Relatos de la Noche

Jugamos a la Ouija en un Cementerio (Diciembre de Terror)

37 min
Dec 23, 20255 months ago
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Summary

This episode of Relatos de la Noche features four supernatural horror stories from listeners across Latin America, including encounters with mysterious entities, ouija board sessions in cemeteries, ghostly apparitions, and paranormal workplace incidents. The host announces a studio relocation to a reportedly haunted location to enhance storytelling atmosphere.

Insights
  • Paranormal experiences often involve sensory distortions and physical manifestations (moto malfunction, paralysis, temperature changes) that suggest psychological and physiological responses to fear
  • Community-driven content model creates emotional investment where listeners share deeply personal trauma narratives, indicating strong audience loyalty and parasocial relationships
  • Ouija board usage among adolescents serves as a gateway to increasingly risky paranormal exploration, with peer pressure and dare culture escalating supernatural experimentation
  • Spiritual/religious interventions (baptism, prayer, clergy consultation) are presented as legitimate remedies for paranormal afflictions in Latin American cultural contexts
  • Unresolved supernatural incidents create lasting psychological effects including hypervigilance, avoidance behaviors, and persistent sense of presence or threat
Trends
Paranormal content consumption as coping mechanism for grief, trauma, and existential anxiety during holiday seasonsOuija board revival among Gen Z and millennial audiences despite historical warnings about psychological risksStudio relocation to 'haunted' locations as content authenticity strategy to differentiate paranormal podcastsCross-border Latin American paranormal narrative sharing creating regional folklore standardizationIntegration of religious/spiritual solutions into secular paranormal discourse reflecting cultural syncretismWorkplace paranormal experiences emerging as new content category beyond traditional haunted house narrativesLong-term psychological impacts of paranormal encounters (nightmares, dissociation, persistent presence sensation) becoming central narrative elementsListener anonymity and pseudonym use enabling disclosure of traumatic paranormal experiences previously kept secretGenerational trauma narratives where paranormal incidents affect family members differently based on spiritual beliefs
Topics
Ouija board safety protocols and historical warningsParanormal experiences in cemeteries and liminal spacesPsychological effects of supernatural encountersReligious/spiritual interventions for paranormal afflictionsAdolescent risk-taking and paranormal explorationWorkplace hauntings and occupational paranormal incidentsGhostly apparitions and visual manifestationsDemonic possession and malevolent entity encountersGrief-related supernatural experiencesSensory distortions during paranormal eventsFamily trauma from paranormal incidentsHaunted location documentation and investigationCultural beliefs about death and afterlifeParanormal content as mental health coping mechanismStudio location strategy for paranormal podcasts
People
Oriel
Host of Relatos de la Noche podcast; announces studio relocation to haunted location and moderates listener-submitted...
Gerardo
Listener who submitted account of encountering large hooded figure on bridge in Veracruz, Mexico around 2015
Alex
Listener who experienced paranormal ouija board session in cemetery with friends Alberto, Juan, and Luis in El Salvador
Alberto
Friend of Alex involved in cemetery ouija board session; attempted to remove finger from planchette during encounter
Juan
Friend of Alex who experienced severe nightmares and paranormal harassment after cemetery ouija session; eventually c...
Luis
Friend of Alex who deteriorated mentally after cemetery ouija session, became homeless, and died years later on street
Catalina
Young nurse who died during 1976 Guatemala earthquake while caring for terminally ill mother; haunts house where she ...
Pita
Anonymous listener from León, Guanajuato working in criminal justice sector; experienced paranormal workplace inciden...
Quotes
"¿Creen que sería especial que relatos a la noche se grabara desde un lugar donde los policías del barrio evitan entrar simplemente por miedo?"
