está desocupado, no abuelita, ahí estaba el señor con sus botas, yo toqué el sanitario, le digo, y me hace, a paso, dice, ay, se ven, vamos aquí, a esta casa, de aquí, de una vecina que está al lado, ya se tenía su baño adentro, para suerte estaba despertada la señora, dice, sí, pásenle, dice que está niña, dice, esta muchacha, dice que ya tiene rato y que estaba con el señor, pero pues, obvio, nadie me creyó, no? Nacho dieron las tres de la mañana, exactamente eso que te comente, ponto que hayan sido como un símede a las doce de la noche, pero yo no pude dormir porque yo me quedé con la atentación, y le digo, me abuelta, abuelta, yo me acuerdo con usted, dice, sí, paso, no me preguntes en qué momento fue, pero dicen que, yo me quedé dormida después, el sueño me ganó, a otro día, y te digo que eran las tres de la mañana, porque fue el comentario, entre las vecinas, ay, se escucharon, sí, vieron, sí, pa, no, dice, es que no escucharon, dice, muy feo que pasó, dice, pero me abuelta al despertar, pues ve toda la bulla, y escucha, no, pues como una vecindad, dice a ella, dice, qué pasó, dice, ya vio su puerta, cómo está? Me abuelta, me abuelte, toda arañada Nacho, no, si lo hubiera arañado, que te puedo, leonas, viste los arañazas, así cuando dan un garrazo, así estaba toda la puerta, ajá, toda así, yo como vi, yo le digo, a mí se me se que fue una garra de un oso, por las los arañazos, ¿sí? Entonces me abuelta, dice, ay, dice, ¿quién me hizo eso? que no sé qué, posteriormente bueno, ya pasó, y vino la mamá de mi, de mi amiguita con la que habíamos jugado, la huija el poco rato, ay, dice, qué cree, dice, no sé qué le pasó, dice, se llama Angelica, dice, no sé qué le pasó, Angelica, dice, está bien, y da, dice, está y da, dice, ay, dice, qué cree, que me pasó anoche, dice, toda la noche, dice, no me dejaron dormir, dice, qué cree, dice, que la puerta de la rica mala de Angeliquita, dice, de ser, que, bufaban muy feo, se me abuelita, ¿cómo que bufaban, sí, dice, o ya como, esos, como si fueron toro, un buen, no sé, dice, pero toda la noche, dice, leti, dame un segundito, amiga, necesito ir al corte, no te vayas, ahí nos quedamos, ahorita regresamos. El miedo font, 55, 21, 93, 59, 26. Lo oculto, se pone al descubierto aquí, en La Mano Peluda. Yo soy Joaquín López Dóriga y los invito a escuchar las mejores entrevistas, ¿Londi cuándo pierdes? Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo fórmula, abriendo la conversación. Solitos, ni amos a quien servir, ni criados a quien mandar, sabiduría en las redes. Porque tenemos mucho que decir, La Mano Peluda. Continuamos, ¿Qué pasó con este relato de leti? Ya nos acordaban de esta invocación que hicieron a través de la huija, pero ahí estaban las evidencias que hubo una presencia. Así es, leti, estás ahí? Claro, claro, aquí está, Nacho, gracias. Entonces, la señora dijo que toda la noche se veía como, como si bufara un toro. Ajá, entonces, yo siento que fue a consecuencia de lo que jugamos, ¿no? Pero yo no me involucré tanto como ella. Entonces, bueno, para que la gente se vea, entonces, no sé, no sé, pero yo creo que es una cosa muy importante. Como ella. Entonces, bueno, pasó y pues me volví, como crees, dice, ay, sí, dice, bufaban mucho, dice, en la puerta de Angeliquita, dice, dice, mire, venga, dice, vamos para ver cómo me dejaron la puerta. Los mismos arañazos que tenía mi abuelita, en su puerta los tenía la señora. Ay, qué bebé, dice, fue el mismo comentario que hicieron las vecinas, que oyeron, como a mi abuelita le dijeron, sí, dice, señora, dice, no escucho, dice, ¿cómo corría, dice, muy feo, dice, como si fueran varios, una manada, varios toros, entonces, como había un señor que en paz descanse porque ya falleció. Y yo siento que fue a consecuencia de lo que él vio, yo, o sea, mi pensar, ¿no? Porque pues el señor estaba sano, estaba fuerte, se vea bien, el señor tenía un taxi, entonces él trabajaba de noche. Cuando él ingresa, dice, ay, sí, dice, sí supieron, dice, yo cuando llegué, dice, me bajé de mi carro, dice, y al ingresar, dice a la vecina, le decía, ¿quién va a prometerse? Dice, yo vi un toro enorme, pero enorme, dice. Se aventó una carrera, dice, de donde está usted, dice su casa, hacia arriba, dice, porque había escaleras, hacia los departamentos de arriba, dice. A mí me dio miedo, dice, yo lo único que hice fue presionarme y me termine mi casa porque mi casa estaba enseguirita, dice, ¿cómo crecí? Dice, yo vi un toro negro, enorme, grande, gigante, dice. Pero yo vi que se echó su carrera desde su puerta de usted, señor, hasta arriba, dice. O sea, yo me imagino que llegó a la casa de mi abuelita, dio vuelta en un regreso y se subió. ¿Paso? Me tocó ir a ver a mi compañera, bueno, que era mi vecinita, porque queríamos acompañarlas también de escuela y de la