Oriel (Host)Opening segment
"No le pidas nada que no esté dispuesto a pagar"
Ouija board seller (referenced by Alex)Cemetery ouija story
"Yo no miento, fe, confirmalo"
Entity via ouija boardCemetery ouija session
"Nunca encontraron una explicación"
Santiago, Chile listener1979 funeral apparition story
"Nunca hay que responder a los muertos ni a lo que no pertenece a este mundo"
Pita's grandmother (referenced)Workplace paranormal incident
Full Transcript
Los extraño mucho comunidad. Muy buenas noches y disculpen si se sintieron abandonados estos últimos días y es que además de que estuvimos perdidos en aeropuertos dando vueltas sin poder llegar a nuestro destino, nos hemos mudado de estudio y eso es muy emocionante porque queremos mejorar para ustedes pero también por una razón muy muy interesante. Ustedes saben que yo intento mantenerme eséptico siempre pero les quiero preguntar. ¿Creen que sería especial que relatos a la noche se grabara desde un lugar donde los policías del barrio evitan entrar simplemente por miedo? ¿Creen que una historia tiene incluso más poder si se narra desde un lugar embrujado? Ya les iré contando, les iré explicando de esta historia pero por ahora es momento de continuar este diciembre de terror y tú y estás escuchando relatos de la noche. Hola Oriel y a toda la comunidad. Mi nombre es Gerardo y llevó años escuchando las historias que llegan a este canal. Hoy por fin me animé a compartir algo que me pasó y que jamás se podido explicar. Esto ocurrió alrededor del año 2015. En ese entonces se estudiaba la preparatoria pero cuando tenía vacaciones me gustaba meterme a trabajar una fábrica donde confeccionaban camisas y blusas más que nada para ganarme algo de dinero. El trabajo estaba en un municipio de Alto Tonga a Veracruz a unos 10 minutos en motocicleta de donde yo vivía y es que yo siempre me movía en moto y iba al trabajo por la mañana regresaba a casa la hora de la comida y por la tarde volvía a la fábrica. Era algo completamente normal para mí. Una tarde después regresar de comer hubo problemas con la red eléctrica de la ciudad y decidieron dejar salir al personal un par de horas antes. En lugar de irme directo a casa decidí pasar a ver a una ex novia que atendía una la bandería, algunas cuadras de ahí. Nos quedamos platicando y sin darme cuenta a el seizo de noche. Alredor de las ocho y media decidí regresar a mi casa y ya manejaba tranquilo cuando a mitad del trayecto justo en el camino donde hay un puente que cruza un río. En el camino cambió de golpe. Una niebla en muy espesa apareció de repente. No era raro que hubiera neblina por la zona pero lo extraño fue que solo estaba concentrada en ese tramo del camino. De en medio de tu sentía algo raro como mucha ansiedad. La gaya es la velocidad porque casi no se veía nada y con diva cruzando el puente la moto empezó a tironearse como si fuera a apagarse. Las luces parvadearon varias veces. En ese momento alcanceve una figura sentada en medio del río. Aunque estaba sentada era enorme, mucho más grande que una persona normal. Llevaba una especie de túnica oscura y algo parecido a un gorro muy alto y punte agudo. No distinguía el rostro, solo la silueta pero completamente fuera de lugar. El miedo me invadió a acelerar la moto con todas mis fuerzas sin importar la poca visibilidad. Solo quería alejarme de ahí pero por más que aceleraba sentí como si algo muy pesado hubiera brincado y subiera subido conmigo. La moto iba forzada como si cargar un peso extra ya avanzaba apenas. El corazón me la tía con tanta fuerza que pensé que se me iba a salir del pecho. Empecé a resar lo poco que recordaba tratándose no perder al control. En el fondo de mi cabeza vio ni idea muy clara, no voltear, no mirar por los espejos. Seguiese hasta que después de pasar el río llegué a una zona donde ya había casas con luces y lámpas en sentidas. En ese momento la moto se sintió ligera de nuevo y comenzó a avanzar con normalidad. Yo seguié rezando hasta llegar a mi casa. Cuando entretenía ganas de vomitar, sentía mareado, con los ojos llorosos y el cuerpo temblando. Mi mamá salió al verme así y le conté todo lo que había pasado. Ella fue por un cigarro. Me pasó el humo por el cuerpo y me dijo que le dieron escaladas, que eso ayudaba a quitar