que se le contaba. ¿Qué onda, Gélica? ¿Le gusta bien? Dice, estoy bien. Dice, ¿qué crees que mi papá ya vino? ¡Ah, carajo! Dice, ¿cómo que ya vino tu papá? ¡Ah, algo! ¿Cómo que ya vino? Dice, mi papá estuvo aquí en la noche, dice. Mira, a venta voy a enseñar. Pero yo ella la vi. Ay, cómo es? No estaba bien. ¡Rara! Yo la vi muy válida, muy transparente, pero yo la vi rara. No era ella, yo siento que no era ella. Para la certela tan larga, dice, mirá, venta, voy a enseñar. Atrás de su puerta, ella tenía una muñeca grandota de plástico, de plástico de trapo, de esas de antes. Y siempre la tenía atrás de su puerta, sentada en un banquito. Y dice, mira, dice, te voy a enseñar, dice. Ella me dijo, dice, que mi papá va a estar viniendo. Dice, ¿te acuerdes lo que jugamos? Entonces yo en eso me recordé, dije, la huija. Y le digo, sí. Dice, ¿qué crees que la volví a jugar en la noche y vino mi papá? Mi papá me contestó y se el vino a verme. Entonces yo sacando conclusión, yo hablé con mi abuelita y me dije, la verdad, digo, mira, abuelita, es que pasó esto, esto, esto, y esto. Y yo, ay, niña, dice, ¿qué hicieron? Dice, ¿por qué lo hiciste? Dice, es que yo no jugué. Le digo, de hecho, a mí no me contesto. Yo lo único que hice fue agarrar y aventar el triangulito y decir, ay, eso ni sirve, le digo. Pero yo nunca pensé que esto fuera a ser así, le digo. Dice, pues, por eso me arañaron la puerta. Dice, por eso, vi el señor esto. Dice, por eso, la mamá de esta niña vio también su puerta así. ¿Qué hiciste? Dice, ¿qué hiciste? Pues yo me espanté mucho, Nacho. Sinceramente, yo me espanté mucho. Llevaron su mamá de mi amiguita, la vecinita la llevó con otras señoras, le hicieron este, ¿cómo se llama? Una limpia, liberación. Con el ramo, ajá, velas de la barriero, que para él susto, pero mi amiguita quedó mal. Ella se obsesionó mucho con eso. Entonces, pues, a mí me tocó la regañiza. Yo la dejé de ver unos días. Yo ya no supe nada, no supe dimos nada de su mamá. Lo único que una vecinita de la cera de enfrente nos dijo que esa la había llevado, porque le iban a curar. Pero, pues, obvio, su hija nadie iba a decir nada. Entonces, este... una de mis primas tuvo a su bebecito, pasó eso. A los pocos días, llega una de mis primas y trae a su bebecito. Te parece de 15 días de nacida. Entonces, ajá, ahí es donde te dio que mi abuelita luchó con el diablo. Pero yo siento que, por raíz de todo eso que hicimos, yo no hice nada ni jugué. Pero mi amiga, me imagino que lo hizo, porque todavía en la noche me dijo que ella, pues, había jugado y que su muñeca la había dicho que iba a llegar su papá. Bueno, llegó mi prima, yo dejé de ver a la vecinita, llegó mi prima, llegó con su bebito, 15 días de nacido y no lo habían bautizado. Entonces, mi abuelita le dijo, dice, ¿por qué no ha bautizado ese niño? Dice, ya lo hubiera llevado a bautizar, ya ver las creencias de la señora de antes. Entonces, mi prima dice, no, dice, nos vamos a esperar al mes para que lo bauticen y todo. Bueno, te parece que haya llegado mi prima bien el día miércoles. Todo estuvo tranquilo. Sí. El día jueves en la mañana, mi abuelita se levanta, no sabemos de dónde entró, no sabemos cómo llegó, no sabemos cómo se metió, tenía una huevera de gallina y vamos a desayunar, nos levantamos, ah, anda la hija, dice, mira, ahorita te das un baño, vamos a desayunar y todo, sí, un día normal. Cuando mi abuelita se mete a la cocina, ella ve un pájaro negro grande, grande, pero encima de los huevos nachos. Como tipo cuervo, algo así. Ándale, ándale, tipo cuervo, esa era la palabra. Entonces, mi abuelita, pues yo digo que dice, ah, larga, de larga, de larguense, no van a entrar aquí, y aquí no pasó nada en el nombre de Dios, Señor Jesucristo. Y pues nosotros estábamos en la tercera pieza, en la tercera pieza, pues al último, la última, ahora sí que recámara. Sí. Y le digo, mi abuelita, dice mi abuelita, y pues nosotros nos fuimos y dejamos al bebé. Ay. Y al llegar, huimos, a este pájaro alrededor de mi abuelita, y me vuelta con un trapo. Salte, salte demonio infeliz, aquí no vas a venir, no te vas a llevar a mi bebé, no te vas a llevar a mi nieto. Entonces, reaccionamos, digo, el niño, tú ahí te lo puyas, fuimos por ahí. Ay, qué estrés, sí. Ajá, pero este, ya, se ufó el cuerpo y todo, me ha vuelto bien espantada, total que ya ni desayunamos. Fuimos al mercado, trajimos este rude, y todas las yerbas que usan las abuelitas, no hay ocote, me acuerdo de su ocote. Ay, es una crucecita, ves, porque te dije que te llevaras al niño autista. Bueno, ya, este, pues yo le digo a mi primo, yo le digo, ni desayunamos, ya con toda esta gente, pero vamos a comer, sí, y vamos a hacer unos huevos, ¿verdad? Se meten mi prima, empieza a poner las cosas, revienta los huevos, nacho todos los huevos negros por dentro, poder