el mal aire. Ese que a veces se pega con nada sólo de noche. Después de eso vomite al coscuro, muy desagradable y fue entonces cuando por fin me sentí un poco mejor. Hasta hoy no sé qué fue lo que viesa noche ni qué fue lo que se subió conmigo al moto. El horrado es que tampoco es a vidro de alguien más que haya vivido algo parecido en ese lugar. Lo único que les puedo decir con certeza es que nunca me volvió a pasar nada así, que sigo transitando por ese camino todos los días a distintas horas y no he vuelto a ver nada extraño. Pero eso sí, cada noche de niebla vuelve todo, todos los recuerdos. Todos en aquella noche vuelve a mi mente con total claridad. Por eso la odio. Gracias por escucharme. Oloriel y la comunidad. Por favor si es y es compartir esta historia o mi te binombre real, puedes llamarme simplemente Alex. Yo os escuchando relatos el anoche hace muchos años, prácticamente desde que inicio al canal. Sin embargo, por alguna razón nunca me había animado a escribir. Y no porque no quisiera, sino porque esa historia sigue siendo muy dolorosa para mí. Cada vez que la recuerdo regresa todo, los sueños, la culpa, el miedo, cosas que pensé que ya había dejado atrás. Suédiz Amiguel, el Salvador. Cuando tenía alrededor de 17 años yo tenía tres amigos inseparables, Alberto, Juan y Luis. Crecimos juntos y vamos a la misma escuela, salimos todos los días, teníamos los mismos gustos y las mismas inquietudes. Ejramos como hermanos. Desde los 14 o 15 años empezamos a interesarnos cada vez más por la música rock. Y con el tiempo nos fuimos yendo hacia cosas más oscuras, como el dark metal. Y ojo, no culpo al género. Incluso hoy los sigo escuchando, pero si nos dejamos llevar por esa tapa de rebeldía y curiosidad, todo lo que tuviera que ver con lo prohibido nos llamaba la atención. Casas abandonadas, historias de fantasmas, magia negra. Si alguien nos decía que en algún lugar asustaban, esa misma noche vamos a meternos, sólo para comprobarlo. En una ocasión entramos una finca abandonada muy conocida en el barro. Se decía que había sido utilizada por una pandilla muy violenta para cometer atrocidades. Esa noche apenas al entrar, escuchamos gritos y murmullos tan reales que salimos corriendo si mirara atrás. Tiempo después supimos que las autoridades encontraron cuerpos ahí. Cualquiera pensaría que sería suficiente para detenernos, pero no fue así. Al contrario, eso, el haber sido testigo, sea algo paranormal, nos empujó a seguir buscando más, a repetir la experiencia. Por eso es que después eso compré una huija, y lo usábamos todo el tiempo, se volvió algo cotidiano, y la persona que me la vendió me advirtió una sola cosa. No le pidas nada que no esté dispuesto a pagar. Esa regla lo rescatábamos, nunca pedíamos favores ni deseos, sólo preguntábamos, sólo jugábamos, o eso es lo que creíamos. Pasaron un par de años así, hasta que alguien fuera de nuestro círculo nos dijo que lo que hacíamos era un juego de niños. Que si queríamos experimentar algo real, tenemos que hacerlo en un cementerio, a medianoche, que es la única forma de elevar el juego a esas alturas. Y claro más que asustarnos en ese momento sentimos esas palabras casi como un reto. Y planamos todo, pensamos en fechas especiales, Halloween, Semana Santa, pero al final decidimos hacerlo cualquier día, en cuanto hubiera oportunidad. No recuerdo la fecha exacta, sólo que estábamos cerca del cementerio general, el principal de la ciudad, y yo como siempre llevaba la huijen mochila. Así que ahí, de la nada, pensamos que era el momento justo, que era el momento correcto, y el que habíamos estado esperando. Entrar fue demasiado fácil, caminamos entre las tumbas con el lúster de la luna, sin lámparas, esperando a que tiran las 12. Cuando llegó la hora escogimos una tumba cualquiera, y ahí comenzamos. Y al principio todo fue normal hasta que algo cambió de pronto. Después de un rato de jugar, entiendo perfectamente cómo vas a sonar lo que digo, pero todo lo que estaba fuera de nuestro círculo se volvió completamente oscuro. No era falta de luz, era como si el oscuridadcio hubiera cerrado alrededor de nosotros. En ese momento el puntero se movió bruscamente y se detuvo. Así que pregunté, ¿hay alguien aquí con nosotros? Antes siquiera determinarla