y los apestosos. Ajá, me parece que era un kilo, medio kilo, sería mentir, no, no recuerdo cuántas pocas, vamos a ponerle un kilito, medio kilo, todos los huevos podridos y apestosos, neros, neros. Entonces, pues ya pasa. Mi abuelita dice, esto es cosa del mal por el niño, pero yo siento que fue a raíz de la huija. Paso. ¿Me dice esa encabezada? Llega la otra noche, se vuelve a meter este mismo cuervo, y al tiempo que se vuelve a meter el cuervo, pues, en lo mismo tratar de sacarlo y todo. Ya, nos metimos, lo sacamos, cerramos la ventana, una ventanita pequeña, nos pusimos a rezar, prendamos un sirio, que mi abuelita tenía, bendito, bueno, fue una noche horrible, ¿por qué? Porque pues realmente se volvió a oír otra vez ese toro, bufando. Bufando y todo, y en la puerta de nosotros, nada más en nuestra puerta. ¿Y todos loyeron ustedes? ¿O sea, las tres? Sí, mi prima, mi abuelita y yo, mi prima estaba temblando con su bebecito, cargándolo, dice, ay, dice, mi abuelita le hizo una cruz de ocotis, que pon las tijeras, y que no se van a llevar al bebé y todo. Dice, pero por qué pasó eso, mi prima, porque pasó, dice, esto nunca había pasado. Ay, dice, luego te digo, dice, fue a raíz de que estuvieron jugando a la huija, ya les dije que no. Fue el comentario otro día lo mismo, Nacho. No, las vecinas y todo. Una de las vecinas dijo ella, sabe qué, dice, vamos a bendecir, hay que sacar una vigencita, dice, o algo, porque pues no podemos estar así, no podemos dormir, dice. Total, se sacó eso y todo, y más tarde posteriormente, los lava de los pusón corridos. Miren su pileta, abajito estaba la coladera. No tenía puesta a pan y nada, sino que le ponían una piedra, para que no se salieran las ratas. Eso es, oye, Leti, dame un segundito y regresamos con tu historia. El Midofon está listísimo recibiendo tus mensajes, 55, 2193, 59, 26. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La mano peluda. Los viejos rabo verde somos como los carros, entre más viejos, más se calientan, sabidurían las redes. Porque conocemos de raíz a los especialistas, la mano peluda. Continuamos escuchando este relato de Leti, antes de continuar el hecho de, me quedé ahí pensando en esto, cuando abrieron los huevos, estaban todos negros. Podrido, sí. Exacto, el huevo, por ejemplo, en cuestión de paranormal o esotérica, cuando abren un huevo y sale oscuro o negro, se dice que pudo haber absolvido energías densas o negativas. Y ahí, con este cuervo, pues yo creo que fue la consecuencia de que absorbió como esponja esta carga pesada. Sí, porque ahí fue donde la abuelita encontró primeramente al cuervo, ahí cerca de los huevos de los mequí. Bueno, pues vamos a continuar. Vamos a ver, ¿qué dice Leti, estás ahí, ¿verdad? Sí, aquí estoy, Nacho, gracias. Nombre, al contrario. Oye, estabas diciendo que ponían unas piedras en los lavaderos, ¿no? Ajá, en la coladera. Después de que pasó todo ese getreón, volvió, ¿no? La vecina. Ah, él dice, a otro día igual, fue lo mismo. Pero me vuelta nunca dijo que se había jugado la huija. Y eso había callada, pero sí me regaño a mí. Me llevo una santa regañesa de aquellas. Esta vecina, otro día, es el comentario. Oigan, sí escucharon, dice, sí escucharon, dice qué. Ay, dice, ¿cómo estaban? Está ahí comiendo en la coladera. Se veía como, no sé, se ha escuchado cuando comen los puercitos. Sí, claro, sí, mucho escándalo. Pues estaban, ajá, y pues ¿de dónde va a haber puercos en una vecina? Pues si no hay animales. También, toda la madrugada, yo no lo escuché, yo la verdad, yo me quedé dormida, pero quien lo escuchó fue mi prima. Mi prima no duró, creo, ni la semana, porque venía a quedar a otro día. Dicen, no, dice, yo me voy, dice. ¿Sí oíste cómo estaban limpiando la coladera? Como si estuviera comiendo un puerco cuando están en la vaca y comen, y comen, no, no, no, no, no, no. Y relinché, relinché, y lloré, y lloré, dice, no, dice, yo mejor me voy, dice. Le dio miedo, sí. Me abuelita, si por su bebé más que nada, me abuelita, pues le dio, este, a otro día en la mañana, lo fue a dejarme, y se sabe, es que yo no voy a pasar esto más aquí, dice, este, pues vámonos con tu tía, le digo, sí, está bien, le digo. Pasó, nos vimos con mi tía, ya no sabíamos nada, hasta después de que regresamos, fue con el vacino, nuestra sorpresa, ya estaba en Belanda, mi amiga. ¿Cómo, Cris? Falleció. Sí, estaba falleció Angeliquita, y pues ya la estaba en Belanda, que Dios la tenga en su Santa Gloria, y en su coquipo muere mi abuelita. Oye amiga, y cuánto tiempo después fue? Pues sí, es que no tardó mucho nacho, yo creo que no en sí realidad, no te podría decir, porque como nosotros nos fuimos, cuando nosotros llegamos, mi vecinta ya había fallecido, yo siento que fue a raíz de, pues de que empezó a sentirse mal, de lo de la huija, de la huija, yo siento