pregunta, el puntero se fue directo al sí. Luego empezo a escribir letra por letra lo siguiente, gracias por visitarme. Por alguna razón no se oriza, la adrenalina que sentía increíble, nunca antes había experimentado algo así, siquiera cercano. Así que entonces pregunté si era la persona que estaba enterrada en esa tumba, debajo de la tabla, dije el nombre de quien estaba ahí, la respuesta fue uno y luego escribió, estoy a cinco tumbas derecha y dio un nombre. Dije que era mentira, ese nombre no me sonaba y entonces respondió, yo no miento, fe, confirmalo. Alberto estuvo a punto de quitar el deso del puntero y le grita que no lo hiciera. Yo había leído bastante sobre la aguija y sabía que eso no te había pasado, después de eso la tabla escribió, jota, ah, jota, ah, jota, ah, se aburraba. Ayer entendí que quería provocar eso, que alguno de nosotros son piel al círculo. Fue entonces cuando empezamos a notar movimiento en oscuridad, sombras, primero rededor y luego atravesándonos, pasando entre nosotros. Ya me damos invadió, quisimos terminar la sesión, preguntamos varias veces si podíamos cerrar y siempre respondía, no, no, no, hasta que mis amigos salieron corriendo. Yo fui el único que mantuvo el dedo en el puntero y este se movió directamente al adiós. Deje la tabla y mismo, corrí detrás de mis amigos, sin embargo no lo salcanse, ya no los vi y lo único que tenía a ser fue correr hacia mi casa y pasé días sin verlos, pasamos días sin vernos, eso nunca había pasado. Las pesasillas comenzaron casi de mediato, soñaba con mi muerte de diferentes formas, noche tras noche. Lamentos, sombras, ataques, me despertaba gritando empapado en su torno, usando por fin nos reunimos nos hicimos cuenta de que todos estábamos igual, cuán repetía aún ello otra vez, no puedo más, no puedo más, y no sabíamos que hacer, y para acabarla con el tiempo las pesasillas se emperaron, dejaron de ser solo sueños, un día y bien bicicleta, a plena luz del tía, consentiqué a algo más atraveso y salivolando. Personas me ayudaron a levantarme, me dijeron que parecía que alguien me había empojado, pero no había piedras, ni nada que explicar a la caída. ese mismo día fui a la parroque de mi colonia, le conté todo al padre, me sugirió votizarme ya que hasta ese momento yo no lo estaba, lo organizó rápido y al día siguiente me voti sé, los pesasillas se detuvieron, no volvía a tener ninguna, pero eso no pasó con mis amigos, al verto siebre me culpo, le dijo a su familia que yo lo sabía obligado, y ellos a partir de entonces me miraban con odio, poco después se fueron de la colonia y nunca volvía a saber de él, Luis, Luis me duele de sirlo pero se quitó la vida, dejó una nota en la cual entre otras cosas decía que ya no soportaba las sombras, jugaban fue partiendo la razón, la última vez que lo vi estaba viviendo las calles gritando, poco a poco se convertí en el oquito de la colonia, y murió años después, una mañana la costó de una calle como si subiera quedado dormido, y yo me fui de ese lugar, ya nunca volvió a tener esas pesasillas pero tampoco volvía a estar solo, después de la muerte de Juan, hay una presencia conmigo, sé que está ahí aunque no la veo de frente, solo de reojo, pero siempre, siempre está ahí, a veces siento que se tensa como si fuera a atacarme pero nunca lo hace, solo me proca miedo, eso no se le contaba ni a mi esposa, tengo miedo de que al ser lo, algo le pase a ella o a mis hijos, yo sé que vivirí con esto hasta que Dios me devida y hasta que eso que está conmigo, decida cobrar cualquier deuda que creo que tengo, ojalá que falta tiempo, gracias por leer, meuriel, gracias por escucharme comunidad, bendiciones, comunidad, gracias por llegar hasta la mitad de este relato y quédense porque viene lo mejor, esperamos que estén disfrutando de este episodio y de todo corazón que estas fechas estén de lo más tranquilas para ustedes, para ti que estás escuchando, sabemos que a veces esta temporada le hace sentirse, a veces a uno me da solitario de lo que es en realidad, pero recuerden que aquí estamos juntos, que esta es una familia y vamos a estar aquí sobre todo para, para todas esas personas que van a pasar, noche buena, a solas. Aquí vamos a estar siendo parte de esta familia, la familia que escogimos, la familia de relato de la noche, continuamos con dos relatos más sobre espíritus, sobre fantasmas, sobre demonios, vamos hasta Santiago de Chile, continuamos. Ojalá horrió el describo de este chile para compartir una historia familiar que durante muchos años se montó buen silencio, lo que voy a contar ocurrió en 1979 el año en que falleció mi bizabuelo, sin embargo este hecho no se habló abiertamente si no hasta muchos años después, cuando quienes lo presenciaron se atrevieron a contarlo, después el cepelio de la familia regresó a casa en dos vehículos, en un nuevo viajaban mi abuelo, mi mamá y tres de mis tíos, en el otro venía mi bizabuela, esposa del difunto junto con mis tías abuelas, el primer vehículo llegó varios minutos antes y al estacionarse frente a la casa todos comenzaron a escuchar, llantos, eran llantos claros, constantes como de varias personas, ahí pensaron que el otro grupo había llegado antes, que seguraran las hijas del difunto que estaban chorando la pérdida y es que los llantos eran muy intensos, se acercaron y golpearon a puerta, pero nadie respondió, y dentro se escuchaba como seguía chorando, mi abuelo y dos semistios rodearon a casa para mirar por las entanas, para ver quién estaba ahí, fue entonces cuando se quedaron quietos por el susto, dentro del dormitorio principal, vieron varias siluetas, sombras negras, arrotilladas al regidor de la cama, chorando, unas figuras definidas ni personas reconocibles eran sombras, oscuras conforma humana, inclinadas como si estuvieran de tuelo, regresaron a la puerta pensando que quizás se trataba de algún error que tal vez de dentro estaban mis días, mi abuela, que algún juego de luz el que así es que se vieran como una sombra y no como una persona, golpearon otra vez a la puerta, nadie abrió, y los llanto seguían, mi mamá también miró por una de las entanas, y vio exactamente lo mismo, en esa época no existían los teléfonos celulares, ni forma rápida de comunicarse, así que no pusieron a sermas que esperar, y minutos después llegó por fin el segundo vehículo, me avisaba el atraía a las llaves, abrieron a puerta, la casa estaba completamente vacía, no había nadie dentro, no había llantos, no había movimiento, el dormitorio estaba intacto, cinco personas presenciaron a corrido, todos quedaron profundemente impactados, por respeto al momento, por el dolor reciente y por miedo de causar más angustia, decidieron hablar del tema durante mucho tiempo, años después mi abuelo, un hombre serio, eséptico y poco dado a creer en este tipo de cosas, con toda la historia frente a mi mamá y mis tíos, todos confirmaron que habían visto lo mismo, los hombres negras arrodilladas al heredor de la cama, llorando, nunca encontraron una explicación, nunca encontraron una explicación, salud de este chile comunidad, soy la mayor admiradora de relatos de la noche, ororia buenas noches, gracias por ver mi historia, mi nombre es Ibi si vivo en la ciudad de Guatemala, en el barrio el cañito, esto ocurrió a principios de los años 90, cuando mi familia y yo nos mudamos una casa de dos niveles, era una casa grande, recién remodelada, abajo estaba la sala, el comedor, la cocina y el área de la bandería, arriba estaban los dormitorios y un baño al fondo del pasillo, antes de mudarnos el antiguo dueño os advirtió que había problemas con la tubería de la pila, así que mi papá contrató a dos salvañeles para arreglarla, uno de ellos se quedó trabajando solo mientras el otro salió a comprar materiales, y ese albañel con todo después que mientras trabajaba escuchó que le tocaron el timbre, fue abrir pensando que era su compañero pero no había nadie, sonrío, pienso que quizás era un niño si no en la broma y ya pero cuando regresó al interior de la casa, pió al fondo, la silueta de una mujer parada, completa mente quieta, pensó que era en mamá y le habló, pero mientras se acercaba se dio cuenta de algo que lo paralizó por completo, que le hizo detenerse en ese momento sin poder dar un paso más, esa figura parada y móvil, esa figura no estaba tocando el suelo, parecía como si estuviera colgada, dijo que el cuerpo se le puso pesado, muy muy pesado como de plomo, que no podía hablar ni moverse, en ese momento volvió a sonar el timbre y la silueta comenzó a desvanecerse, así, simplemente