que a mí no me afectó tanto, porque yo no creí, o sea, yo ni la jugué, yo cuando vi que ella le estaba haciendo una pregunta, pues yo la agarré el trángulo y lo aventé, no, eso ni sirve, ni funciona, pero yo ya no te puedo decir, si ella lo siguió jugando los demás días, si después de que ya cada quien a su casa, ella lo jugó, no te sabría decir, sería mentirte, no, cuando ya llegamos nosotros, pues fue cuando, pues vimos ahí, un moño corona, así, pues vimos a esta señora, la vecina, que pues Angeliquita había fallecido. Amiga, o sea, ¿qué habrá sido en cuestión de un mes, dos meses? Yo creo que sí, y a los pocos días fallece mi abuelita. ¿También? Sí, me acuerdo, me acuerdo, yo siento que se la llevó, pero todo fue a raíz de ese juego Nacho. Oye, tu abuelita se espantó seriamente, o ella quiso mostrar en Teresa. Sí, porque, pues, ella, cuando luchó, ah, ahí te digo, después de que ella le dijeron que fue cobrar una iglesia, ya después de que se le había aparecido la pássara en la cocina y toda, vimos a una iglesia, le platicamos el padrecito, de hecho, no sé si toda esta iglesia cruzaba a la María Ociliadora, está en Salesiano, creo, Marina Nacional, ya no me recorzó mucho, no sé si estáis, le dijeron que, pues, ese cuervo y todo lo que estaba pasando era el diablo, entonces le dijeron una abuelita que tenía que hacer limpieza, que tenía que rezar mucho, veladoras, bendecir, llevar una aguabendita, nadie podía dormir esa noche, todo para ahí, digo, yo primero, porque, pues, yo vi a este señor en el baño, posteriormente ya fueron los arañazos, luego el señor, el taxista, y también después de que hubieron como tres o cuatro muertes en la vecina, porque después de eso, primerito fue el señor, después del señor, ya vino mi prima, todo, pasó todo lo que nos pasó, ya después fue mi prima, después fue Angeliquita, lo que falleció, y al último fue mi abuelita, y pues, ese es mi relato Nacho, hombre, qué relato, qué experiencia, amiga, oye tu abuelita, falleció en casa o en el hospital? no, ella falleció en casa, nosotros cuando llegamos, a los pocos días nos instalábamos y todo, pero ¿qué crees que la casa tenía? como un olor muy, ay, como, como, drenaje, esa es la palabra, un día mucho como drenaje, ese sentí a la casa muy fría, nosotros pensamos que pues, como no estuvimos ni nada, y pues teniendo los lavaderos, las coladeras, y los baños, nosotros quisimos pensar que era eso, pero pues no, yo siento que era como un aviso. Ok, o sea, cuando tú dices cuando llegamos, ¿significa a cuándo regresaron, verdad? Ajá, cuando regresamos, porque no se habíamos ido con una tía, porque pues a mi abuelita le dio miedo de que siguieran esas cosas, pues primero este señor, lo que yo vi, después los arañazos, tanto en la vecina como en ella, y nada más en sus portas, porque nadie más, la único que tenía los arañazos era mi abuelita. Oye, y... Y cada vez pues posteriormente, tu abuelita, perdón, tu abuelita llegó normal, digamos, llegó bien. Sí, llegó bien. Ella, normal como ahorita, por ejemplo, que llegamos y... ya llegamos, hija, ya aprieta la ventana, este, en el nombre de Dios, bendito sea Dios, prende la tele, o sea, no todo normal, todo normal, todo normal, y a los pocos días, pues que te doy una semana, fallece, chame abuelita. Oye, ¿tú crees que le impactó? ¿Le impactó el hecho de saber que había muerto tu amiga? Yo siento que sí, porque... pues ella no lo creía ni yo tampoco, o sea, yo no... yo nunca me imaginé. Nunca, nunca. Yo la verdad te voy a hacer sincera, yo nunca me acerqué a su atahudo, a su tumba, pero... muchos, las personas que llegaron ahí se acercaron, que paban por él el que cebollo, vinagre, y se pongan ahí, decían que se veía muy flaca, como si lo hubieran chupado la energía, y muy pálida, muy así, como muy amarilla, muy... Ay, no sé, yo no podría describirla porque yo no la vi, mentiría así. Yo dije, ay, sí, la vi, no, yo no la vi, pero sí dicen que se veía muy calabérica, una palabra correcta. ¿Te refieres ahorita a tu amiga? Ajá, ya, pues... ¿La abuelita se habrá acercado a verla? Yo siento que sí, porque ella estaba muy cerca, no sé si ella recibió toda la energía, o algo pasó, o algo recogió ella, o fue a raíz, la verdad, de todo esto que... pues es que, yo no me siento tan culpable, porque no siento haberlo provocado, porque yo no jugué, yo no me metí de lleno. Sí, no, no tienes por qué sentirte culpable, o sea, yo lo que hizo fue aventarlo y ya, pero yo no supe lo que hizo mi... mi vecina, yo no supe... Después de todo era de ella, ¿no? ¿Qué le pasó? Exactamente, porque ella quería ver a su papá. Ajá, y ella consiguió la huija y ella fue la que lo propuso. ¿Se la prestaron? Ah, se la prestaron, sí. Sí, porque de hecho, cuando nosotros salimos, que se la no filmamos a clases, ella me dijo, mira, dice que