se desvaneció, logró abrir la puerta y era su compañero que regresaba con los materiales, este se preocupó al verlo tan párido y asustado y finalmente decidió contar lo que había visto, terminaron el trabajo lo más rápido posible y no quisieron volver a la casa, el día de la mudanza todo fue normal, cajas, muebles, gente entrando y saliendo, y esa primera noche dormimos tranquilos, al día siguiente mi mamá no toó algo extraño, los trastes que había lavado y dejado escurriendo estaba nuevamente en la pila, como si nunca estuvieran tocado, decidió no decir nada, tías después mi tía fallo darnos con la mudanza, subí al cuarto de mi hermana buscar cinta de siba y mientras buscaba, escuchó pasos acercándose por el pasillo, pasos delicados como de una mujer, pensó que era en mamá y la bló, pero al voltear no había nadie, bajo corriendo sus estadas y le pidió a mi mamá que no nos contara nada, con el paso de las semanas comenzaron los ruidos, muebles que parecian moverse en el segundo nivel cuando mi mamá estaba sola en casa, sonidos de trastes cayendo sin que nada estuviera fuera del lugar, una noche mi papá trabajaba de madrugada, mis hermanos y yo decidimos dormir en el cuarto de mi espacia de los filmes, ya entrada la madrugada escuchamos algo, escuchamos claramente a una mujer subir las escaleras usando zapatos de tacón, el sonido rinconfonte libre, subía, bajaba, subía subir, una y otra vez, nadie se atrevi hablar, recibimos hasta quedarnos dormidos, hasta que maneció, pero eso se repitió varias noches, no hiciste después una tarde me quedé sola en la casa, estaba haciendo tareas en el cuarto de mi mamá cuando bajé por algo de comer, a las cercan las escaleras, escuché los tacones viniendo desde la era de la bandería, que hice correr pero no puse, mis piernas no respondían, logre subir gateando unos cuantos escalones y me quedé ahí, sin poder moverme ni gritar, y ahí la viví, yo era una mujer vestida de enfermera, muy paliza con unos ojos negros, el hermano llevaba algo, algo que pareció un recipiente de alcohol y me estaba haciendo, se acercó, pasó junto a mí, sigo subiendo las escaleras, como si yo no existiera, me quedé ahí, chorando, hasta que mi mamá llegó y me encontró, tiempo después un amigo de mi hermano vino a ser una tarea, al regresar del baño preguntó con total naturalidad, ¿quién estaba enfermo en la casa? dijo que había visto un enfermer en la sala, ¿quién iba a buscar? y eso fue lo que llevamos fue paz a investigar, a finalmente investigar, les contaron que en los años 70 una joven enfermera llamada Catalina vivía ahí, cuidando su madre que tenía cáncer terminal, Catalina murió durante el terremoto de 1976, después de la reconstrucción comenzaron a verla subir y bajar las escaleras, haciendo siempre exactamente el mismo recorrido, por esa hay otras razones, mis padres finalmente vendieron la casa, mientras firmos ahí en los fridos nunca se tuvieron de todo, a veces lo único que se percibiera un aroma suave, como de perfume, nunca supimos que Catalina se que cuidándote alguien, o si simplemente no sabía que ya no había nadie que cuidar, que estaba sola. Hola comunidad, yo prefiero mantenerme en el anunimato, pueden llamarme pita, soy de León Guanajuato y trabajan un área relacionada con materia penal, lo que voy a contar ocurrió en mi lugar de trabajo y es algo que, hasta hoy sigue afectándome, llevo el redor de un año trabajando ahí y aunque ya había escuchado comentarios extraños sobre el edificio, nunca me había pasado nada, hasta ese día, hace una tu semana se me tocó cobrir un aguardia un domingo por la mañana, normalmente esas guardias se hacen desde casa, pero en esa ocasión me pidieron a cutir de forma presencial para dar seguimiento a unos trámites urgentes, llegué temprano para organizar todo, y por desgracia fui la única que tuvo que subir al segundo piso, al menos se socreía, el edificio es grande con pasillos largos, todo resuena, cualquier paso, cualquier movimiento, se escucha con claridad por leco. Mientras buscamos unos expedientes, se escuchó una risa, no fue fuerte pero sí muy clara, al bolter, vi como la luz de una de las oficinas encendía sola, pensé que algún guardia había subido a buscarme, caminé hacia allí, pero antes se llegara la luz apagó, me dije a mi misma que seguramente era una fallelectica, intentaba pensar eso con todas mis fuerzas, regresé a mi certório, ahí tengo unos muñecos coleccionables de poes ponja, de esos que venían en las promociones, siempre los dejo acomodados de la misma forma, algo que ya me había parecido raro en otras ocasiones es que cuando llegaba a trabajar estaban movidos, pensaba que era algún compañero curioso que los tocaba, ese día estaban exactamente como yo siempre los acomodaba, pasaron unos 30 minutos, me levanté para ir a la cocina a calentar mi almuerzo, mientras el horno funcionaba, escuché pasos corriendo por el pasillo, como si alguien viniera directo hacia mi, apague el horno y me quedé inmóvil esperando que alguien hablar o se amara, los pasos se detuvieron, entonces escuché un abuso muy cerca, un abuso que dijo algo así como que quería jugar, un abuso que dijo que le prestara los muñecos, no era un abuso infantil, era un abuso grave, de adulto, se me lo el cuerpo, sentí un frío recorrerme en la espalda y la piel se me puso chinita, trate de comencerme de que estaba cansada, de que habían madrucados demasiado, ocurría el baño para echarme a Guanlacar y despejarme, cuando regresé a mi escritorio me llevé el primer golpe fuerte del día, mis cosas se llenan ahí pero, los muñecos no, la silla estaba rastrada casi contra la pareja, pensé que era una broma de muy malgusto, veje al primer piso y le pregunté al aguarde se había subido, me dijo que no, que no podía abandonar supuesto, que no había visto subir a nadie, excepto a mí, a mí ya la persona que venía conmigo, le pregunté a que compañero sobre fería y ella me respondió que al hombre que entró conmigo, al que había visto claramente, le dije que yo había llegado sola y las dos nos quedamos en silencio, yo regresó al segundo piso porque no tenía opción, porque tenía que trabajar, puse música para distraerme y seguir trabajando, no quería moverme de la silla pero llegó un punto en el que tuve que ir al baño, los baños son grandes, de eso donde se puede ver por debajo si hay alguien dentro, al entrar todos los cubículos estaban vacíos y elegí el primero, mientras estaba ahí escuchó una risa suave y luego una voz que me dijo que no me es gustar, que solo quería jugar conmigo, no era la voz a la guardia, no era una voz humana, no era una voz normal, me quedé paralizada, recordé algo que mi sabuela siempre decía que nunca hay que responder a los muertos ni a lo que no pertenece a este mundo, me quedé en silencio temblando, de pronto vi caer uno de mis uñecos al piso del cubículo, grité, pedí ayuda, al mirar hacia el cubículo de alado vió unos pies, eran oscuros y las uñas eran largas, demasiado largas y fue reagritar, lo que estaba ahí adentro se ha gachó, recogé el muñeco y empezó a reírse, los cocajados retumbaban en el baño y entonces persivionó al lugar quemado, fuerte, insoportable, sentí que me iba a desmayar, no sé de dónde saqué fuerza, pero abri el apuerto y salí corriendo, no mira atrás, tu me mis cosas y bajé, la guardia me vio pálida y me preguntó si estaba bien y le conté lo que había pasado, ella solo me dijo algo que me dejó peor, oble toco usted, pero rese, rese mucho para que la deje, para que no se vaya con usted, me dijo que ya imaginaba que podía ser, que le habían hablado de un gusto yo que había muerto ahí años atrás, antes de que haya llegada, que murió de una forma extraña y que desde entonces molestaba veces quienes se quedaban solos, que nadie sabía que buscaba realmente, pero que a veces se iba con alguien y se dejaba de ver ahí por un tiempo, ese diame fue mi casa en cuanto me tiró un permiso, desde entonces cuando voy a trabajar a parecer mis muñecos uno por uno en distintos lugares del edificio, yo ya no los pongo, yo no quiero saber nada de ellos y también me da miedo irsola al baño, siempre le pido una compañera que me acompaña, la guardia me ha dicho que cuando estaba abajo escucha que alguien corre por los pasillos del segundo piso, dice que a veces alguien arrastra algo y eso nunca antes lo había escuchado, yo solo espero no tener que volver a quedarme sola ahí, prefiero pagar para que alguien me cubre la guardia antes que volver a encontrarme con eso que al parecer sólo quiere jugar, aún así voy a intentar evitarlo,