lo conseguí, para poder hablar con mi papá, dice, me lo prestaron. Y pues yo me quedo y yo yo la presto, pues te digo que como yo lo vi de plástico todo, le digo, ya poco sí funciona, le digo, ya poco va a hablar ahí con tu papá, sí, dice, me dijeron que sí funciona, que yo puedo ver a mi papá. Pero yo ya no supe pues qué pasó, porque pues, de ella en su casa, yo en la mía, pues mentiría al decirte, ¿no? Yo nada más lo único que supimos es que se empezó a enfermar y enfermar, y pues que ella también, yo creo que ya si es que le espantaron, le espantaron más, porque pues ya para llevarse la curar, y ya después no sabés dónde fue, y ya cuando nosotros llegamos, pues ya había fallecido. Sí, mira, nada más para... Y a los pocos, ya fallece mi abuelita. Sí, mi amiga, qué tristeza, oye pues ya nada más para dejar las cosas súper claras. Yo sé que el hubiera no existe pero... Claro. ¿Tú crees que si ustedes no hubiesen jugado con la huija si tu amiga no hubiera conseguido la huija todo seguiría normal? Sí, porque nunca había pasado nada de... jamás, jamás, jamás, jamás. Fue a raíz de de todo eso que se provocó, pero yo... luego si me gana la melancolía, pero digo yo no hice nada, yo no la... Yo no supe qué más eso. Entonces, sí, me llevé... mis regañas, oye mi abuelita porque me dijo que a raíz que... porque le había jugado, que todo por andar jugando. Cuando después mi abuelita falle iglesia a pedir consejos y el padre le dijo que vendisierra y todo, le dijo que precisamente ese cuervo era pues el chamoco. Ok. Porque estaba mi sobrinito y como no estaba optizado. Amiga, dame un segundo. Néstor, diga la pausa de la gente, perdón, pero es necesario. Aguantame tantito. El Midofon sigue listo 55, 21, 93, 59, 26. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero sólo una de comprobarse aquí en... La mano peluda. ¿Quieres iniciar a hacer crecer o monetizar tu podcast? Todos los secretos de TOPS. ¿Dónde y cuando quieres? Va a cambiar la vida. rsse.com almacenamiento, distribución y programación de tus episodios en un solo lugar. Hosteado y distribuido por irises.com rsse.com Hacer podcast de manera fácil. Lo que está bien es que no puede estar mal. Sabituría en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural. La mano peluda. Continuamos, hemos estado escuchando el relato de Leti y todos estamos atentos a lo que sucedió y a lo que nos ha hecho el reto. Y si no hubiera estado presente el factor huija y la invocación quizá las cosas hubieran podido ser diferentes. ¿Estás ahí, amiga? Sí, aquí estoy. Gracias, macho. No, al contrario, gracias a ti nos tienes a todos impactados por esta historia. Y a mí tal vez lo que más me puede llegar, amiga. Es que, pues tú estás consciente de que una noche estaba completamente normal. Hicieron esta asesión de huija y las cosas cambiaron terriblemente. Totalmente, totalmente. Yo a ella fue la ahora sí que te puedo decir la última vez que la vi porque después de que jugamos, digo yo ya a mí ya se me había olvidado y digo jugamos porque pues yo también estaba ahí de pues me he dicho que yo no hice nada. Sí, lo intentaste, ¿no? Pero como no me llamó así mucho la atención por cómo la vi yo le dije, ya esto ni sirve, lego ni funciona. Ay, y te voy a saber, ay no lo habientes. Dice, bueno, dice, ya nos salimos y nos a la tienda, hicimos nuestras cosas. Bueno, pues ya me voy, yo me regreso a mi casa y ya se metió a la suya. A raíz de eso ya en la noche fue cuando yo empecé primero porque pues yo me andaba del baño y yo quería ir al sanitario y te digo que yo vi unas bototas así grandes. Y ahí empezó todo para ti. Y ahí empezó todo ya después se vinieron los espantulos arañazos luego lo que dijo el señor también precisamente y el el señor que vio al estorogramotito y todo el choco falleció porque el choco le era taxista. Oh. O sea, unos daños colaterales muy muy fuertes ahí por todos lados a mí. Sí. Y yo creo que otra cosa más que impactó fue el hecho de que la mamá de tu amiguita fuera de decirles, oigan, pues ¿qué pasó? Porque mi, mi hija está así asado, ¿no? Sí, pero nadie dijo nada. Yo me abro así que mi abuelita no dijo nada porque pues me echaba de cabeza y me decía, ay, todo por su hija vea lo que pasó. Sí. Entonces en este caso pues mi abuelita así no dijo nada y se pudo ver a mi hija y la señora la más lo único que dijo es que toda la noche la habían estado estén bufando ahí en la en la puerta de su casa igual arañando. Ten los mismos arañazos pero nada más en su casa de ella y en la mía. Ajá. Yo así como veo siento que se manifestó tanto para las dos. A mí por espantarme yo siento que por no creer pidi ella por ver a su papá pero en ella fue peor. Sí, claro. Sí, sí, por supuesto. Ahora, su mamá creo que fue a raíz de la huija o sea en ese momento no pero después sí se enteró ¿Qué crees? Que sería mentirte Nacho ya no supe, ya no tomé conocimiento porque después de que ella dijo eso, se llevó a la niña, a un sercio de Ongel y a mi amiga. Y ya no supimos yo ya no supe de ella hasta que posteriormente cuando mi prima se fue que dijo, ay no dice yo me voy, venía por unos días pero mejor yo me voy. Entonces también nos fuimos a casa de una tía y cuando regresamos ya fue cuando vimos que estaban las coronas y viviendo alguien pero yo jamás, jamás me pasó totalmente que fuera mi vecina, mi amiga. Yo nunca me acerqué para que te voy a mentir, nunca, nunca me acerqué de hecho a mí me dan miedo a mí no me gusta estar en los funerales pero la que sí estuvo ahí fue mi abuelita yo siento que pues ahí fue como una cadenita porque primero el señor chocó y posteriormente pues mi amiga se puso mal y en el tiempo que se puso mal mi amiga fue lo que pasó con estos huevos que tengo que llover en pájaronero y exactamente como tienes un cuervo entonces ya posteriormente fue mi abuelita la iglesia, eligieron que no era pues que ni era bruja que era el chamuco el que estaba presentando porque el padre sí supo que pues yo le dije la verdad, es que yo no jugué la huija pero lo intentás, le digo sí, dice que pasó y yo como vi que no funcionaba el triángulo pues yo agarré lo a venta y azoto porque pues cayó en el suelo dice que más pasó y digo pues a mí me pasó esto de tu yes dice pues sí, dice pues tu abuelita no luchó ni con una bruja ni con un ente, ni con un espír, ella luchó con el diablo, por eso todos los huevos se pudrieron así pero fue la consecuencia de lo que ustedes hicieron sí, claro wow, amiga, oye, qué tristeza una serie de calamidades llegaron después de esta pues esta incesión de huija ahora te voy a hacer franco la insistencia de tu amiga por querer hablar con tu papá vio con su papá, perdón creo que atajo seres malignos porque ellos se dan cuenta de cuando hay una necesidad y no necesariamente que haya hablado con su papá, ya ves que te dijo sí, habler con mi papá vino a mi papá no, yo creo que era un ser engañador que lo único que quería era sumirla más en ese cuadro en el que se encontró en el que falleció, a fin de cuentas porque fíjate que te digo que todavía cuando yo le dije me sé qué crees yo estaba muy ida, yo la vi muy ida dice yo ya hablé con mi papá eso sí estaba ida, pero como con una sonrisa o sea, no he ida de que hay pues algo la espantó, algo no estaba ida ella como que estaba feliz como que se enfocó en que vio a su papá y habló con su papá porque la muñeca ya se lo había dicho sí pero yo cuando nos acertamos dice mira, a vento voy a enseñar a la muñeca para qué veas, ella me dijo que su papá va a venir en la noche y yo no la vi, yo a mí me dio miedo y yo digo, tú estás loca, luego ya me voy posteriormente pues yo le tuve que decir la verdad mi abuelita todo lo que pasó y pues a mí me reaño y a raíz de todo eso yo ya no supe si ella siguió jugando si cuántas veces lo hizo si jugó en la noche, si jugó otro día el chiste de que pues a los pocos días llegó la vecina le comentó mi abuelita, yo vi la eso, si yo vi la puerta a los míros arañezos que tenía su puerta los tenía a nuestra puerta obvio ya me abuelte y no dijo nada, pero después me regaño a mí, también el padre me dijo que para qué habían abierto puertas y pues que lo que teníamos que hacer era quemarla pero pues yo ya no supe porque se llevaron a mi amiga y ella se la llevó, ella se la quedó pues ya no supimos qué pasó, cuando la señora a los pocos días él solo le comentó a mi abuelita que seguía muy mal, que la habían hecho limpias, que la habían llevado y que pues no, ella seguía peor se la llevaron, ya nosotros ya no supimos sería mentirte, pero ya nos supimos, ya nosotros cuando regresamos te digo que la casa de mi abuelita olía muy feo como adrenal, jacaño se sentía, eso sí, muy fría la casa, pero fría, fría cosa que nunca había estado así la casa de mi abuelita, jamás yo siento que fue a raíz de este pajaro que entró y no sé, no sé eh... ya posteriormente pasó y pues ya falleció mi vecinita, era mi compañera de escuela y a los pocos días la semana falleció mi abuelita y... oye amiga, ¿conoses el diagnóstico médico de tu amiga o de tu abuelita? pues mi abuelita estaba bien hecho ahí en el médico le dijeron que fue un infarto muerte natural, o sea eh... pero no me... no no siento, digo porque sí estaba sana, estaba todavía res y habiendo una... es una señora muy viabaracha para la edad que tenía eh... no sé yo lo que sí noté, eso sí te lo puedo decir es que a raíz de que pasó esto de este pajaro mi abuelita bajó mucho, mucho de peso mi abuelita era así robusta eh... pero no eso sí lo notamos, pero nosotros pensamos que era presamente pues no sé, problemas o que no había comido ya ves que siempre las abuelitas andan bien atariadas o algo si, si, pero... oye amiga y ahora que lo mencionas y... digamos en cuánto tiempo notaron que estaba bajando de peso, en un mes, dos meses en cuánto tiempo? no, pues fue, yo lo noté en 15 días qué bárbaro! pero en 15, yo siento que se chuparon la energía, pero... no, se le pegó mi amiga se le pegó la energía ah, eso, sí porque así yo, yo me quedé, porque mi abuelita no estaba así si... en el parte te digo pues... nadie supo, me ahora sí quedo, así que me ha vuelto así, yo vestí secreto, pero nadie supo que lo que había pasado en realidad, no? solamente yo mi abuelita y pues de esta señora que jamás de este tiempo para acá, que ya son 5 o 6 años yo ya no la volví a ver, yo me salí de ahí posteriormente pues yo me dediqué a trabajar hacer mi vida normal, pero me costó mucho trabajo, porque yo me sentí a culparle por todo eso, no? pero ya después ir con un padre y me dijo que no, que hice mal, sí pero que eso no lo... no lo probo que yo... no, claro que no, amiga claro que no, tú fuiste igual que tu amiga y bueno, igual que inclusive tu abuelita pues una víctima tal vez en este caso de la ignorancia de no saber que eso es muy peligroso de desestimar el poder que tienen los seres del malos pues sí, efectivamente son demonios mi amiga, y que buscan desajustar a las familias para que se rompa el equilibrio y entonces ellos poder actuar de manera pues fuerte y contundente ahora... exactamente mi querida Leti, una pregunta tú has tenido algunas otras experiencias después de todo esto pues, fíjate que después de que me pasó eso yo vivía con mucho miedo mucho miedo con... sentimiento más que nada porque... ya la ves culpa pero... ya después hablando con un padre me hice entender que yo no tuve culpa de hecho, hasta me dijo recuerda que la curiosidad de Natolga aquí no... fue tanto para ti, dice porque tú no te anclaste, tú no te enganchaste tanto ahí en eso, tú a mejor hiciste... una pregunta tonta no viste respuesta o tu amiga hizo la pregunta y como no le respondió pues, tú no te enganchaste entonces no tienes que sentir culpa dice que hiciste mal porque ve todo lo que se despertó y no sabemos que más haya hecho ella para que pasara eso tanto nada más en su casa como en la casa de ella, dice yo viví con mucho miedo después de eso pues... no sé si era porque... mi pensar, dicen que la mente hace ver cosas o escuchar cosas que no pero todo era muy reciente muy reciente, entonces yo me enganche mucho que... cualquier cosita es que me espantaron es que me hicieron el otro hasta que... yo por mis medios solamente lo logré platicar con una señora ya grande que conocí en mi trabajo entonces a mí lo que me dijo, sabes que lo que tienes que hacer es que te acuren de espanto y te traes mucho espanto a raíz de todo digo sí porque yo siento así como un nudo en el pecho que no puedo desahogar que quisiera así como hasta que no lo saque decir ay... o fin respire, ya soy tranquila claro, sí y fueron como... en los 15 días 20 días de estar curándome de espanto porque se me fue el hambre yo también bajé de peso se me fue el hambre yo comía pero... sentía que tragaba pero no me llenaba entonces ya posteriormente después de todo eso pues mira logré salir adelante y olvidarme de esos juegos y no volver a hacerlo y pues mi única recomendación es que nunca agarran una weja ni siquiera por para ver qué se siente porque pues aquí pasó lo que pasó y pues me huelita lucho con el diablo a raíz de eso y la historia es una historia muy fuerte que por supuesto lamentamos mucho aquí nuestros amigos también estarán de acuerdo que queda la lección del no jugar a la weja lo decimos de una forma pues metafórica porque en realidad no es un juego es una invocación pero decimos jugar a la weja no es una expresión y cuando sabes el alcance de este instrumento mejor ni te metas exacto de hecho el padre cuando yo hablé con él me dijo que yo había despertado demonios no fantasmas ni entes fueron demonios digo pero yo no los desperté bueno dice quien los haya jugado tú estuviste ahí se despertaron demonios porque ya para hacer fíjate un toro de donde va a salir un puerco que esté comiendo a toda la madrugada pues que puede comer de la coladera si no hay nada más que agua si ahora no hay manera de que tú digas bueno vivo en un campo estoy en un bosque estoy no sé en una cabaña para qué para qué digas te están los cuervos se vienen aquí donde has visto que aquí en la ciudad de méxico y si no se hay pero pues esos son los lejanos dice bueno yo nunca he visto un cuervo dice pues si verdad dice entonces tú no ahora sí que no despertaron fantasmas no despertaron hay sombras no dice lo que despertaron fueron demonios el demonio se manifesta a través de un puerco de un cuervo de un toro si jamás en la vida jamás en la vida me van a quedar ganas ni siquiera de verla y me amigas tienes toda la razón y pues te agradezco mucho que nos hayas compartido con todo detalle esta historia porque seguramente a más de uno le esta cayendo el 20 si tenían esa tentación si tienen por ahí guardada una aguija más vale que se deshagan de ese instrumento no la abran no la toquen porque yo lo digo por experiencia que yo lo viví en carne propia yo lo apacé y no se unía mi peor enemiga nada de eso y pues hay que tener cuidado en lo que hacemos a quien invocamos porque no sabemos que demonios vamos a despertar es mi relato Nacho hombre pues te agradezco mucho mi querida Leti te mandamos un fuerte abrazo y espero que no sea la ultima vez que charlamos claro que no pues ahora cuando tenga tengo otras más pero y creo que esta es la que más me dejó marcado y pues por eso les dije esta tremido y tristeza pero pues bueno ya tenia que sacar lo que tenia que sacar y pues no juegue nunca con la aguija así es que tengas bonita noche amiga gracias Nacho hasta luego Gina que descansen y que tengan una excelente noche de terror bueno no tu ya no después de escuchar eso como el Leti pues cuanto hacemos aquí he escuchado también las experiencias que cuando se refiere a la aguija de las consecuencias para nada son positivas si fíjate Gina para mi era muy importante saber cuánto tiempo había transcurrido en manifestar los efectos o esos daños colaterales de todo este evento trágico y mira dice que en 15 días notó que su abuelita bajó de peso lo que quiere decir que ese ser se le pegó a su abuelita eso lo que le llaman la muerte seca justo es lo que ocurre la gente comienza a perder masa muscular pese a perder volumen la gente flaca adelgaza demasiado no se sabe por qué los doctores no encuentran una explicación los análisis clínicos no revela nada es importante que sea un factor a considerar ahí es cuestión energética eso oye también hablando del cucuy para las historias coinciden en sentir algo que jala los pies mientras intentan dormir algunos dicen que cuando se atreven a mirar debajo de la cama el ruido desaparece personas que han escuchado pasos suaves dentro de la habitación cuando están solas principalmente pero también nos han contado de la puerta de clóset que se abre lentamente sin haber viento viento corriente de aire porque se abre después de esta experiencia muchas personas deciden ya dormir con la luz encendida y bueno aquí tenemos más experiencias que tú quieres contar por supuesto vamos a escuchar hola y en enacho me acordé de mi hermano mi hermano trabajó como taxista mucho tiempo se llamaba taxi rápido me contaba que cuando los castigaba a él lo enviaban a la base que estaba en el pantheón municipal y pues él trabajaba generalmente en la noche y que ahí esperando él y unos tres taxis por mucho cuatro que de repente a ellos les tocaban el cristal de la ventana o que escuchaban sus hurros o que escuchaban como que gente venía caminando de la cera y cuando volteaban pues no había nada o que les movían el carro me contó que a uno de sus compañeros que dejó de trabajar ahí le pasó este pues algo que lo asustó mucho este que le pidió que la llevara a su casa la llevó y se bajó ahorita te dice algo a pagar que se metió a esa casa y él espero como media hora y pues no salió a la muchacha y en eso el taxista pues se bajó y le tocó a la casa y salió una señora y le dijo que pues estaba esperando la muchacha que había dejado para que le pagara lo de la dejada y la señora le dijo no pues es que aquí no hay una muchacha como no dice si acabó de dejarla hace media hora que entró y me dijo que ahorita venía dice pues la única muchacha que llegó aquí vivir era mi hija pero ella murió hace cinco años ahí el muchacho se quedó pasmado y se regresó a la base y todo blanco y mi hermano le dijo que pues que le pasaba y ya le contó eso y ya mi hermano dice que al otro día y el muchacho había renunciado del susto que tuvo pues que llevó una muerta mucho de eso de que llevan muertos a las casas y no sale nadie pero me acordé que me lo había dicho mi hermano cuídense mucho muchas gracias mi amiga gracias por tu historia agradecemos que nos compartan este tipo de situaciones que no congarquiera lo podemos platicar porque muchas personas no creen que esto puede ocurrir pero aquí cada noche sabemos que es posible así es mis amigos gracias por habernos acompañado con esto nos vamos Gina agradecemos tu participación te invitamos a que mañana estemos nuevamente juntos mientras tanto descansa que Dios te bendiga soy Gina Abiles hasta luego Gina yo también me despido soy Nacho Muñoz agradecido con Dios y con ustedes porque juntos escuchamos buenas historias que tengan la mejor de las noches descansen y como decimos aquí cabod el programa se termina pero la investigación continúa aquí es la mano peluda esta fue una producción de grupo forrula